15.06.2019
Un equipo formado por profesionales médicos y de logística de Médicos Sin Fronteras (MSF) está trabajando actualmente en el distrito de Kasese, en Uganda, donde se han reportado tres casos de Ebola desde el último martes, 11 de junio.
 
Lamentablemente, dos personas murieron, mientras que el tercero y otros dos miembros de la misma familia con síntomas sospechosos fueron repatriados al la República Democrática del Congo (RDC) para recibir tratamiento.
 
La RDC vive actualmente una grave epidemia de Ebola. Declarada en agosto del año pasado, la epidemia ya es la mayor registrada en el país y la segunda mayor de la historia, con más de 2,000 casos confirmados.
 
El equipo de MSF está dando apoyo a las autoridades de salud de Uganda para asistir a personas que han tenido contacto con pacientes confirmados de Ebola y que presentan síntomas compatibles con la enfermedad. Para estas personas es necesario realizar un monitoreo riguroso para confirmar si están infectados o no.
 
MSF también se mantiene preparada para apoyar la eventual gestión de nuevos casos en una unidad de tratamiento de Ebola de ocho camas que la organización ayudó a estructurar en el hospital de Bwera (Uganda) en agosto de 2018, y donde actualmente están hospitalizados cuatro pacientes sospechosos . MSF también colaboró ​​con entrenamientos para el personal del Ministerio de Salud para atender casos de fiebres hemorrágicas, incluida la respuesta a un brote de fiebre de Marburg ocurrido en Uganda entre octubre y diciembre de 2017.
 
Finalmente, en colaboración con el Ministerio de Salud, MSF está trabajando para mejorar las condiciones de higiene y mejorar las medidas de control de infecciones en los hospitales de Kagando y Bwera, donde los casos confirmados de Ebola fueron inicialmente admitidos. La organización está disponible para prestar atención médica no relacionada con el Ebola en estas instalaciones, si es necesario.