"Si bien nuestro trabajo médico puede marcar una diferencia inmediata en la vida de los pacientes, el cabildeo a menudo implica trabajar con gobiernos, organizaciones internacionales, grupos locales y comunidades afectadas para tener un impacto a largo plazo."

James SmithCabildeo / Advocacy
19.02.2019
¿Qué es el cabildeo y cómo puede ayudar a nuestros pacientes? James, un médico originario del Reino Unido, explica cómo un equipo de cabildeo o advocacy, como se le conoce en inglés, de Médicos Sin Fronteras (MSF) que trabaja en Sierra Leona está marcando una diferencia tras la epidemia de Ébola.
 
“El cabildeo se asienta en el núcleo de muchas de las actividades de MSF en todo el mundo. De hecho, la necesidad de hablar sobre los problemas y desafíos que impactan en la salud, siempre han formado parte de nuestra labor.
 
Si bien nuestro trabajo médico puede marcar una diferencia inmediata en la vida de los pacientes, el cabildeo a menudo implica trabajar con gobiernos, organizaciones internacionales, grupos locales y comunidades afectadas para tener un impacto a largo plazo.
 
Por ejemplo, a menudo es necesario negociar un acceso seguro para nuestros equipos y sean capaces de trabajar en áreas afectadas por conflictos o inseguridad. El personal de cabildeo también puede impulsar la implementación de nuevos o mejores tratamientos que podrían ayudar a salvar vidas y reducir el sufrimiento, o resistirse a la implementación de políticas que dificultan el acceso de las personas a la atención médica.
 

El cabildeo en Sierra Leona

 
Una vez dicho eso, ¿qué implica ser parte del equipo de cabildeo de MSF?
 
En Sierra Leona, entre mis responsabilidades se encuentra el desarrollo de una estrategia de cabildeo que moldeará la forma en que organizamos nuestras actividades médicas y presencia en el país en los próximos años. Esto requiere conocer a todas las organizaciones que trabajan en el sector sanitario en el país (¡y hay muchas!), así como las diversas políticas y prioridades políticas que afectan al sistema de salud.
 
Con ello, esperamos maximizar el beneficio a largo plazo para los pacientes. MSF tiene una larga historia en Sierra Leona, inicialmente con la respuesta a un brote de cólera y posteriormente con una respuesta médica integral durante los diez años de guerra civil. Después del conflicto, la atención se enfocó a las tasas muy altas de mortalidad materno infantil, que siguen siendo parte de las más elevadas del mundo.
 
Y después llegó el Ébola. 
 
 

Las consecuencias de la epidemia

 
Junto a la vecina Guinea y Liberia, Sierra Leona se vio muy afectada por la epidemia de Ébola en África Occidental que tuvo lugar entre 2014-16, el mayor brote de esta enfermedad en la historia.
 
El brote tuvo un impacto dramático en la atención médica en el país: muchos trabajadores sanitarios perdieron la vida, el temor impidió que las personas buscaran atención médica y la respuesta de emergencia al brote sustituyó a las actividades médicas rutinarias.
 
Como suele ser el caso en tales situaciones, una vez que terminó el brote el apoyo adicional que había existido, como el apoyo financiero internacional y el de las asociaciones, pareció disminuir. Cuando, de hecho, ese era el momento en que la difícil tarea de fortalecer el sistema sanitario se volvió más importante.
 
La capacidad del sistema sanitario se había visto afectada negativamente por el brote de Ébola y, sin embargo, la necesidad de prestar servicios médicos de rutina, como vacunaciones, consultas de control para mujeres embarazadas, atención de urgencias y otras formas de atención hospitalaria, era tan urgente como siempre.
 

La visión a largo plazo

 
MSF ha permanecido en Sierra Leona durante todo este tiempo, no solo para brindar una capacidad adicional para responder a futuras emergencias (lanzamos una respuesta rápida de agua y saneamiento tras un fatal deslizamiento de tierras cerca de la capital, Freetown, en agosto de 2017), sino también para que nuestros equipos puedan ayudar a abordar otros problemas. En particular, el alto número de madres que se enferman, se enfrentan a la discapacidad o mueren durante el embarazo o el parto, y la cantidad de niños que enferman o mueren durante los primeros años de vida.
 
Ahora apoyamos una serie de instalaciones médicas gubernamentales con la supervisión del personal, el desarrollo de infraestructura, el suministro de medicamentos esenciales y otros productos básicos, así como la derivación de pacientes enfermos para que reciban una atención más avanzada. Hay planes adicionales en marcha para que nuestro equipo abra un hospital que eventualmente proporcione servicios adicionales de pediatría, salud materna y otros servicios médicos esenciales.
 
 
Estamos trabajando para asegurarnos de que el hospital eventualmente funcione como un "centro de excelencia", que permita a los trabajadores sanitarios recibir capacitación y orientación en línea con la estrategia más generalizada del gobierno sobre recursos humanos para la salud.
 
Los retos por delante son muchos. Sin embargo, mientras las perspectivas de las personas que atiende MSF permanezcan en el centro de nuestro trabajo, podemos tener la esperanza de que, con el tiempo, el sistema sanitario en Sierra Leona estará en una mejor posición para satisfacer las necesidades de los pacientes en todo el país."