Pakistán: Espera lo inesperado

Bart es coordinador de proyecto de MSF en Balochistán, al sureste de Pakistán. En esta entrada de blog, habla sobre el viaje que tomó con el equipo de la clínica móvil de MSF y la lucha en contra de la desnutrición infantil en la región.

Bart Bardok es coordinador de proyecto de MSF en Balochistán, al sureste de Pakistán. En esta entrada de blog, habla sobre el viaje que tomó con el equipo de la clínica móvil de MSF y la lucha en contra de la desnutrición infantil en la región. 
 
“Miro por la ventana y disfruto de la vista. A lo lejos, todo lo que puedo ver son campos. Veo muchos árboles verdes, un cielo claro y azul, canales de agua, búfalos, y gente que trabaja en las granjas. La temporada de cosecha de  trigo llegó a su final y comienzan las preparaciones comenzar con los campos de arroz. 
 
Disfruto estar fuera. Disfruto la libertad de movimiento y los viajes con el personal nacional mientras hablamos de muchas cosas. Pasamos por aldeas alegres con mercados y tiendas bulliciosas mientras nos dirigimos hacia nuestro destino. 
 
Las carreteras están llenas de actividad. Hay muchas motocicletas, carretas arrastradas por burros, tractores y algunos camiones coloridos y hermosos que llevan grandes cargas, a veces del doble del tamaño del camión. Me impresiona que estos camiones puedan cargar con tanto y aún así puedan funcionar. 
 
 
Los niños juegan y pasan un buen tiempo mientras se refrescan en los canales de agua al aumentar la temperatura. Con una temperatura de alrededor de 50-53 grados, esta área de Pakistán está entre los lugares más calurosos de la tierra. 
 
Y mientras disfruto de las horas que paso en estos viajes, la razón por la que estamos viajando es seria. Hoy tenemos planeada una visita a una de nuestras 10 clínicas móviles que son parte de nuestro programa de alimentación terapéutica. 
 
Todavía me sorprende, y cuando hablo con mis amigos y familia que se encuentran en casa, ellos también se sorprenden. ¿Quién esperaría que la desnutrición en esta área, en Pakistán, al ser un país que está desarrollándose tan rápido?
 
Pero sorprendentemente, en el este de Balochistán, gestionamos uno de los programas de alimentación más grandes de MSF. En este proyecto se atienden hasta 10,000 niños anualmente. 
 
Es difícil decir exactamente por qué hay desnutrición aquí. Creo que es una combinación de cuestiones culturales, económicas y sociológicas. 
 
Las mujeres suelen tener muchos hijos, en promedio tienen entre 7 y 10. Comunmente no amamantan a sus bebés y tienen que estar ocupadas trabajando en el campo en vez de atender a sus hijos. Estos factores, aunados a la escasez de agua potable y de prácticas adecuadas de higiene, provocan que los niños pequeños frecuentemente tengan diarrea. Los pone en un círculo vicioso de una falta de resistencia a las enfermedades, enfermarse y no tener suficiente alimento. Estar mal alimentado y en un mal estado hace que sea más probable que mueran a causa de alguna enfermedad y, por supuesto, aumenta el riesgo de que sufran de desnutrición severa. 
 
 
La falta de acceso a atención médica básica, la pobreza, la inmensidad de la provincia de Balochistán y las condiciones de la infraestructura de las carreteras no ayudan a que mejore la situación. 
 
Como MSF, intentamos explicar que amamantar a los hijos es muy importante para construir el sistema inmune de un recién nacido. Frecuentemente vemos que este tipo de práctica no se realiza, y también escuchamos a las mujeres decir que no tienen leche materna. Mediante la promoción de la salud, tanto en nuestro hospital como en las comunidades, esperamos incrementar la conciencia sobre la importancia de amamantar a los bebés y reducir la posibilidad de que presenten desnutrición severa. También esperamos promocionar otros mensajes médicos y examinar activamente el estado de desnutrición de la gente para mejorar la situación de salud general en esta área. 
 
Adicionalmente a nuestras actividades relacionadas con la desnutrición, que abarcan dos distritos (Nasirabad y Jafarabadi) y un área de alrededor de 4,500 kilómetros, también gestionamos un cunero, un departamento de pediatría; y recientemente retomamos nuestra relación con el ministerio de salud para comenzar servicios de maternidad que son necesarios. 
 
En los primeros días hemos asistido 9 partos. Todos los recién nacidos están saludables, y uno de ellos fue referido a nuestro cunero. Espero sinceramente que con los esfuerzos que estamos realizando para cuidarlos y la promoción de la salud que proporcionamos a sus familiares, estos bebés nunca tendrán que ser admitidos a nuestro programa de alimentación terapéutica. 
 
Mientras nuestro auto sigue andando, yo miro por la ventana y disfruto de la vista mientras pienso en este proyecto y los desafíos de Pakistán en términos de salud, la elevada tasa de mortalidad infantil y la situación de seguridad. 
 
Dejamos la carretera principal y el conductor me dice que ya casi estamos en el lugar. Cuando finalmente llegamos a donde se encuentra la clínica móvil, desde el auto puedo ver que muchas madres ya están esperando junto a sus hijos que tienen desnutrición, listos para ser atendidos por nuestro equipo. 
 
En ese momento me sentí muy orgulloso de nuestros equipos de las clínicas móviles, de nuestro personal nacional e internacional que siempre trabajan arduamente para cumplir el objetivo que tenemos. Sé que seguirán esforzándose.”
 

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