02.06.2015

Un equipo de Médicos Sin Fronteras (MSF) inició el domingo apoyo psicológico de emergencia a 18 de los 454 migrantes rescatados en el mar cuando intentaban cruzar el Mediterráneo desde Libia el pasado fin de semana. Las 18 personas habían sido testigos directos de la muerte de 17 de sus compañeros y familiares, asfixiados por la inhalación de vapores de gasolina producidos tras el fallo del motor del barco en el que viajaban. Los 17 cadáveres fueron trasladados también a Augusta (Sicilia).

La intervención de MSF tras el rescate es la primera del equipo de ayuda psicológica de MSF, compuesto por mediadores culturales y un psicólogo, que se encuentra de retén y dispuesto a ser desplegado en puertos italianos en 72 horas después de recibir la alerta.

La situación a bordo para los migrantes ha sido extremadamente difícil, eso está claro, y mucha gente está traumatizada por los momentos terribles que han vivido durante el viaje. Hemos establecido este equipo para poder ofrecer ayuda psicológica de emergencia a aquellos que han padecido experiencias traumáticas y necesitan cuidados psicológicos urgentes a su llegada”, explica el psicólogo de MSF Dario Terenzi.

Además del apoyo psicológico, MSF trató a más de cincuenta personas que sufrieron quemaduras de diferente grado al entrar en contacto con gasolina ardiendo. “La gente había estado de pie en el barco, con agua hasta las rodillas. Cuando el motor se estropeó, gasolina inflamada comenzó a flotar entre sus piernas, lo que les causó quemaduras de consideración”, explica Chiara Montalvo, coordinadora del proyecto en Sicilia.

 

El equipo de MSF en Sicilia, -médicos, enfermeros, psicólogos y mediadores culturales-, se encarga de ofrecer la primera ayuda médica de urgencia nada más arribar a puerto y también durante su estancia en el centro de recepción. El Bourbon Argos, el segundo barco de búsqueda de MSF en aguas mediterráneas, consiguió rescatar a 325 personas de tres barcos diferentes en la mañana del lunes, la mayoría de ellos migrantes procedentes de países africanos sub-saharianos.

El alivio que sintieron al ser rescatado era tangible e inmenso. La emoción fue enorme, con mucha gente arrodillándose a bordo para rezar y tan superados por la situación que eran incapaces de moverse o hablar. Para muchos de ellos este momento supone el fin de una odisea de meses o incluso años.

Ahora una odisea burocrática se abre ante ellos, pero al menos a bordo pueden descansar, conscientes de que han escapado de un viaje muy peligroso desde Libia”, dice François Zamparini, el coordinador de la emergencia, a bordo del Argos. Los migrantes recibieron agua y mantas y superaron un primer examen médico. 

 

 

NOTA

MSF trabaja en el centro de recepción de Pozzallo (en la provincia de Ragusa, Sicilia), en colaboración con el Ministerio de Salud, para ofrecer servicios médicos a migrantes y a los demandantes de asilo y refugiados cuando llegan al centro y durante su estancia en él. Durante más de un año también ha estado ofreciendo asistencia psicológica, que en mayo se amplió también a aquellos que han superado hechos traumáticos en el mar.

MSF también apoya psicológicamente a aquellos que se encuentran en centros de recepción de la provincia de Ragusa. Durante los primeros cuatro meses de 2015, el equipo ha visto a 169 personas y ofrecido apoyo psicológico a 76 pacientes. Casi 40% de ellos sufren estrés post-traumático. Desde mayo, MSF ha dispuesto dos operaciones de búsqueda y rescate en el Mediterráneo, con sendos barcos, el MY Phoenix (operado con la ONG Migrant Offshore Aid Station) y el Bourbon Argos. Los equipos están preparados para ofrecer asistencia médica a bordo.