08.02.2019
Mumbai / Ciudad del Cabo, 8 de febrero de 2019 – Médicos Sin Fronteras (MSF) respalda la impugnación de una patente de un fármaco para la tuberculosis presentada en India por dos sobrevivientes a este enfermedad. Esta impugnación pretende que evitar que Johnson & Johnson (J&J) extienda su monopolio sobre la bedaquilina.
 
Nandita Venkatesan, de Mumbai (India) y Phumeza Tisile, de Khayelitsha, Sudáfrica, son las activistas que han presentado la impugnación de la patente en la Oficina de Patentes de Mumbai. Ambas sobrevivieron a la tuberculosis resistente a los medicamentos (TB-DR) pero perdieron la audición debido a la toxicidad del tratamiento. Ahora luchan para garantizar que nuevos medicamentos –más seguros y efectivos –, como la bedaquilina, sean asequibles y accesibles para todas las personas con TB-DR y reemplacen los medicamentos tóxicos y dolorosos que deben inyectarse.
 
Se estima que 558,000 personas desarrollaron esta forma de tuberculosis, pero solo una de cada cuatro recibió tratamiento. El tratamiento estándar de la TB-DR empleado en la mayoría de los países hasta ahora incluye medicamentos que deben inyectarse diariamente y que están asociados con varios efectos secundarios graves. Además, la tasa de curación es solo del 55 por ciento.
 
"Perdí la audición cuando tenía 24 años debido al brutal efecto secundario de un medicamento inyectable para la TB-DR", cuenta Nandita Venkatesan, quien completó su tratamiento en 2015. "Me dejó devastada y me supuso un gran coste económico, emocional y mental. ¿Cuántas personas más tendrán que morir o quedarse sordas mientras esperan poder acceder a medicamentos más seguros y efectivos que pueden salvar sus vidas sin efectos secundarios como este? Con esta oposición de la patente queremos evitar que este monopolio siga impidiendo el acceso a versiones genéricas y más asequibles de bedaquilina”. 
 
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó recientemente la bedaquilina como parte central de un tratamiento totalmente oral para la TB-DR, y relegó los medicamentos que deben inyectarse y que causan efectos secundarios graves a la última opción. 
 
La ampliación de las recomendaciones de la OMS por países aumentará dramáticamente el número de personas que deben recibir este medicamento. Hasta noviembre de 2018, solo 28,700 pacientes habían sido tratadas con bedaquilina en todo el mundo, casi el 70% de ellas lo fueron en Sudáfrica.
 
A pesar de los beneficios del medicamento, su elevado precio sigue siendo una barrera infranqueable en muchos casos. J&J anunció recientemente un precio reducido de 400 dólares por seis meses de tratamiento con bedaquilina para Sudáfrica y los países que adquieran el medicamento a través de Global Drug Facility, pero esto no es suficiente para que el fármaco sea asequible en todos los países afectados por la epidemia de TB-DR.
 
"La prueba de la mejoría en las tasas de curación y en las vidas que se han salvado para personas con TB-DR que usan bedaquilina es muy clara", explica Anja Reuter, especialista en TB-DR de MSF que trabaja en Khayelitsha, Sudáfrica. 
 
“La bedaquilina es crucial para ofrecer a los pacientes la posibilidad de luchar sin los efectos secundarios tóxicos de medicamentos que requieren inyección. Esta revolución en el tratamiento ya es una realidad en Sudáfrica, pero los programas de TB-DR que desarrollan en otros lugares del mundo necesitan este fármaco a un precio asequible. Si se rechaza la solicitud de esta patente, las versiones genéricas de este medicamento podrían estar disponibles antes a precios reducidos, salvando cientos de miles de vidas y reduciendo el inmenso sufrimiento en todo el mundo".
 
La solicitud de patente de J&J que se impugna es para la forma salina de la bedaquilina, que no justifica una patente según la ley de patentes de la India. Si finalmente se le otorga la patente, el monopolio de J&J sobre la bedaquilina se ampliaría desde 2023 a 2027, retrasando la entrada de genéricos cuatro años más. 
 
Esta estrategia de obtener un ‘reverdecimiento  de patentes’ a través de la presentación de patentes adicionales, a menudo no justificadas, es comúnmente utilizada por las corporaciones para extender los monopolios de sus medicamentos más allá del periodo estándar de 20 años. Evitando esto, se espera que los fabricantes de medicamentos contra la TB de la India se incorporen al mercado con fármacos genéricos y suministren bedaquilina a precios más bajos a los programas nacionales de tuberculosis y a los proveedores de atención de esta enfermedad a nivel mundial.
 
"Sé lo que significa estar en la tesitura de quedarse sordo o morir, porque los únicos medicamentos que pueden salvar tu vida también te robarán la audición", afirma Phumeza Tisile, quien completó su tratamiento para la tuberculosis extremadamente resistente a los medicamentos (TB-XDR) en 2013. Su tratamiento incluía fármacos inyectables tóxicos. "No quisiera que nadie pasara por lo que yo pasé. Las corporaciones farmacéuticas como J&J deben dejar de controlar el precio de este medicamento porque restringe el acceso de las personas a un tratamiento más seguro y más efectivo para la tuberculosis".
 
El desarrollo de bedaquilina se benefició de una considerable inversión pública y la evidencia de su potencial para mejorar las tasas de curación con menos efectos secundarios fue el resultado de un esfuerzo colectivo de la comunidad mundial que trabaja en la tuberculosis. MSF insta a J&J a abstenerse de los intentos de extender su monopolio, lo que retrasará aún más la disponibilidad de versiones genéricas de bedaquilina con calidad garantizada en la India, Sudáfrica y otros países.
 
 
 

Notas:

 
Nandita Venkatesan libró una batalla de ocho años contra dos ataques de tuberculosis intestinal que comenzaron durante su primer año de estudios universitarios. Se sometió a seis cirugías y tuvo que soportar la toma de múltiples medicamentos, incluidas dolorosas inyecciones. Apenas dos días después de su 24º cumpleaños, Nandita se quedó sorda, un efecto secundario atroz de los medicamentos inyectables para la tuberculosis llamados aminoglucósidos. Recuperó la adición después de someterse a un implante coclear en 2018.
 
Phumeza Tisile es una superviviente de TB-XDR (tuberculosis extremadamente resistente) que fue diagnosticada con TB en 2010. La enfermedad le obligó a interrumpir sus estudios en la Universidad de Tecnología de la Península del Cabo para recibir tratamiento. Después de casi cinco meses de tratamiento, primero para la TB ‘normal’ y posteriormente para la TB multirresistente (TB-MDR), finalmente le fue diagnosticada TB-XDR, la forma más mortal de la enfermedad. El tratamiento de la TB-MDR con aminoglucósidos inyectados le hico perder la audición, y más de una vez le dijeron que podría morir a causa de la enfermedad, ya que su probabilidad de sobrevivir era de solo el 20%. Contra todo pronóstico, Phumeza se curó de TB-XDR en 2013. Recuperó audición tras una cirugía de implante coclear en 2015.
 
Hoy en día, tanto Nandita como Phumeza abogan activamente por las mejoras en el tratamiento de la tuberculosis resistente a los medicamentos.