12.10.2018

Más allá de salvar vidas, el sufrimiento también es el eje de nuestro trabajo. No se puede medir y es más complejo de entender, pero no podemos cerrar los ojos ante él. Muchos de nuestros pacientes no tienen más opción.

Entrevista con Amin Lamrous, especialista en Cuidados Paliativos de MSF.
 

Muchos creen que los cuidados paliativos son solo proporcionar medicamentos para aliviar el dolor en los últimos momentos de vida. Pero es mucho más que eso, ¿verdad?

 
Los cuidados paliativos son un paquete completo de atención médica dirigido a aliviar el sufrimiento de una persona con una enfermedad grave. Este sufrimiento puede ser físico pero también psicológico, espiritual, cultural, social, etcétera. Los cuidados paliativos también tratan los síntomas derivados de la enfermedad y su tratamiento, como por ejemplo, los vómitos, las diarreas, etc.
 
Con estos cuidados no intentamos modificar el curso de la enfermedad pero tampoco son sinónimo de muerte; no todos los pacientes que reciben atención paliativa van a morir. En determinadas enfermedades graves, los cuidados paliativos deberían empezar al mismo tiempo que el tratamiento curativo, y según la evolución del paciente, un tratamiento cogerá más peso que otro, manteniendo un equilibrio. Varios estudios que comparan el manejo de enfermos con cuidados paliativos o solo con el tratamiento curativo clásico concluyen que el grupo con cuidado paliativos vive más. Y es normal, porque desde el principio han sentido menos dolor, tanto físico como emocional, y esto influye en su evolución médica.
 

¿Por qué el tema de los cuidados paliativos está surgiendo ahora en organizaciones como MSF?

 
Por el tipo de organización que somos, trabajamos en zonas muy difíciles: en conflictos armados, líneas de frente, emergencias… en muchos de estos contextos, la población no tiene acceso a la atención médica que necesitaría. El sufrimiento está a la orden del día. Nuestros equipos son testigos de ese sufrimiento y, en numerosas ocasiones, no podemos hacer mucho en la parte curativa, pero tampoco podemos cerrar los ojos. Los cuidados paliativos son parte de la respuesta que como organización damos a ese sufrimiento.
 
Por supuesto, tenemos que mejorar nuestra intervención, tenemos que presionar a otros actores para conseguir cambios que mejoren la vida de estas personas, tenemos que explicar qué les pasa, pero también debemos hacer algo por los enfermos que no tienen más opción.
 

En conflictos y emergencias, cuando la prioridad parece salvar vidas, ¿cómo podemos integrar los cuidados paliativos en la respuesta humanitaria?

 
El objetivo de la ayuda humanitaria es salvar vidas pero también aliviar el sufrimiento.
 
Por ejemplo, imaginemos a un hombre con cáncer avanzado que vive en una aldea remota en Sudán del Sur y que llega a nuestro hospital en la zona. Normalmente, el paciente sería referido a un hospital en la capital. Pero si sabemos que la cirugía curativa que necesitaría no está disponible en el país, ¿qué hacemos? ¿lo referimos igual sabiendo el sufrimiento que será para él y su familia?
 
En nuestro hospital, tenemos los medios para darle apoyo psicológico, tanto a él como a su familia, podemos ofrecerle un tratamiento para aliviar el dolor, etcétera. Lo que no podemos hacer es cerrar los ojos y simplemente mandarlo al hospital de la capital para no afrontar una situación dolorosa.
 

¿Es difícil incluir el concepto de cuidados paliativos en los proyectos de MSF?

 
La parte técnica no es complicada. Se utilizan medicamentos sencillos y baratos que normalmente tenemos en nuestras farmacias. Lo que es más complicado es la parte ética: la mayoría de los expatriados occidentales cuando llegan a MSF están acostumbrados a que el umbral para empezar con cuidados paliativos sea muy alto, como es en Europa o Norteamérica.
 
En nuestras misiones, este umbral va ser más bajo porque no tenemos la misma tecnología, ni capacidad, ni recursos. No hay más remedio que empezar con los cuidados paliativos antes. Es duro pero es ético porque no hay otra alternativa.
 
Además, un concepto básico en cuidados paliativos es que se trabaja en equipo. Se comparte entre el personal médico la información del paciente para poder tomar conjuntamente la mejor decisión para él; sabemos que puede ser muy estresante esta situación si la vive un médico en soledad. Porque además no hay un umbral estándar para empezar con los cuidados paliativos, depende de muchas variables según el país, el paciente y la enfermedad.
 

¿Cómo ves la atención paliativa dentro de MSF en el futuro?

 
Pero pensamos que es crucial que se integre el concepto dentro de nuestras actividades médicas, y cuando no hay otra posibilidad curativa, al menos sabemos que con las herramientas que ya tenemos (personal, medicamentos, etc.) ya hay algo que sí podemos ofrecer al enfermo.
 
Hay una hiperfocalización en la mortalidad porque es más fácil de medir; puedes decir 'he salvado tantas vidas'. Sin embargo, el sufrimiento no se puede medir y es más complejo de entender, y precisamente por esto es muy importante recordar que nuestra misión también es encargarnos del sufrimiento.