05.05.2019
 
Pemba, 5 de mayo de 2019.- Cinco semanas después de que el ciclón Idai causara una destrucción generalizada en la región de Beira en Mozambique, otro ciclón, Kenneth, golpeó la costa de la provincia de Cabo Delgado en el norte del país. Al igual que su antecesor, Keneth ha causado grandes daños en las ciudades y pueblos que se encontraban en la trayectoria de la tormenta. Las lluvias continúan y hay grandes áreas inundadas o en riesgo de inundación.
 
"He perdido casi todo. Tengo que reconstruir mi casa que fue destruida por las fuertes lluvias y no sé por dónde empezar. Por el momento me quedo con mis familiares. Somos muchos en la misma casa y casi no hay espacio para todos", dijo Carlitos Limia, residente del barrio de Cariacó, en la ciudad de Pemba.
 
Médicos Sin Fronteras (MSF) implementó una respuesta de emergencia luego del ciclón Idai y trasladó equipos a Cabo Delgado para iniciar actividades de respuesta en varias localidades de la provincia. Se unieron a un pequeño equipo de MSF que ya estaba presente en Pemba y que había comenzado a trabajar en actividades de agua y saneamiento allí en febrero de 2019. Juntos, comenzaron a evaluar rápidamente la escala y la naturaleza de las necesidades en varias áreas afectadas por el ciclón Kenneth. Debido a limitaciones logísticas, como inundaciones, puentes destruidos y caminos de lodo, algunas áreas son muy difíciles de acceder.
 
Las autoridades sanitarias declararon oficialmente un brote de cólera el jueves 2 de mayo, con 25 pacientes reportados en Pemba y cinco más en el distrito de Mecufi, al sur de Pemba, hasta el momento. MSF está apoyando al Ministerio de Salud, proporcionando materiales como carpas y equipos de agua y saneamiento para un centro de tratamiento del cólera en Pemba, y también se está preparando para atender a pacientes con síntomas similares a los del cólera o con cólera, y para apoyar la infraestructura de salud en Mecufi. Las autoridades están planeando una campaña de vacunación contra el cólera.
 
 
 
"Proveeremos tiendas de campaña y equipo médico para construir unidades temporales de tratamiento para el cólera con una capacidad de 10 a 15 camas cada una", explica Danielle Borges, coordinadora del proyecto de MSF en Pemba. "Tenemos dos objetivos esenciales ahora: salvar la vida de los pacientes gravemente enfermos y contener el brote. Necesitamos aislar y tratar a las personas enfermas para que se recuperen y para que no contagien a otros. Tenemos que asegurarnos de que las personas dejen de usar el agua contaminada y debemos hacer todo lo posible para evitar que las personas se enfermen”.
 
En la ciudad de Macomia, al norte de Pemba, el centro de salud está muy dañado y por lo tanto, no está en funcionamiento. MSF organizó actividades de salud ambulatorias, así como servicios de salud para madres e hijos en una tienda de campaña afuera del edificio dañado, para brindar atención médica a esta comunidad. El centro de salud será rehabilitado.
 
“El impacto de dos ciclones en tan poco tiempo es devastador. Es un duro golpe para el país que recién había comenzado a recuperarse del primero", dice Danielle Borges.
 

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