26.11.2015

 

Las nuevas medidas implementadas por algunos estados de los Balcanes para permitir que sólo personas de ciertas nacionalidades entren en sus territorios, están dejando a cientos de personas en tránsito varadas en los cruces fronterizos, sin certeza sobre sus derechos y sin la ayuda suficiente.

Los gobiernos de Eslovenia, Croacia, Serbia y la Antigua República Yugloslava de Macedonia (ARYM) están limitando la entrada a la gente de Oriente Medio y de Afganistán. Al mismo tiempo, las restricciones impuestas por las autoridades están limitando la capacidad de los organismos de ayuda para proporcionar refugio y apoyo a aquellos que se encuentran varados.

Los gobiernos están obligados a ofrecer protección

Incluso antes de que esta clasificación arbitraria fuera implementada, la situación de las personas en tránsito en los Balcanes ya era desesperada", dice Stefano Argenziano, coordinador de operaciones de MSF en materia de migración. "Durante meses hemos estado solicitando a las autoridades medidas concretas para otorgar vías seguras y legales para aquellos que lo necesitan, pero ha habido muy poca respuesta".

MSF está preocupada por las consecuencias médicas y humanitarias de estas nuevas políticas fronterizas, y advierte que probablemente forzarán a la gente a tomar rutas más peligrosas y a caer en manos de traficantes de personas.

MSF hace un llamado a los gobiernos de Europa y de los Balcanes occidentales para que cumplan con sus obligaciones de protección y permitan a las organizaciones humanitarias prestar asistencia a las personas que lo necesitan.

 

Grecia: Ataques de pánico y autolesiones

En el campo de tránsito de Idomeni, en el norte de Grecia, la situación es particularmente tensa, con unas 1,500 personas - casi todas de nacionalidades impedidas para cruzar hacia la ARYM- varadas en la frontera.

No tienen ninguna información sobre las opciones que están a su disposición y sus únicos alimentos están siendo facilitados por las organizaciones de voluntarios. Cada día llegan más autobuses llenos de personas, por lo que es probable que estos números aumenten significativamente en los próximos días.

MSF ha instalado 12 grandes tiendas de campaña para ofrecer refugio a unas 900 personas y está preparando la instalación de otras ocho. Sin embargo, esta ampliación de la asistencia humanitaria está siendo desafiada por las autoridades nacionales y locales griegas.

Los equipos médicos de MSF en Idomeni están trabajando siete días a la semana y ya han observado crecientes necesidades de salud entre las personas varadas.

En particular, nuestros psicólogos han observado un aumento significativo en el número de personas que sufren ataques de pánico y tratan de autolesionarse, lo que afirman es una consecuencia directa de las condiciones desesperadas en la frontera y de la incertidumbre de la gente acerca de su futuro.

"La mayoría de la gente aquí ha emprendido largos y arduos viajes para llegar hasta este punto, a menudo arriesgando sus vidas y perdiendo todo lo que tenían en el camino", dice Antonis Rigas,  coordinador de terreno de MSF en Idomeni.

"Es imperativo que las autoridades griegas no causen más daño a estas personas mediante la limitación de la capacidad de las organizaciones humanitarias para responder, lo que impide asistir a la mayoría de las necesidades humanitarias básicas de la gente".

 

 

Serbia: forzados a la clandestinidad y a caer en las manos de los traficantes

En Presevo, a 10 km al norte de la frontera de Serbia con la ARYM, decenas de personas han sido impedidas para entrar en el centro de registro a causa de su nacionalidad, y se ven obligadas a pasar las noches fuera, a bajas temperaturas. En este grupo se incluye una mujer embarazada proveniente de Afganistán que no cuenta con los documentos necesarios.

En la ciudad de Sid, cerca de la frontera entre Serbia y Croacia, unas 350 personas están varadas en ese momento. Algunos dicen que cruzaron la frontera hacia Croacia, pero fueron obligados por la policía a regresar. Varios mostraron signos de abuso físico e informaron al equipo de MSF que habían sido golpeados, pateados y amenazados por la policía fronteriza croata.

"Estas nuevas medidas de segregación por nacionalidad tienden a tener efectos dramáticos", dice Stephane Moissaing, jefe de misión de MSF en Serbia.

"Tememos que algunas de las personas en tránsito se verán obligadas a esconderse de nuevo, en lugares en los que no tendrán acceso a ningún tipo de asistencia humanitaria. Esta política obliga a las personas a tomar rutas más peligrosas - lo que fácilmente los pone en manos de los traficantes y los somete a nuevos actos de violencia y extorsión".

 

Una clasificación arbitraria con preocupantes efectos humanitarios

En los últimos meses, MSF ha denunciado en repetidas ocasiones la falta de coordinación de la respuesta humanitaria para las personas en tránsito a través de los Balcanes, la cual sigue siendo incapaz de cubrir las necesidades básicas de las personas en busca de refugio.

"Autorizar el tránsito a través de los Balcanes ha sido hasta ahora la única respuesta realista a la falla del sistema de asilo europeo y de la incapacidad de Grecia para ofrecer asistencia y protección a las personas", dice Aurelie Ponthieu, Asesora de MSF sobre desplazamiento.

"Este cambio súbito de política -implementado sin ninguna consideración hacia las necesidades de las personas en términos de protección, asistencia médica o refugio- demuestra una vez más el fracaso de Europa y los países de los Balcanes occidentales para dar soluciones coherentes y humanas a las necesidades de la gente desesperada que busca protección”.

 

 

El trabajo de MSF con los refugiados en Europa

En el campo de tránsito de Idomeni, Grecia, los equipos de MSF han proporcionado unas 10,000 consultas médicas desde el inicio de sus actividades en abril.

MSF está gestionando el agua y saneamiento en el campamento, y trabaja con otras organizaciones para proporcionar comidas calientes y otro tipo de asistencia básica a las personas en tránsito. Los equipos de MSF también están trabajando en las islas griegas de Lesbos, Samos, Leros, Kos, Kalymnos y Agathonisi, proporcionando atención médica, artículos básicos y refugio para los miles de refugiados y migrantes que cruzan el mar Egeo.

Los equipos de MSF también están prestando primeros auxilios psicológicos a los supervivientes de los barcos naufragados.

En Serbia, los equipos de MSF están proporcionando un promedio de 1,200 consultas médicas por semana, con un total de 28,232 consultas desde diciembre de 2014.

En Presevo, MSF ha instalado varias tiendas de campaña para el uso de las personas más vulnerables, y también proporciona transporte para las familias con niños pequeños, las personas mayores y con discapacidad desde la frontera con Macedonia (ARYM).

En la frontera croata, MSF está instalando una serie de tiendas de campaña, cada una de 240 metros cuadrados, que están adaptadas para las temperaturas invernales.