RCA: a pesar de que regresó la calma, algunas personas desplazadas en Carnot aún no regresan a casa

La situación en República Centroafricana sigue siendo inestable y aún hay alrededor de 450,000 personas desplazadas dentro del país.

A pesar de que regresó la calma, la situación en la República Centroafricana sigue siendo inestable y aún hay alrededor de 450,000 personas desplazadas dentro del país.
 
En la Escuela Católica de Carnot, una ciudad en el oeste de la República Centro Africana, las personas desplazadas están saliendo gradualmente de lo que se ha convertido en un enclave. Pero muchas familias no quieren regresar a sus casas. 
 
Amadou tenía una tienda. Él, su esposa y sus tres hijos viajaron más de 100 kilómetros en una motocicleta para escapar de la violencia en su aldea. A principios de 2014, ellos llegaron al campo para personas desplazadas instalado en la iglesia de Carnot.
 
Unas 500 personas aún siguen en la iglesia. La mayoría son mercantes musulmanes y sus familias. Por casi dos años, la inseguridad y la presencia de grupos armados alrededor de la iglesia les impedían dejar el lugar, que se ha convertido en un enclave dentro de la ciudad.
 
La situación parece haberse estabilizado durante los últimos meses, permitiendo a los desplazados volver a abrir sus negocios o cultivar sus campos y regresar durante la noche.
 
“Ahora podemos salir durante el día, ir al mercado, caminar por la calle principal, algo que no podíamos hacer antes porque era muy peligroso,” comenta Amadou. 
 
 
Pero el trauma causado por la violencia que experimentaron sigue presente, y muchas familias todavía no quieren regresar a su hogar.
 
“Algunas familias vienen de muy lejos y no tienen los medios para regresar. Las casas de otros han sido completamente destrozadas y no pueden ser reconstruidas o han sido ocupadas por otras personas. Pero principalmente, muchos de ellos están asustados de regresar y que la violencia comience de otra vez,” dice Stanislas Tatale, trabajador medico y social de MSF dentro del enclave de la iglesia. 
 
MSF está continuando las actividades que comenzó a principios de 2014 para ayudar a los desplazados. Una clínica móvil realiza consultas médicas en el enclave una vez a la semana y, desde principios de 2016, se hicieron más de 320 consultas, principalmente debido a infecciones respiratorias, malaria y gastritis, enfermedades causadas debido a las malas condiciones de vida en el lugar. 
 
“Yo estaba ahí cuando la primera personas desplazada llegó a la iglesia. Él caminó 180 kilómetros desde Bossemptele, una aldea al noroeste de Carnot, para refugiarse aquí. Han pasado casi dos años, y todavía hay unas 500 personas aquí. Espero que una paz real llegará al país y serán capaces de regresar a sus hogares. Mientras tanto, MSF les brinda la atención médica esencial,” explica Stanislas. 
 
 
Trabajando en Carnot desde 2009, MSF apoya al hospital de la ciudad (con servicios pediátricos, de nutrición y de medicina general) y a dos centros médicos. 
 
Desde febrero de 2014, MSF también ha estado brindando atención médica a las personas desplazadas que se han refugiado en la Iglesia Católica de la ciudad. Un trabajador medico refiere los casos graves al hospital, y cada jueves hay una clínica móvil disponible para brindar servicios médicos básicos a las 553 personas que siguen viviendo en la iglesia. 
 
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