La situación humanitaria en Burundi sigue siendo alarmante

Más de 90,000 personas refugiadas han huido a Burundi tras la escalada de la violencia en la provincia de Kivu Sur, República Democrática del Congo

Llegada de personas refugiadas al campo de Busuma.
Llegada de personas refugiadas al campo de Busuma. Burundi, 2026. © MSF

Desde el 5 de diciembre, más de 90,000 personas refugiadas han huido a Burundi tras la escalada de la violencia en la provincia de Kivu Sur, República Democrática del Congo (RDC). En el campo de Busuma en Ruyigi, las personas que buscan seguridad se enfrentan a una situación humanitaria grave. Muy por debajo de los estándares mínimos.

“Esta es la mayor afluencia de personas refugiadas en años. En el recién establecido campo de Busuma, situado en una colina, se pueden ver miles de tiendas alineadas una junto a la otra. Estamos muy lejos de los estándares mínimos en cuanto a acceso al agua, los alimentos y la atención médica”, explica Carolina López Led, coordinadora de emergencias de Médicos Sin Fronteras (MSF).

 

Un miembro del personal de MSF frente al campo de Busuma.
Un miembro del personal de MSF frente al campo de Busuma. Burundi, 2026. © MSF[/caption]

 

Para cubrir las necesidades médicas en el campo de Busuma, donde se asentaron alrededor de 65,000 personas, MSF abrimos una clínica el 3 de enero. La mayoría de las consultas estaban relacionadas con infecciones respiratorias, malaria, diarrea y enfermedades parasitarias. Nuestros equipos también trabajan mano a mano con el Ministerio de Salud para proporcionar apoyo logístico y desarrollo de capacidades a los trabajadores médicos en el centro de tratamiento del cólera (CTC) con 47 camas. En el campo de tránsito de Makombe, en la frontera con la RDC, los equipos de MSF organizan la distribución de bidones, mosquiteras, jabón y artículos básicos de higiene para más de 1,500 personas.

En el campo de Busuma se estima que cada persona tiene acceso a 2,5 litros de agua al día. A pesar de algunas mejoras, sigue lejos de los cinco litros considerados esenciales para sobrevivir. Aún más lejos de los 15 litros requeridos para cumplir con los estándares humanitarios mínimos. En promedio, hay un retrete disponible por cada 98 personas, que es la mitad del estándar mínimo. Los equipos de MSF entregan 51,000 litros de agua al día mediante un camión cisterna y están planificando soluciones más sostenibles para distribuir mayores cantidades. Sigue siendo una gran necesidad de garantizar una higiene vital para las personas y limitar la propagación de enfermedades transmitidas por el agua como el cólera.

 

Callejón del campo de Busuma, Burundi.
Callejón del campo de Busuma, Burundi, 2026. © MSF[/caption]

 

En estas condiciones de vida extremadamente difíciles, las autoridades han confirmado decenas de muertes. En Médicos Sin Fronteras (MSF) estamos comprometidos con mejorar el acceso a la atención médica esencial y garantizar servicios gratuitos y de alta calidad para las personas del campo, con el fin de prevenir más muertes.

“La masiva afluencia de personas refugiadas sorprendió a todos. Las autoridades y organizaciones humanitarias están bajo presión para responder a las necesidades lo antes posible”, añade López Led. Sin un apoyo rápido y fondos suficientes, los actores humanitarios no podrán hacer frente a la magnitud de las necesidades. La situación corre el riesgo de deteriorarse rápidamente.

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