Médicos Sin Fronteras es una organización médico humanitaria internacional sin fines de lucro. Ayudamos a personas afectadas por epidemias, conflictos armados, desastres naturales y excluidas de la atención médica en más de 70 países. Conócenos. Más información
26.02.2021

A sus solo 2 años, el pequeño Hamdi tan solo ha conocido la guerra, y es uno de los más de 100 niños y niñas que hemos tratado desde principios de 2021 en el centro hospitalario de nutrición terapéutica de Abs. Esta es su historia.

 

Testimonio de Muriel Boursier, nuestra coordinadora general en Yemen:

 

Hamdi aún no ha cumplido 2 años. Sin embargo, ya es la segunda vez que tiene que ser admitido en nuestro hospital en Abs, en el norte de Yemen. La primera, tenía cinco meses. Ahora, poco más de un año después, sufre desnutrición severa y neumonía. Tiene los párpados hinchados, tos constante y le cuesta respirar. Su familia ha vivido en un país en conflicto durante los últimos seis años, él tan solo conoce la guerra.

 

Hamdi es uno de los más de 100 niños y niñas que hemos tratado desde principios de 2021 en el centro hospitalario de nutrición terapéutica de Abs. La mayoría tiene menos de 5 años y todos están gravemente desnutridos. Los casos en el hospital siempre se disparan en esta época del año, pero la situación se ha agravado recientemente: los casos han aumentado un 41% respecto al mismo período de seis meses del año pasado. Duele ver a los niños ingresados en la sala de hospitalización de 50 camas de esta remota localidad.

 

La desnutrición infantil en Abs se debe a muchas causas, pero la mayoría están relacionadas con los seis años del cruel conflicto que ha asolado Yemen desde 2015. La guerra ha arruinado la economía y destruido los medios de subsistencia. Las personas ya no pueden permitirse comprar alimentos para sus familias o combustible para viajar en busca de trabajo o atención médica.

 

Hace años que gran parte del personal del sector público, incluido el personal sanitario, no recibe un salario. Los precios suben constantemente: de no ser por la ayuda humanitaria, muchas familias no tendrían nada para comer.

 

La inmensa mayoría de la población yemení depende de ayuda humanitaria para poder sobrevivir. A pesar de la evidente necesidad, llegar a las poblaciones más vulnerables supone todo un reto para las organizaciones humanitarias. El plan de respuesta humanitaria para Yemen carece de continuidad, es insuficiente y no cuenta con fondos suficientes.

 

MSF hemos trabajado durante más de cinco años en el distrito de Abs. No obstante, la cantidad de pacientes que tratamos habitualmente es superior a la capacidad  de la sala de hospitalización.

 

La desnutrición expone a la población infantil a una serie de enfermedades asociadas os que, si no se tratan oportunamente, pueden ser mortalesLa diarrea, el sarampión y las infecciones respiratorias pueden parecer enfermedades infantiles comunes para una gran parte de la población infantil de todo el mundo. Sin embargo, en el caso de menores con un frágil estado de salud, que sufren carencias de nutrientes esenciales y no reciben atención médica de manera oportuna, pueden tener consecuencias mortales. Muchas de las complicaciones relacionadas con la desnutrición que tratamos podrían prevenirse con servicios básicos de atención primaria de salud.

 

Los miles de pacientes que son admitidos en el hospital de Abs cada año confirman que la historia de Hamdi, lamentablemente, no es excepcional. Los niños y niñas que reciben nuestra atención médica a menudo son testigos de la preocupación constante de padres y madres por la situación económica: ellos se ausentan durante días en busca de trabajo, combustible o comida; ellas hacen todo lo que pueden para alimentar a sus familias y, sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos, los menores pasan hambre.

 

Y a pesar de que los titulares de prensa suelen documentar estar realidad, apenas se observan cambios en la práctica. El mundo está ocupado con muchas otras prioridades, pero es difícil creer que los gobiernos y la ayuda humanitaria del siglo XXI no sean capaces de hacer más por la población infantil de Abs.

 

La población yemení está al límite. Desde 2015, la guerra ha causado más de 233.000 muertes.[1] Millones de personas han sido desplazadas; a menudo, varias veces.[2] La guerra ha destruido la infraestructura del país y, en particular, el sistema de salud. 

 

La situación de la población civil yemení es insostenible. Las partes en conflicto, los donantes y las organizaciones de ayuda deben garantizar el acceso de las familias a alimentos y otros servicios esenciales, y conseguir que la asistencia humanitaria llegue a quienes la necesitan con urgencia.

 

No se debe permitir que aquellos que tienen la capacidad de ayudar a los niños y niñas que atendemos en Abs—que contra todo pronóstico consiguen superar la desnutrición severa, enfermedades cardíacas, neumonía y otras enfermedades graves— les fallen de nuevo.