Respuesta de MSF a la guerra en Medio Oriente

Un médico de MSF utiliza la luz de su teléfono móvil durante una consulta con un paciente en una clínica móvil ubicada en un albergue para desplazados. Beirut, Líbano, marzo de 2026.
Un médico de MSF utiliza la luz de su teléfono móvil durante una consulta con un paciente en una clínica móvil ubicada en un albergue para desplazados. Beirut, Líbano, marzo de 2026. © Emin Ozmen/Magnum Photos

Médicos Sin Fronteras (MSF) está alarmada por la dramática escalada del conflicto en Medio Oriente, tras los ataques de las fuerzas estadounidenses e israelíes en Irán y las posteriores represalias iraníes en varios países. 

En toda la región, la escalada de violencia ha sembrado el miedo en la vida de millones de personas, incluyendo a las de LíbanoIrán y los países del Golfo. Los bombardeos continúan en numerosas ciudades y pueblos, a menudo en zonas densamente pobladas, y el número de víctimas va en aumento. Millones de personas se han visto obligadas a huir —a menudo con pocas o ninguna pertenencia— y muchas han sido desplazadas en repetidas ocasiones.

En Médicos Sin Fronteras exigimos la protección de la población civil, los hospitales, los centros de salud y demás infraestructura esencial.

Nuestros equipos están adaptando sus programas y preparándose para responder en diferentes países. Monitoreamos de cerca las necesidades humanitarias, que evolucionan rápidamente. 

¿Cómo está respondiendo Médicos Sin Fronteras en Medio Oriente?

¿Cómo está respondiendo Médicos Sin Fronteras en el Líbano?

En Líbano, los equipos de MSF trabajan en las nueve gobernaciones del país, adaptándose y respondiendo a las necesidades urgentes. Nuestros equipos gestionan unidades móviles, brindan apoyo a los refugios para personas desplazadas y distribuyen agua y artículos de primera necesidad. También evaluamos las actividades médicas para casos de trauma. 

Nuestros equipos trabajan en 15 clínicas móviles que proporcionan atención médica básica, medicamentos para enfermedades no transmisibles, consultas de salud sexual y reproductiva y apoyo en salud mental en siete de las nueve gobernaciones del país, incluyendo Beirut. También brindamos atención a través de clínicas fijas en otra gobernación, Baalbek-Hermel, y en Beirut. Hasta el 22 de marzo, hemos brindado más de 6,800 consultas médicas.

Nuestros equipos también distribuyen artículos de primera necesidad como kits de higiene, mantas y agua potable. En las gobernaciones del Sur y Nabatieh, las más afectadas, donamos combustible y suministros médicos, así como paquetes de alimentos para el personal hospitalario en las zonas afectadas por el conflicto. 

También gestionamos líneas telefónicas de ayuda para la salud mental con el fin de apoyar a las personas que sufren angustia en zonas remotas o de difícil acceso.

Médicos Sin Fronteras (MSF) mantenemos contacto con las autoridades libanesas y otras organizaciones, y está preparado para ampliar nuestra respuesta según sea necesario. 

Para más información sobre nuestra respuesta en el Líbano, lee nuestros últimos artículos

Esta reciente escalada forma parte de un patrón continuo de ataques, a pesar del acuerdo de alto al fuego de noviembre de 2024 entre Israel y Líbano, tras los bombardeos israelíes y la incursión terrestre en Líbano en septiembre de ese año. Sin embargo, el acuerdo nunca ha brindado seguridad real a la población libanesa. Los ataques diarios de las fuerzas israelíes causaron la muerte de 370 personas entre el inicio del alto al fuego en noviembre de 2024 y el 2 de marzo de 2026. 

En esta última escalada, más de un millón de personas —y probablemente muchas más— han sido desplazadas. Los últimos ataques y las órdenes de evacuación masiva están obligando a aún más personas a huir sin tener adónde ir a salvo.

El ejército israelí ha emitido órdenes de evacuación generalizadas para cientos de pueblos y aldeas al sur del río Litani, además del sur de Beirut y partes del valle de la Bekaa, en el este de Beirut. Estas órdenes de evacuación abarcan en conjunto el 14% del territorio libanés.  

Muchas personas ya han sido desplazadas en múltiples ocasiones durante escaladas anteriores. Los albergues están ahora abarrotados, y algunas personas duermen en sus coches o en la calle. Otras han permanecido en sus casas a pesar de las órdenes de evacuación, o han regresado por falta de espacio en los albergues o por no tener medios para alquilar una vivienda.

Los hospitales están recibiendo heridos y las necesidades humanitarias aumentan rápidamente, incluyendo la necesidad de agua y artículos de primera necesidad, especialmente en los albergues.

Tras el estallido del conflicto, nuestros equipos realizaron donaciones iniciales de material médico y artículos esenciales en Irán. Estas incluyeron kits con artículos médicos y para el cuidado de heridas para 500 pacientes. También donamos artículos esenciales para personas desplazadas, como 5,000 mantas, 4,000 almohadas, 15,000 compresas, 10,000 tubos de pasta dental, 5,000 cepillos de dientes, 10,000 botellas de shampoo y 10,000 unidades de detergente en polvo.

Antes del 28 de febrero, MSF gestionaba tres proyectos en Irán. En el sur de Teherán, gestionábamos una clínica que proporcionaba atención médica esencial a personas trabajadoras del sexo y a personas que consumían drogas, además de personas migrantes y refugiadas. Nuestra clínica en el sur de Teherán está temporalmente cerrada; sin embargo, reabrirá pronto como una clínica más especializada, para reforzar el apoyo a los sistemas de salud locales que responden a las necesidades relacionadas con el conflicto, tras la autorización concedida a mediados de marzo.

En Mashhad, cerca de la frontera con Afganistán, nuestros equipos han estado brindando consultas médicas y psicológicas, así como pruebas de detección de enfermedades infecciosas, a refugiados afganos en una clínica. En la provincia de Kerman, MSF es la única organización médica que proporciona servicios de salud directos a la población refugiada afgana. Nuestras clínicas en Mashhad y Kerman permanecen abiertas, aunque con personal reducido.

Recibir información de nuestro personal en Irán es extremadamente difícil debido al bloqueo de las comunicaciones. Las hostilidades y los ataques aéreos en curso están provocando desplazamientos y aumentando las necesidades médicas y humanitarias en el país.

Los equipos de MSF están respondiendo mediante la preparación y respuesta ante emergencias en otros países de la región. Se han establecido equipos de emergencia en Líbano, Armenia e Irak. Las medidas de preparación incluyen la planificación de contingencias, el seguimiento exhaustivo de la situación, el preposicionamiento de suministros médicos y el envío de servicios móviles para responder a las crecientes necesidades. 

Para mitigar el impacto de las interrupciones, se han redirigido las rutas de suministro a través de canales alternativos y se están explorando opciones de transporte adicionales, a pesar del aumento de los costos, para garantizar la continuidad de las actividades médicas. Desde el 28 de febrero hasta el 24 de marzo, MSF envió 42 toneladas de suministros médicos con destino a Medio Oriente, incluyendo Irak, Irán, Líbano, Palestina, Siria y Yemen. 

La escalada está afectando las operaciones humanitarias. Las tensiones regionales crean un entorno cada vez más volátil y restrictivo para las operaciones de MSF en Líbano, Yemen, Irak, Irán, Jordania, Palestina y Siria, si bien el nivel y la naturaleza del impacto varían entre países. 

En general, el cierre del espacio aéreo y el aumento de los riesgos de seguridad restringen la movilidad del personal, retrasan las evacuaciones médicas e interrumpen las actividades. Al mismo tiempo, la inestabilidad en torno al estrecho de Ormuz ejerce una presión adicional sobre la logística y las rutas de suministro. Estos acontecimientos ya están afectando a las cadenas de suministro, incrementando el riesgo de escasez de suministros médicos esenciales, elevando los precios del combustible y complicando el transporte aéreo y marítimo.

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