Sobrevivientes de la violencia: Las personas son más que cifras de una problemática

Los equipos de MSF, conjuntamente con el personal de los Centros de Salud Alonso Suazo, Las Crucitas, y el Hospital Escuela, brindan atención gratuita, rápida y confidencial a víctimas de violencia.

Las clínicas del Servicio Prioritario en Tegucigalpa abren sus puertas cada día a nuevas personas que sufren un hecho violento. Los equipos de Médicos Sin Fronteras, conjuntamente con el personal de los Centros de Salud Alonso Suazo, Las Crucitas, y el Hospital Escuela brindan atención gratuita, rápida y confidencial. Al inicio de una nueva consulta, las personas son recibidas por médicos, psicólogos y trabajadores sociales quienes son testigos de las consecuencias en la persona que ha sufrido violencia, siendo la agresión sexual uno de los motivos principales de la búsqueda de este servicio.
 
Los profesionales del Servicio Prioritario conocen de primera mano lo difícil que es atreverse a dar el primer paso y buscar recibir atención; revivir y recordar lo que ha ocurrido e iniciar un tratamiento. Las consecuencias que enfrentan las personas sobrevivientes son diversas, algunas pueden perdurar toda la vida y otras pueden conllevar afectaciones que a menudo no son reconocidas, pero que tienen un alto impacto en la calidad de vida.
 
En la experiencia y los datos recabados por nuestros equipos, que desde 2012 han brindado atención a 2,138 sobrevivientes de violencia sexual sólo en Tegucigalpa y Comayagüela, se confirma que anualmente la mayoría de los/as sobrevivientes (60%) son niños, niñas y adolescentes entre 0 y 18 años.
 
Algunas de las repercusiones que los/as sobrevivientes deben enfrentar pueden ser: un embarazo producto de la agresión en una niña o en una adolescente; adquirir el Virus de Inmuno-deficiencia Humana (VIH) o de una Infección de Transmisión Sexual (ITS); enfrentar la dificultad de buscar una atención cuando el sobreviviente es un hombre adulto, debido al estigma y la discriminación, así como sufrir consecuencias psicológicas como ansiedad, depresión, ideas suicidas, dificultad para dormir y padecer estrés constante sobre lo ocurrido.
 
 
Tegucigalpa y Comayagüela enfrentan una situación crítica, los hombres jóvenes y adultos representan el mayor número de personas que mueren producto de la violencia, pero son las mujeres, los niños y las niñas quienes padecen las consecuencias de otras formas de violencia no mortal las cuales pueden permanecer el resto de la vida.
 
Nuestro proyecto enfrenta retos relacionados con el temor de las personas a acercarse a una estructura de salud y reducir las posibles consecuencias médicas y psicológicas, que sumado a la ausencia de una normativa nacional de atención dificulta a la población contar con una respuesta disponible para poder actuar y buscar atención inmediata frente a uno de estos eventos.
 
El Servicio Prioritario es un abordaje integral que busca la rehabilitación física, mental y social de la persona que sufre, priorizando la atención en salud y sin que esta se encuentre condicionada a una denuncia o procedimiento legal.
 
Entre enero y abril de 2016, gracias al compromiso de personas, colaboradores, medios de comunicación, trabajadores y voluntarios que se han comprometido con el Servicio Prioritario, ha sido posible brindar acceso y atención a 81 personas sobrevivientes de violencia, y 178 personas sobrevivientes de violencia sexual, de las cuales un 50% acudió en un periodo menor a los 3 días o las primeras 72 horas después de haber sufrido la agresión sexual para prevenir el VIH.
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