La población está atrapada en el fuego cruzado en la República Democrática del Congo

Población desplazada por la violencia, en República Democrática del Congo
Una mujer se encuentra entre otras personas que han sido desplazadas por la violencia. República Democrática del Congo, 4 de abril de 2024. © Hugh Cunningham

Marie Brun es coordinadora de emergencias de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Goma, en la provincia de Kivu Norte, República Democrática del Congo 

En este texto, Marie nos describe la intensificación de los combates entre varios grupos armados, entre ellos el M23, y las fuerzas armadas congoleñas desde principios de año, y las consecuencias para la población civil que, una vez más, se ve obligada a sufrir la violencia.  

 

La inseguridad parece afectar cada vez más a las personas ya desplazadas en los Kivus, especialmente en los alrededores de Goma. ¿Cuál es la situación en esa región?  

En los dos últimos años, hemos asistido a desplazamientos regulares de personas que huían de los combates en la provincia de Kivu Norte. Recientemente también en Kivu Sur. Las numerosas personas y familias desplazadas han buscado refugio sobre todo en campamentos rudimentarios en las afueras de Goma, la capital de Kivu Norte.  

En las últimas semanas, Goma se ha visto rodeada progresivamente por varias líneas del frente. En la ciudad se hacinan entre 600,000 y un millón de personas desplazadas junto a los dos millones de habitantes de la ciudad.  

La concentración de hombres armados en los campos densamente poblados y sus alrededores y la creciente proximidad de las posiciones militares a las personas desplazadas han provocado un aumento general del nivel de violencia. La población civil se ve atrapada en el fuego cruzado entre los distintos grupos combatientes. Las personas resultan heridas, muertas o se convierten en víctimas, en particular, de violencia sexual.   

En Goma, las personas desplazadas se encuentran ahora en una situación similar a aquella de la que habían huido. Se enfrentan a una inseguridad total y no tienen salida. Los campos para personas desplazadas deben ser respetados por todas las partes en conflicto y deben cesar los combates en las cercanías de estos. 

Población desplazada por la violencia, en República Democrática del Congo
Vista del sitio de Bugeri para personas desplazadas en Minova, provincia de Kivu del Sur, República Democrática del Congo. © Hugh Cunningham

 

Esta inseguridad se ve agravada por unas condiciones de vida extremadamente precarias. La población desplazada vive en campos densamente poblados.En condiciones sanitarias deplorables, sin acceso adecuado a los servicios de agua y saneamiento. En refugios hechos de lonas de plástico, sobre un terreno irregular de roca volcánica. El acceso al agua potable y a los alimentos es muy difícil e impredecible.  

 

¿Cuál es el impacto de esta violencia en la población civil?  

Según nuestras observaciones, el fuego de artillería pesada en los campos de la periferia de Goma ha causado 23 muertos y 52 heridos desde febrero de 2024. Sólo el 3 de mayo y de acuerdo a Naciones Unidas, al menos 18 civiles, en su mayoría mujeres, niñas y niños, murieron y 32 resultaron heridos en bombardeos que afectaron a varios emplazamientos de desplazados en la mañana de ese día.   

Desde principios de año, hemos observado fuego cruzado y explosiones de granadas dentro de los campos, tanto de día como de noche. Hemos registrado 24 incidentes con disparos de obuses en los campos en los que trabajamos o en sus cercanías.  

Los equipos de MSF han recibido 101 heridos sin riesgo vital, el 70% de ellos civiles, en el hospital de Kyeshero. Estas personas fueron trasladadas por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que trata a los pacientes más graves heridos por armas. También nos preocupa que los pacientes retrasen la búsqueda de asistencia por miedo a los riesgos de seguridad asociados.  

En los campos de Shabindu, Rusayo y Elohim, hemos atendido más de 1,700 nuevos casos de violencia sexual en abril, el 70% de los cuales fueron perpetrados por personas que portaban armas. MSF puede brindar atención médica y psicológica a las personas sobrevivientes, pero las opciones de derivación para recibir apoyo legal, refugios seguros y otros servicios de protección son muy limitadas.  

Aunque la mayoría de las personas sobrevivientes de violencia sexual atendidas por nuestros equipos denuncian haber sido violadas mientras recogían leña. También estamos viendo un número creciente de agresiones dentro de los campos. Asimismo, se han denunciado casos de violación en grupo. 

Además, se han reanudado los combates en Kibirizi, ciudad de acogida y tránsito de miles de personas desplazadas situada en el cruce de varios ejes estratégicos de Kivu Norte. En mayo han estallado violentos combates en zonas pobladas, tanto en las ciudades como cerca de los campos. Los enfrentamiento han destruido infraestructuras y recursos vitales y han provocado un nuevo éxodo de personas desplazadas. 

Población desplazada por la violencia, en República Democrática del Congo
Mujeres desplazadas en una sesión de sensibilización sobre la atención a víctimas de violencia sexual en la zona de Minova. República Democrática del Congo. © Hugh Cunningham

 

El número de casos de violencia sexual también se ha disparado, multiplicándose por cinco el número de sobrevivientes atendidas en los centros de salud apoyados por MSF en Kibirizi y, más al sur, en la zona de salud de Bambo. 

Con la intensificación de las hostilidades en una nueva línea del frente desde febrero, el intercambio de fuego y artillería también está afectando regularmente a la población de la ciudad de Minova y sus alrededores, en Kivu Sur, donde este año se han buscado refugio casi 200,000 personas.  

 

¿Cómo sigue trabajando MSF en este contexto?  

En Kivu Norte y Sur, nuestros equipos trabajan en un contexto de seguridad inestable. Con dificultades para desplazarse y facilitar ayuda humanitaria, y un acceso incierto a los centros de salud que apoyamos. A pesar de la naturaleza médica y humanitaria de nuestra respuesta a esta crisis, el personal de MSF también ha sufrido actos de intimidación por parte de hombres armados. 

MSF ha suspendido actividades en varias ocasiones, principalmente por los enfrentamientos cerca de los campos de Goma y en los alrededores de Minova. La carretera de Kivu Sur a Goma está actualmente bloqueada y los suministros sólo pueden trasladarse en barco a través del lago Kivu o en moto. 

Los combates también impiden que los suministros de Goma lleguen a las zonas periféricas, donde también hay enfrentamientos. En el territorio de Masisi, donde MSF apoya, sobre todo, a los hospitales generales de Masisi y Mweso, los equipos médicos llevan recibiendo decenas de heridos de guerra desde principios de año. Desde hace meses el acceso por carretera es extremadamente difícil y arriesgado.  

Población desplazada por la violencia, en República Democrática del Congo
Centro de salud de Kishinji, apoyado por MSF, en la zona de salud de Minova. © Hugh Cunningham

 

Esto ha obstaculizado las operaciones humanitarias, privando a la población de una ayuda humanitaria vital. Como MSF, recordamos a todas las partes beligerantes que, en tiempos de conflicto, están obligadas a respetar el derecho internacional humanitario. Además de todas las protecciones otorgadas a civiles, a las instalaciones sanitarias, a los pacientes y al personal médico. 

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