03.12.2019
En El Salvador, las mujeres están sufriendo violencia y la capacidad para abordar las consecuencias es limitada
 
Aproximadamente una de cada dos atenciones en salud mental a mujeres es por alguna forma de violencia. 8 de cada 10 personas que asistimos por violencia son mujeres.
 
Médicos Sin Fronteras intenta asistir con imparcialidad a esta población, pero evidencia que la capacidad institucional en el país necesita adaptarse a la realidad.
 
Médicos Sin Fronteras (MSF) comunica que las consecuencias de la violencia que viven las mujeres es una de las principales causas de consulta de salud mental que atienden sus equipos. 
 
Desde que inició operaciones en marzo del 2018 hasta noviembre del 2019, un 46.5 por ciento de los casos que atiende MSF en las consultas de salud mental en mujeres es debido a diversas formas de violencia. Entre estas, figuran violencia doméstica, amenazas, violencia sexual, evidenciar formas de violencia, marginalización, entre otras. Además, solamente en el 2019, MSF ha evidenciado que el 82 por ciento de las personas que atiende por violencia en salud mental son mujeres.
 
“La magnitud y la severidad de las consecuencias de la violencia contra la mujer en El Salvador es alarmante. A su vez, es preocupante que la respuesta institucional para afrontar la situación sea escasa”, afirmó Sara Ferrer, coordinadora médica de MSF en el país. Es tanto el temor, que muchas personas rechazan buscar ayuda”, subraya.
 
“Los principales síntomas son depresión, ansiedad y otros físicos que repercuten en la vida diaria. La mayoría de estos están relacionados al miedo y a eventos estresantes y de riesgo que viven ellas y sus familiares”, añadió Lucía Samayoa, gestora de salud mental.
 
MSF considera que los lineamientos de atención de las instituciones salvadoreñas son muchas veces un impedimento para poder asistir con confidencialidad. Esto se debe a que se prioriza la denuncia en oposición a la asistencia en salud o las necesidades de protección que las mujeres puedan presentar. A su vez, las formas de atención no se encuentran adaptadas a la realidad de mujeres que viven huyendo, confinadas o con temor debido a las posibles agresiones.
 
“Esto se aplica a la violencia en general, pero también a las barreras institucionales y culturales de acceso en salud sexual y reproductiva dirigida a mujeres. Hay pacientes que nos dicen que se les ha negado el servicio o que no hay métodos de planificación en ciertas unidades de salud. Esto es preocupante si se le suma que en el país es uno de los pocos países en el mundo con una legislación tan fuerte contra la interrupción del embarazo”, afirma Milagritos Valderrama quien es gestora de brigadas médicas.  
 
Médicos Sin Fronteras es una organización internacional médico-humanitaria independiente que brinda su ayuda en más de 70 países en el mundo en contextos de conflictos y desastres naturales. En El Salvador, brinda asistencia médica y de salud mental en algunas comunidades y colonias de difícil acceso para el sistema nacional de salud en Soyapango y San Salvador. En Soyapango, ha habilitado un servicio de ambulancias.