Letonia: La detención ilegal causa graves problemas médicos a las personas migrantes

En MSF comenzamos a visitar los dos centros para apoyar a las personas detenidas, y les brindamos apoyo psicológico y psicosocial de forma regular
Entrada principal del centro de detención de inmigrantes Muciniecki. Letonia, 19 de octubre de 2022. © David Rubens/MSF

En Médicos Sin Fronteras (MSF) pedimos a las autoridades letonas que pongan fin de inmediato a la detención ilegal y arbitraria de personas migrantes y solicitantes de asilo en Letonia, pues está teniendo graves consecuencias para su salud física y mental. 

Actualmente, unas 50 personas están detenidas en dos Centros de Detención de Inmigrantes (CDI) en Letonia, gestionados por el Servicio Estatal de Guardia de Fronteras (SBGS por su siglas en inglés); un CDI en Mucenieki, cerca de la capital letona Riga, y el otro CDI en Daugavpils, cerca de la frontera con Bielorrusia. Los detenidos son personas vulnerables, entre quienes hay sobrevivientes de tortura o violencia sexual, niños, niñas y mujeres embarazadas. 

En julio de 2022, en Médicos Sin Fronteras comenzamos a visitar los dos centros para apoyar a las personas detenidas,  y les brindamos apoyo psicológico y psicosocial de forma regular.  

“Este tipo de detención tiene un impacto negativo y grave en la salud mental de las personas”, señala Georgina Brown, coordinadora del proyecto de MSF en Lituania y Letonia. “Nuestros equipos han visto a pacientes con altos niveles de estrés, ansiedad, pérdida de dignidad, todo ello les puede conducir a la autolesión, explica Brown. 

“Muchos de estos hombres, mujeres, niñas y niños ya han experimentado eventos traumáticos, que les llevaron a huir de sus hogares. Su detención prolongada puede agregar más traumas a las vulnerabilidades existentes de esta población”, afirma.

Tanto el centro de Mucenieki como el de Daugavpils están bajo una fuerte vigilancia por video, lo que limita significativamente la privacidad de las personas. Los SBGS confiscan los teléfonos móviles personales a su llegada, lo que restringe el acceso de las personas a comunicarse con sus familias y redes sociales fuera de los centros. La falta de comunicación con el exterior también limita su acceso a la información y al apoyo, lo que contribuye aún más a los sentimientos de desesperanza y al deterioro de su bienestar y protección.
 

“Las personas en estos centros de detención de migrantes no entienden lo que les está pasando”, dice Brown. “Se siente como si estuvieran en prisión, pero sin saber qué hicieron mal y sin saber la fecha de finalización de su condena. Conocemos a personas que han estado encerradas así durante más de ocho meses. Están viviendo una pesadilla“, dice. 

Detención ilegal de menores 

En MSF también nos alarma la detención ilegal de niñas y niños en los centros de detención, que es perjudicial para su desarrollo y bienestar. 

“Nuestra familia huyó de Afganistán porque a mis hijas pequeñas no se les permitía ir a la escuela y no había libertad bajo el régimen talibán”, dice Khalid*, un padre afgano recluido en uno de los centros de detención en Letonia. “Al llegar aquí, las niñas siguen sin poder ser escolarizadas y no tienen libertad”, afirma. 

Las niñas y los niños detenidos se enfrentan a graves riesgos para su desarrollo psicológico y a menudo muestran indicios de graves deficiencias. “Las niñas y niños detenidos carecen de elementos esenciales para su desarrollo, como el juego y la escuela, y se ven afectados indirectamente por el estrés que sienten sus padres y madres”, explica Heidi Berg, psicóloga de Médicos Sin Fronteras. 

“Me aburro mucho. Solo puedo jugar fuera en el área vallada por unos momentos al día. Cada minuto se cuenta”, dijo a nuestros equipos un niño que está detenido en uno de los centros. 

 

Hombres solteros expuestos a malos tratos 

Nos preocupa igualmente que los hombres solteros estén recluidos en los centros, que permanecen detenidos durante largos periodos de tiempo y a menudo están expuestos a malos tratos. En las condiciones similares a las de las prisiones de los centros de detención, los hombres solteros a menudo son llamados “reclusos” por el SBGS, deben someterse a cacheos y son encerrados en sus “celdas”. 

“El último año ha sido sin libertad. Mi corazón sangra … por favor, ayúdenos en esta situación. Algunas personas han intentado suicidarse porque han estado encerradas durante varios meses sin ninguna razón concreta”, dice Jeremy*, un joven detenido en uno de los centros. 

Médicos Sin Fronteras instamos a las autoridades de Lituania a poner fin a la detención ilegal y arbitraria de las personas en movimiento. Pedimos que se apliquen alternativas a la detención, incluyendo el traslado inmediato de hombres, mujeres, niñas y niños recluidos en los dos centros de detención a lugares seguros, como el centro abierto de Mucenieki, donde se les pueda brindar asistencia humanitaria y protección adecuadas. 
 

*Los nombres fueron cambiados para proteger la identidad de las personas 

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