Mozambique: la necesidad de agua limpia y segura para vivir libre de esquistosomiasis en Mogovolas

MSF brinda acceso a agua limpia mediante el establecimiento de seis pozos protegidos en Mozambique.
Rabia Chico, maneja hábilmente el mecanismo de manivela para extraer agua del pozo. © MSF/Lourino Pelembe

En la región norte de Mozambique, específicamente en el distrito de Mogovolas, donde la prevalencia de la esquistosomiasis es notablemente alta, el acceso a agua limpia se convierte en un auténtico sufrimiento.  

La población se ve obligada a recurrir a fuentes de agua no seguras para satisfacer sus necesidades básicas. Exponiéndose así a la contaminación por esta enfermedad debilitante y otras infecciones transmitidas por el agua. Esta situación deja a los habitantes vulnerables a complicaciones de salud prolongadas.  

En Médicos Sin Fronteras (MSF), esta difícil situación nos lleva a implementar de manera urgente soluciones sostenibles con el objetivo de proporcionar acceso a agua limpia y segura mediante el establecimiento de seis pozos protegidos en este distrito, junto con iniciativas de concientización comunitaria.  

Estas actividades no solo abordan las preocupaciones de salud inmediatas asociadas con la esquistosomiasis y otras enfermedades transmitidas por el agua, sino que también sientan las bases para una respuesta comunitaria a largo plazo para mitigar estas enfermedades infecciosas. 

MSF brinda acceso a agua limpia mediante el establecimiento de seis pozos protegidos en Mozambique.
Rabia Chico, maneja hábilmente el mecanismo de manivela para extraer agua del pozo. © MSF/Lourino Pelembe

 

¿Cómo funcionan los pozos? 

Los pozos protegidos han sido diseñados para soportar cambios ambientales asegurando un acceso confiable a agua potable segura durante todo el año. Cada pozo se erige como un salvavidas para la comunidad a la que sirve. 

Castro Pereira, Técnico de Agua y Saneamiento de MSF, lidera la ejecución de esta actividad que ahora está apoyando aproximadamente a 350 hogares. Pero su trabajo no se detiene ahí: tomó muestras de agua para su evaluación por parte de las autoridades. El análisis de laboratorio reveló que el agua de estos pozos no solo está limpia, sino que está certificada como segura para el consumo. 

 

Desarrollo para el futuro 

Los sistemas son amigables para todas las personas, haciendo que los pozos sean accesibles para personas de todas las edades y capacidades. Rabia Chico, madre de dos hijos, vive en la comunidad de Muepane en Mogovolas. Habló con nuestro equipo.  

“Estoy increíblemente agradecida por el regalo de este pozo porque nunca antes habíamos tenido acceso a algo así. Anteriormente, soportábamos rutas largas y peligrosas para recolectar agua, lo cual era más o menos lo mismo que hacíamos cuando necesitábamos llegar al hospital. Ahora, estos recursos esenciales están justo en nuestra puerta. Las enfermedades que antes nos infectaban están desapareciendo gradualmente porque ahora tenemos acceso a agua limpia y segura. Esto ha marcado la diferencia, especialmente para nuestros hijos e hijas, que solían sufrir mucho de enfermedades transmitidas por el agua. Los días de privación finalmente han quedado atrás”. 

Con la construcción de estos pozos protegidos, se ha aliviado la carga de la recolección de agua, lo que permite a Rabia y otros integrantes de la comunidad dedicarse a actividades generadoras de ingresos como la agricultura, el sustento común en Mogovolas. 

“Usamos el agua para todo, desde cocinar y beber hasta bañarnos y otras necesidades del hogar. Tener acceso a agua limpia realmente ha transformado nuestras vidas. Nos brinda una sensación de seguridad”, mencionó Chico. 

Desde MSF no trabajamos solos, sino en colaboración con los líderes comunitarios y las autoridades de salud. El Comité de Agua Comunitario desempeña un papel crítico en asegurar la sostenibilidad de los pozos protegidos. Está compuesto por miembros dedicados de la comunidad local como Fátima Aluano, que recibieron capacitación especializada en prácticas de higiene segura y mantenimiento de pozos para abordar posibles fallas. El comité fue promovido por MSF, y son una especie de guardianes de los pozos, pues supervisan su gestión y mantenimiento. 

“He tenido la suerte de recibir una capacitación que me permite colaborar eficazmente con mi comunidad para garantizar el acceso a largo plazo a fuentes de agua cercanas. A través de esta capacitación, he podido movilizar a mi gente para participar activamente en iniciativas destinadas a mantener los pozos”, explica Aluano. 

Rabia Chico, lleva un recipiente lleno de agua sobre su cabeza, que acaba de recoger del pozo protegido en la comunidad de Muepane. © MSF/Lourino Pelembe

 

¿La propietaria? La comunidad  

Las responsabilidades de este comité incluyen movilizar a la comunidad para participar en actividades como la limpieza regular de los pozos, organizar la fila para obtener agua y realizar inspecciones rutinarias para identificar cualquier problema potencial.  

Además, el comité sirve como enlace entre la comunidad y MSF, pues identifican los recursos y el apoyo para mantener la funcionalidad de los pozos. Al fomentar un sentido de propiedad y responsabilidad colectiva, el Comité de Agua Comunitario protege estas fuentes de agua esenciales para su longevidad y beneficio continuo para todos. 

“Antes de la construcción de los pozos, nuestra única opción era depender del agua del río para satisfacer nuestras necesidades básicas. Esto a menudo significaba exponernos a fuentes de agua contaminada, lo que llevaba a numerosas preocupaciones de salud para nuestra comunidad. Sin embargo, con la construcción de pozos protegidos, ahora tenemos acceso a agua limpia y segura dentro de nuestro pueblo. Nos da tranquilidad el sentirnos seguros”, concluyó Aluano. 

La naturaleza interconectada del agua, los eventos climáticos y la salud señala la importancia de enfoques integrales para abordar estos problemas. Al integrar intervenciones de agua, saneamiento e higiene con estrategias de adaptación climática más amplias para mitigar enfermedades tropicales desatendidas, este proyecto está creando soluciones combinadas que, a su vez, promueven la resiliencia de la salud y la sostenibilidad de los recursos para las comunidades en Mogovolas. 

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