“La doctora me decía que tenía poca vida, me dijeron que no tenía cura”

Los servicios de diagnóstico y tratamiento implementados por MSF en Pochutla, Oxaca, ofrecen hoy una mejora considerable en la atención de la enfermedad de Chagas para la población.

“Cuando supe que estaba enfermo tuve que ir hasta la ciudad capital (Oaxaca) para que me hicieran el cardiograma (electro-cardiograma)”: Eduardo,  paciente de Médicos Sin Fronteras con la enfermedad de Chagas en San Pedro Pochutla, Oaxaca. 
 
Este testimonio forma parte de las experiencias recogidas por el equipo de MSF en el estado de Oaxaca, donde desde hace más de dos años la organización médico-humanitaria junto con la Secretaria de Salud del estado han implementado y desarrollado un modelo de atención integral e incluido dentro del sistema de salud en el municipio de San Pedro Pochutla, para que las personas que viven con la enfermedad puedan acceder al diagnóstico y tratamiento desde el primer nivel de atención, en los Centros de Salud más cercanos a sus comunidades. 
 
Con motivo de la conmemoración del Día Mundial de Lucha contra la enfermedad de Chagas (14 de abril) Médicos Sin Fronteras comparte algunos de los testimonios que ha ido recogiendo a lo largo de esta intervención. Muchos de los mensajes transmitidos al equipo de MSF en Pochutla, reflejan  un antes y un después de la implementación del modelo de atención integral en la vida de los pacientes, así como algunas barreras que enfrentaron para acceder al diagnóstico y  tratamiento de la enfermedad.
 
“Como la doctora me decía que tenía poca vida, lo que hacía era conformarme a lo que viniera. Me dijeron que no tenía cura. Hace cuatro años… me ofrecieron tratamiento en Puebla (a 10 horas de la Costa), pero salía muy caro y ya no me alcanzaba”: Emiliano, paciente adulto.
 
Gracias al trabajo coordinado con las autoridades de salud de Oaxaca, paulatinamente, se ha logrado visibilizar la enfermedad en la zona de intervención, tanto en zonas urbanas del municipio como en las comunidades rurales, donde la población se encuentran más expuesta a la colonización y picadura de la chinche que transmite el parásito Trypanosoma cruzi, que causa la enfermedad. 
 
 
“Un día a las ocho de la mañana mi hijo de seis años me dijo: ‘Mira cómo está mi ojo’. El ojo de mi bebé estaba cerrado (hinchado), pero sólo uno. Entonces le dije vamos al doctor, te ha de haber picado una chinche (porque yo ya sabía, por las pláticas que nos dieron)…”: Ana,  madre de paciente. 
 
Los servicios de diagnóstico y tratamiento implementados en el municipio de Pochutla ofrecen hoy una mejora considerable en la atención de la enfermedad de Chagas para la población, los cuales se perciben de forma positiva.  
 
Como parte del desarrollo del proyecto se contempló, además del apoyo técnico a las estructuras de sanitarias,  el suministro de pruebas, donación de equipos y medicamentos, apoyo técnico al Programa de Control Vectorial para erradicar la chinche, la incorporación de las labores de información, educación y comunicación para la comunidad, las cuales han contribuido al empoderamiento de las comunidades y a sacar del olvido a esta enfermedad.
 
 “Mi hijo que fue picado e infectado… pero nosotros que lo sabemos podemos salvar a mucha gente en Pochutla”: Elvira, madre de paciente con Chagas. 
Chagas en México. 
 
La enfermedad de Chagas o tripanosomiasis americana se localiza principalmente en regiones de América Latina, incluyendo a México. En estas zonas la principal forma de contagio es a través de la picadura de la chinche besucona (vinchuca) infectada, presente en viviendas precarias. Como no suele presentar síntomas o éstos son desconocidos para la población y para algunos profesionales de la salud, la mayoría de los enfermos no sabe que lo está y no busca tratamiento de manera oportuna.  
 
Al final del 2015, el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica reportó hasta la semana 52, 966 casos de Enfermedad de Chagas en todo México. 
 
Aunque existe un Programa para la Prevención y Control de la Enfermedad de Chagas en México, es importante seguir sumando esfuerzos en la construcción de estrategias adaptadas que aseguren el acceso a una atención integral  para las poblaciones más afectadas.  
 
 
 
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