Yemen: Testimonios de Al-Dhale

Jasmin Mohammed Ali (26) es maestra en la escuela primaria en Qatabah y su hermana Asia Mohammed Ali (25) hablan acerca de su vida diaria en Qatabah desde que se desató el conflicto.

Jasmin Mohammed Ali (26) es maestra en la escuela primaria en Qatabah y su hermana Asia Mohammed Ali (25) hablan acerca de su vida diaria en Qatabah desde que se desató el conflicto.

"Debido a la crisis actual, la escuela donde trabajo está cerrada; ha estado cerrada durante 3 meses. Sólo terminamos el primer período y tuvimos que detenernos durante el segundo período. No he recibido pago por el mes pasado. Recientemente, la escuela (que por suerte estaba vacía en el momento) estuvo afectada por los ataques aéreos debido a que se encuentra cerca de la oficina de seguridad central que era el blanco; todas las ventanas de la escuela se hicieron añicos. 

Desde el comienzo de la nueva crisis en Yemen, las cosas se han puesto mucho más difíciles. Es más difícil conseguir agua y alimentos. Es difícil obtener comida porque muchas tiendas han cerrado. Por otra parte, algunas familias yemenís dependen por completo del trabajo en el mercado de khat. En caso de un bombardeo o fuego de artillería cercano, todos huyen del mercado de khat y se pierde el comercio. Nuestro padre y hermano trabajan en el mercado de khat. Cuando no pueden trabajar en el mercado de khat, no tienen suficiente dinero para comprar comida para la familia. Los precios de los alimentos, en especial los alimentos básicos, han aumentado drásticamente.

Por poner un ejemplo, veinte litros de aceite para cocinar solían costar 5,000 riales yemenís (YER), ahora deben pagar 9,500 YER. 15 kilos de azúcar solían costar 12,000 YER, ahora deben pagar 18,000 YER.
 

La carencia de agua es nuestro mayor desafío

El agua representa todo y sin agua no hay vida. Ya no hay agua corriente en Qataba debido a que la planta principal de agua para el pueblo y las aldeas circundantes dejó de trabajar a causa de una carencia de combustible. No tenemos agua en nuestra casa y tampoco podemos llenar los tanques. Sólo hay un pozo de agua en el pueblo de Qataba con agua apta para tomar y es gratis. En caso de que el pozo no esté funcionado, entonces caminaríamos a otro pozo donde está la planta de agua principal. Este viaje redondo suele tomar entre tres y cuatro horas a pie y, si vamos ahí, no podemos traer muchos contenedores porque sólo podemos cargar un contenedor, es muy pesado. Desafortunadamente, esta perforación no está funcionando en este momento debido también al problema del combustible.  

Mientras tanto, el pozo principal en Qataba está siendo muy concurrido y las mujeres del pueblo llenan sus contenedores con una multitud de mangueras personales. Eso hace muy tardado llenar todos los contenedores.

Hoy no pudimos ir al pozo debido a que estaba muy concurrido. Aún hay camiones cisterna disponibles pero sólo las personas adineradas los utilizan, un camión cisterna cuesta 30,000 YER para 6,000 litros y sólo dura de 1 a 2 semanas, según el tamaño de la familia.

El impacto de los ataques aéreos

Los ataques aéreos y de artillería nos están aterrorizando y no podemos dormir bien. Anoche los niños estaban demasiado asustados porque los ataques de artillería y los combates eran muy cercanos. Hemos estado pensando en huir de Qataba pero el problema es que somos 26 miembros de la familia viviendo en una casa. No sabemos a dónde ir.

Podría ser mejor quedarnos en Qataba porque aquí tenemos un hogar. No somos propietarios de una casa en ninguna de las aldeas circundantes, donde sería más silencioso. Tenemos parientes en el distrito de Damt en Al-Dhale, el cual podría ser una opción. Si la situación se deteriora, la mitad de la familia podría ir a Damt y la otra mitad se quedaría en Qataba. En caso de que continúen los bombardeos y ataques de artillería y si la línea del frente se acerca, podríamos decidir irnos.

El mes sagrado en Qataba

Nunca imaginamos que sucedería esto. Qataba era muy pacífica y no tenía problema alguno. Las personas venían a Qataba desde distintos distritos de distintas provincias durante el mes sagrado de Ramadán, pero este año nadie vendrá. Se percibe que Qataba es mejor que otros distritos para el Ramadán gracias a su cultura durante el Ramadán. Las calles estarán llenas de mercados y personas”.
 

Enfermero, en Al Dhale: “Tengo demasiado miedo de estar aquí."

Un enfermero que trabaja en uno de los hospitales apoyados por MSF en Yemen comenta su experiencia al escuchar ataques aéreos por primera vez en Al Dhale, Yemen.

"Nunca había escuchado tales explosiones en mi vida. No comprendí de inmediato que eran ataques aéreos pero recordé haber escuchado aviones anteriormente. Tenía miedo; sentí que las bombas explotaban junto a mí… estaba temblando. Después de eso, sufrí un dolor de cabeza grave y sentí como que entraría en coma porque cuando salí del hospital apoyado por MSF en la provincia de Al Dhale donde trabajo, no podía encontrar transporte alguno para regresar a casa. Había personas en las calles frente al hospital, desorientadas, confundidas.

Cuando al fin logré conseguir transportación, era un pequeño autobús público, le pedía al conductor que manejara lo más rápido que pudiera para salir de la zona. Después de ese incidente, decidí tomar un par de días libres y quedarme en casa con mi familia, pero no podía quedarme en casa mucho tiempo porque mi trabajo es nuestra única fuente de ingreso. Este incidente me afectó gravemente; ahora empiezo a tener escalofríos y temblores incluso cuando escucho un disparo de arma o cualquier sonido de explosiones.

Por ejemplo, cuando estoy subiendo las escaleras de mi casa o del hospital y alguien azota la puerta en el primer piso, incluso podría caer inconsciente debido al miedo que me causa. No estoy seguro de cuánto tiempo estaré trabajando en el hospital o con MSF; prefiero estar en casa con mi familia, donde está seguro y lejos de los ataques aéreos y combates, en vez de trabajar en un hospital en la línea de frente. Tengo demasiado miedo de estar ahí".

 

MSF en Al-Dhale

MSF provee servicios de atención médica que salvan vidas en el Hospital Al-Nasser del Ministerio de Salud (MOH) en el Distrito Al-Dhale, en el suroeste de Yemen. El apoyo incluye una sala de emergencias (24/7), cirugía, cuidados post-operatorios, esterilización, laboratorio, control de infecciones, gestión de residuos sanitarios y remisiones.

Además, MSF está apoyando al Centro de Salud Al-Azarik en la sala de emergencias, atención prenatal (ANC), y atención postnatal, planeación familiar, partos normales, vacunación de rutina, nutrición y remisiones al Hospital Al-Nasser. En Qataba, MSF apoya a la sala de emergencias (24/7), sala de observación, laboratorio y gestión de residuos sanitarios en el Hospital MOH Al-Salam.

En el último mes, MSF extendió sus actividades al apoyar al departamento de pacientes ambulatorios, nutrición y atención prenatal. MSF también provee agua potable para 25,000 personas, por medio de la única perforación adecuada del pueblo de Qataba.

MSF también está apoyando a varios centros de salud en los Hospitales de Al-Jaffea y Al-Habilain con suministros y equipo médico en la provincia. Desde comienzos de 2015, el proyecto de MSF de Al-Dhale ha recibido 10,317 pacientes en la sala de emergencias y 1,232 heridos, entre los cuales hay más de 490 heridos en la guerra. MSF también brindó consultas generales para 11,206 pacientes. 

 

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