Sudán del Sur: los enfrentamientos se extienden a otras áreas del país

Una semana después del inicio de los combates, MSF sigue prestando apoyo a las víctimas del brote de violencia.

Una semana después del inicio de los combates, MSF sigue prestando apoyo a las víctimas del brote de violencia.

Los enfrentamientos y la tensión siguen presentes en muchas regiones de Sudán del Sur una semana después de que la violencia estallara en Juba, la capital del país. Los equipos de emergencia de Médicos Sin Fronteras (MSF) están aumentando su respuesta en todas las regiones afectadas para tratar el mayor número de heridos posible. También están llevando a cabo donaciones de medicamentos y de suministros médicos a las estructuras de salud y están proporcionando ayuda humanitaria a aquellos que han tenido que huir de sus hogares a causa de la violencia.

En Bentiu, capital del estado de Unidad, la violencia comenzó el pasado viernes 20 de diciembre. El hospital del Ministerio de Salud de la ciudad recibió 42 heridos en pocas horas, 19 de los cuales tuvieron que ser operados de urgencia. Un equipo de MSF está apoyando al hospital en cuidados pre y post operatorios y un anestesista de la organización está de camino para ayudar al equipo quirúrgico del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

En Nasir, localidad del estado de Alto Nilo, los enfrentamientos empezaron el domingo 22. El hospital que MSF gestiona en el pueblo ha recibido 24 pacientes con herida de bala, de los cuales 16 fueron ingresados. Dos han muerto y ocho han sido tratados en la sala de urgencias.

“Estamos extremadamente alarmados por la seguridad de aquellas personas que se han visto atrapadas en medio de los combates”, afirma Mike White, coordinador general de MSF. “Tras treinta años trabajando en lo que hoy en día es Sudán del Sur, de lo que pueden estar seguros es de que el personal de MSF hará todo lo que esté en sus manos para ayudar a los que más lo necesitan”.

En Juba, la capital del país, otros dos equipos de emergencia de MSF formados por médicos, logistas y especialistas en tratamiento de agua han empezado a dar asistencia médica a más de 20.000 personas desplazadas por los recientes enfrentamientos.

“Aún ayer, mientras poníamos en marcha una clínica móvil para atender a los desplazados en Juba, veíamos que seguía habiendo colas de personas, entre ellos muchos niños, que acababan de llegar desde distintos puntos de la ciudad con todas sus pertenencias. La gente no sabe cómo va a evolucionar la situación y son muchos los que tienen miedo de volver a sus casas”, explica Forbes Sharp, coordinador de emergencias de MSF. “La situación está evolucionando muy rápido en el país y estamos tratando de reaccionar de la mejor manera posible”.

Para reforzar a las actividades regulares de MSF, y con el objetivo de responder a las necesidades que puedan surgir en los próximos días, la organización está desplegando nuevos equipos de emergencia. Las actividades en los 12 proyectos que MSF mantiene en el país continúan en marcha con normalidad.

MSF pide a todos los actores enfrentados que respeten las estructuras médicas y a los trabajadores sanitarios para que las víctimas de la violencia y el resto de la población puedan seguir contando con un acceso seguro a los servicios de salud.

MSF trabaja en la región que hoy constituye la República de Sudán del Sur desde 1983. La organización está presente en ocho de los 10 estados del país y responde a muchas emergencias, incluyendo grandes desplazamientos, flujos de refugiados, situaciones graves de desnutrición y picos de enfermedades como malaria y kala azar, además de proporcionar asistencia médica básica y especializada.

Sudán del Sur: MSF asiste a las víctimas de la violencia
Dos equipos de emergencia de Médicos Sin Fronteras formado por médicos, logistas y expertos en tratamiento de agua trabajan desde el domingo 22 dando asistencia médico-humanitaria a las personas desplazadas a causa de los recientes enfrentamientos en Juba, capital de Sudán del Sur.
Se estima que más de 20,000 personas se han refugiado en dos campos de Naciones Unidas y en otros puntos de las afueras de la ciudad, huyendo de los intensos combates que se iniciaron a principios de la semana pasada. Después de hacer una evaluación de las necesidades más urgentes, los dos equipos de MSF ya se encuentran trabajando: “algunos pacientes tienen heridas causadas directamente por la violencia como disparos. Ahora la situación en Juba está más tranquila, y la asistencia traumatológica no parece ser ya la necesidad principal”, explica Forbes Sharp, coordinador de emergencia de MSF en la zona. “Las personas desplazadas aún no se sienten a salvo como para volver a sus casas y tampoco se atreven a atravesar la ciudad para buscar atención médica en los centros de salud u hospitales, así que nosotros somos los que les damos la asistencia que necesitan”.

Varias fuentes aseguran que hay numerosos enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas de Sudán del Sur (SPLA) y grupos armados opositores en diversos puntos del país; MSF mantiene sus equipos cerca de estas zonas mientras aumenta su capacidad de respuesta médico-humanitaria, siempre que la seguridad lo permita.

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