Yemen: “Los ataques se están cobrando muchas víctimas civiles”

Dos meses tras el inicio del conflicto en Yemen, los equipos de MSF están dando asistencia médica y ayuda humanitaria a las personas que viven cerca de las zonas de los combates y que necesitan asistencia de forma urgente. En Taiz, la tercera ciudad del pais donde viven 1.2 millones de personas, un equipo de MSF está apoyando a los hospitales locales con personal, suministros médicos y medicinas. El doctor Ahmad Bilal, coordinador médico de MSF en Yemen, describe la situación.

“La situación en Taiz es extremadamente tensa, con enfrentamientos entre los diferentes grupos armados. Puedes oir el estruendo de los morteros cayendo, y los bombardeos aéreos golpeando varias zonas de la ciudad ininterrumpidamente. En los últimos días, los bombardeos con tanques se han intesificado. Los ataques puede que se lancen contra puntos militares estratégicos, pero se están cobrando muchas víctimas civiles.

Muchas personas que están cerca de las zonas del frente donde hay combates y bombardeos se están yendo a barrios más seguros, o al menos poniendo a las mujeres y niños a salvo. Otros se están yendo de la ciudad.

La mayoría de los que viven en la ciudad son de pueblos de la provincia, muchos están volviendo a sus pueblos o mudándose a provincias más seguras como Ibb, al sur de Sana’a.

Hace unos días, el pasado 26 de mayo, un tanque de gasolina de la ciudad fue atacado. Ingresaron 184 personas en el hospital con quemaduras graves: 115 al hospital Al-Thawra y 69 al Hospital Internacional de Yemen. Nos dijeron que más de 15 personas murieron como consecuencia de la explosión. Al ser una de las pocas organizaciones de ayuda que hay en Taiz, nos pidieron suministros médicos. Cuando el equipo llegó al hosptial Al-Thawra, un mortero cayó cerca y nuestro equipo tuvo que refugiarse en el sótano hasta que los bombardeos acabaron. Por suerte no afectó al hospital.

Por el momento hemos donado tres kits con material médico para tratar a personas con quemaduras graves y 200 bolsas con fluidos intravenosos al hospital en Taiz, y vamos a darles medicinas en cuanto nos lleguen. El conflicto está dificultando la llegada de suministros médicos y equipos a las zonas de combates.

La falta de gasolina es un grave problema tanto para nuestros equipos como para los yemenís. Transportar pacientes y suministros médicos es muy complicado. Yemen importa el 90% de su comida y gasolina, los barcos comerciales están haciendo todo los posible para atracar.

 

Para los ciudadanos de a pie es complicado moverse por la ciudad y conseguir agua potable y agua es una lucha diaria. Muchas de las personas que viven en las zonas de conflicto no pueden llegar a las clínicas ni hospitales para recibir asistencia médica por los enfrentamientos y por la falta de gasolina.  Incluso aquellos que consiguen llegar a las estructuras de salud se encuentran con que no funcionan. Al menos 12 hospitales de Taiz han tenido que cerrar sus puertas y no pueden atender pacientes.

La guerra es una situación fuera de la normalidad, nadie debería acostumbrarse al sonido de las balas y los ataques aéreos.   Pero tras dos meses en el país, tanto nosotros como los civiles nos estamos acostumbrando. La gente trata de evitar las zonas de conflicto pero el problema es que los enfrentamientos puede empezar de forma repentina y los ataques son totalmente impredecibles.

A veces es frustrante porque las necesidades son muy grandes y la asistencia que se está dando es muy baja en comparación con lo que se necesita. Pero pese a ello, estamos haciendo todo lo posible para proporcionar asitencia médica y humanitaria a las personas que sufren por el conflicto.”

A pesar de las dificultades logísticas y de seguridad, los equipos de MSF están asistiendo a las personas que lo necesitan. Hasta el momento se han tratado más de 1.700 heridos de guerra desde el 19 de marzo. En la actualidad, MSF trabaja en Sana’a, Aden, Ad-Dhale, Amran, Taiz y Hajjah. 

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