Los servicios inadecuados de agua y saneamiento en el noreste de Líbano aumentan el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua e infecciones de la piel 

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Equipo de Médicos Sin Fronteras en la campaña de vacunación oral contra el cólera en Deir Al-Ahmar, Líbano
Un equipo de vacunación de MSF ofrece la vacuna oral contra el cólera a una mujer mayor durante una visita a su casa en la ciudad de Deir Al-Ahmar, al noreste de Baalbk, como parte de la campaña en la que participa MSF en el Líbano. ©Tracy Makhlouf/MSF

En Médicos Sin Fronteras (MSF) nos preocupan sobremanera los riesgos sanitarios que plantea para la población la falta de acceso a agua potable y las terribles condiciones de saneamiento en Hermel, Masharieh Al Qaa y Arsal, en el noreste de Líbano 

El envejecimiento de la infraestructura de agua y saneamiento, que se ha debilitado aún más por la actual crisis económica, combinado con la ayuda insuficiente en ese aspecto, expone a las personas de estas áreas a un mayor riesgo de enfermedades transmitidas por el agua e infecciones de la piel. 

“En el último mes, nuestros equipos en Arsal y Hermel han tratado a 138 familias por infecciones de la piel”, afirma el Dr. Marcelo Fernández, jefe de misión de MSF en Líbano. “Desde principios de marzo, nuestros equipos también han registrado 172 casos de diarrea aguda, lo que supone un aumento del 21% de los casos observados en la última semana. Ambas condiciones de salud están normalmente relacionadas con la exposición a la mala calidad del agua y las pésimas condiciones de saneamiento”, explica el Dr. Fernández. 

La aparición de infecciones de la piel y diarrea aguda, entre otras enfermedades gastrointestinales, se produce solo unos meses después de la declaración de un brote de cólera en Líbano. Estas afecciones aparecen y se transmiten cuando las personas consumen o entran en contacto con agua contaminada. 

“Deben tomarse medidas urgentes para garantizar el acceso de la población al agua limpia y segura y a los servicios de saneamiento adecuados para proteger la salud y el bienestar de la población y evitar mayores consecuencias sanitarias”, alerta el Dr. Fernández. 

La actual crisis económica y política en Líbano ha debilitado aún más la antigua infraestructura de agua y alcantarillado, que no se ha mantenido ni actualizado adecuadamente a lo largo de los años. Las áreas desatendidas como Hermel y Arsal se han visto particularmente afectadas por esta situación. 

Equipo de MSF en la campaña de vacunación oral contra el cólera en Deir Al-Ahmar, Líbano
Un equipo de vacunación de MSF prepara una dosis de vacuna oral contra el cólera para administrarla a un miembro de una familia en la ciudad de Deir Al-Ahmar, al noreste de Baalbk. ©Tracy Makhlouf/MSF

 

Debido a la escasez de fondos humanitarios, combustible y suministros como cloro y piezas de repuesto, el sector del agua no puede funcionar correctamente por los crecientes costos de mantenimiento que dan como resultado un suministro de agua inadecuado. Por otro lado, la falta de un sistema de alcantarillado apropiado está dando lugar a la práctica del alcantarillado abierto y la eliminación de residuos, con la consiguiente contaminación del agua.  

En muchas zonas, el problema se agrava por la falta de instalaciones centralizadas de tratamiento de aguas. 

Paralelamente, debido a la crisis financiera, las personas no pueden permitirse tener un suministro privado de agua. Según la UNICEF*, para muchos hogares vulnerables el costo del agua privada es sencillamente demasiado elevado, pues representa el 263% de los ingresos promedio mensuales. Como resultado, las personas dependen de pozos locales y fuentes de agua individuales que pueden ser poco fiables e inseguras.  

Una evaluación realizada por los equipos de MSF en Wadi Khaled al norte y en Arsal, Masharieh Al Qaa y Hermel en el noreste de Líbano, a principios de octubre de 2022 mostró que las fuentes de agua, ya sean camiones de agua, pozos o redes de agua, carecen de cloro residual, lo que indica una preocupación por la calidad del agua que llega a las personas.  

“Normalmete, se debe agregar una cantidad suficiente de cloro al agua para inactivar los microorganismos que podrían causar enfermedades. El cloro añadido debe ser suficiente para evitar también la recontaminación durante los procesos de tubería y almacenamiento”, explica el Dr. Fernández. “Es un elemento fundamental para mantener la calidad del agua a través de la red de distribución”, agrega. 

La provisión de agua potable e instalaciones de saneamiento debe ser una prioridad máxima para los actores humanitarios internacionales.  

“De lo contrario, la situación podría convertirse rápidamente en una emergencia médica”, dice el Dr. Fernández. “MSF está brindando tratamiento médico y distribuyendo kits de higiene a las comunidades afectadas para abordar las necesidades de salud que plantea la situación. Sin embargo, se necesitan soluciones sostenibles a largo plazo para garantizar que las comunidades no estén expuestas constantemente a enfermedades e infecciones prevenibles”, concluye. 

 

Equipo de MSF en la campaña de vacunación oral contra el cólera en Deir Al-Ahmar, Líbano
El equipo de vacunación de MSF llega a una de las casas de la ciudad de Deir Al-Ahmar, al noreste de Baalbk, para administrar la vacuna oral contra el cólera. ©Tracy Makhlouf/MSF

 

*Water supply systems on the verge of collapse in Lebanon: over 71 per cent of people risk losing access to water (unicef.org)

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