17.01.2019
En Médicos Sin Fronteras participamos en la primera conferencia internacional sobre la fiebre de Lassa que se realizó el 16 y 17 de enero en Abuja, Nigeria. Una presentación de la doctora de MSF Hilde De Clerck, Referente de emergencia sobre enfermedades infecciosas, discutió sobre la experiencia de nuestra organización en la gestión de la fiebre de Lassa en un centro de referencia pediátrico en Godoma (Bo), Sierra Leona.
 
“Ha transcurrido medio siglo desde que se descubrió la fiebre de Lassa en el norte de Nigeria, pero los profesionales de la salud en África occidental todavía necesitan con urgencia el equipo y capacitación adecuados para gestionar de manera segura a pacientes de todas las edades que han sido afectados por la enfermedad. Para salvar más vidas en el futuro, también es necesaria una investigación sobre mejores herramientas para el diagnóstico y el tratamiento oportunos", dijo la Dra. De Clerck, a la vez que se reunió con otros expertos internacionales y autoridades de salud locales en la conferencia del 16 de enero en Abuja: ‘Cincuenta años de fiebre de Lassa: Enfrentando el desafío’.
 
A pesar de que afecta a más de 300,000 personas anualmente en África occidental, y causa más de 5,000 muertes al año, la fiebre de Lassa es una enfermedad poco conocida que es difícil de diagnosticar y tratar. Solo unos pocos laboratorios en las áreas afectadas pueden diagnosticar el virus, lo que puede llevar a retrasos para iniciar el tratamiento. Aunque inicialmente se contagia a través del contacto con ratas infectadas, para controlar la fiebre de Lassa se requiere el uso adecuado de equipos de protección personal y otras medidas de prevención y control de infecciones, para proteger a los trabajadores sanitarios y a los familiares de los pacientes.
 
 
“Uno de los principales desafíos en el tratamiento de la fiebre de Lassa es la naturaleza de la enfermedad en sí misma, porque al inicio imita a enfermedades como la malaria. Se pierde mucho tiempo antes de que el paciente realmente se presente para el tratamiento, y el pronóstico se vuelve muy malo si el tratamiento no comienza dentro de los seis días posteriores al inicio de los síntomas. Lo que realmente podemos hacer para enfrentarnos a la enfermedad es realizar pruebas de rutina en casi todas las personas con fiebre para asegurarnos de proporcionarles el tratamiento adecuado", explicó el Comisionado de Salud del Estado de Ebonyi (Nigeria), el Dr. Umezurike Daniel.
 
En marzo de 2018, nuestros equipos se unieron a la respuesta a uno de los brotes de fiebre de Lassa más grandes en Nigeria. Veintitrés estados en Nigeria reportaron 3,498 casos sospechosos de fiebre de Lassa durante el año, y 45 trabajadores sanitarios se encontraban entre los 633 casos confirmados. En MSF seguimos brindando apoyo al Hospital Federal de Enseñanza de 700 camas, a Abakaliki (FETHA) y al Ministerio de Salud en el estado de Ebonyi, que fue uno de los más afectados por el brote.
 
“Uno de los principales objetivos de la colaboración de MSF con FETHA y el Ministerio de Salud del Estado de Ebonyi, es capacitar al personal del hospital para que puedan protegerse de la infección, al identificar rápidamente y aislar de forma segura los casos sospechosos de fiebre de Lassa que se presentan en las salas. También buscamos desarrollar mejores prácticas de gestión de casos y facilitar acciones preventivas en la comunidad; todas estas medidas son pasos importantes para salvar vidas y reducir la transmisión de la enfermedad ", explicó la Dra. Maikere Jacob, coordinadora médica de MSF en Nigeria. 
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Estamos presentes en nueve estados de Nigeria. Además de apoyar la gestión de los casos de fiebre de Lassa en el estado de Ebonyi, respondemos a las necesidades humanitarias causadas por el conflicto en varias zonas de los estados de Borno y Yobe. En el estado de Sokoto, ofrecemos cirugías reconstructivas y tratamiento integral a niños que padecen Noma.
 
En Port Harcourt, brindamos asistencia médica y psicológica a sobrevivientes de violencia sexual. En el estado de Zamfara, tratamos a niños afectados por envenenamiento por plomo. En el estado de Cross River, proporcionamos atención primaria de salud a los refugiados de Camerún.
 

Sobre la fiebre de Lassa

 
La fiebre de Lassa es una fiebre hemorrágica viral que se contagia a las personas por medio del contacto con la orina y excrementos de ratas infectadas, o al preparar y comer roedores infectados. También se puede propagar mediante el intercambio de fluidos corporales (como la sangre y el vómito). Sólo los pacientes muy enfermos son contagiosos, así que los trabajadores sanitarios siempre deben usar trajes protectores.
 
El 80% de las personas afectadas por el virus desarrollan síntomas y no enferman. En casos severos, las personas pueden sufrir una falla orgánica.Sin un tratamiento  adecuado y oportuno, más del 20% de los pacientes con casos severos pueden morir. Los pacientes y sus familiares deben ser monitoreados durante tres semanas para reducir la transmisión. Sólo unos cuantos laboratorios en el mundo pueden diagnosticar apropiadamente la fiebre de Lassa y necesitaríamos herramientas de diagnóstico rápidas para las instalaciones de salud remotas. Hay un tratamiento, pero no una vacuna. La enfermedad sigue siendo ampliamente desatendida y poco diagnosticada.