18.09.2020
Desde Médicos Sin Fronteras pedimos a las autoridades griegas y de la Unión Europea (UE) que detengan sus esfuerzos por reconstruir un nuevo sistema de contención para refugiados y solicitantes de asilo en la isla de Lesbos, en Grecia, y romper de una vez por todas el ciclo de sufrimiento de las personas atrapadas en las islas griegas. Los Estados europeos deberían tomar el incendio en el campo de refugiados de Moria, el pasado 8 de septiembre, como una oportunidad por realizar un verdadero cambio en las políticas migratorias europeas y para comenzar a evacuar a las personas en Lesbos y las otras islas griegas.
 
Después de los incendios que destruyeron en su mayoría el campo de refugiados de Moria los días 8 y 10 de septiembre, miles de personas se han visto obligadas a dormir en las calles sin asistencia, sin medidas de higiene ni instalaciones de saneamiento. La respuesta de las autoridades griegas y de la UE es tratar de imponer la contención de personas en Lesbos, y actualmente se está construyendo un nuevo campo.
 
 
Los Estados europeos están enviando cada vez más ayuda y apoyo pero, salvo por algunos menores sin acompañante, no han mostrado ninguna intención de reubicar a otras personas en Lesbos y revisar su enfoque hacia la contención.
 
“La terquedad de las autoridades griegas y de la UE por mantener a los y las solicitantes de asilo en las islas a cualquier precio es irresponsable y tiene consecuencias graves”, afirma Stephan Oberreit, jefe de misión de MSF en Grecia. “La presión migratoria sobre las islas griegas debería ser perfectamente manejable a nivel europeo y el traslado de algunos cientos de menores sin acompañante a un número limitado de países europeos no es suficiente”.
 
Durante los últimos cinco años, los equipos de MSF en las islas griegas han tratado las consecuencias de las políticas migratorias europeas que empujaron a miles de hombres, mujeres y niños en busca de seguridad más allá de sus límites y al deterioro de su salud física y mental. Entre ellos se encuentran miles de niños y cientos de víctimas de tortura y violencia, que han sido retraumatizados en Moria hasta un punto que nuestros médicos han calificado repetidamente como una emergencia de salud mental.  
 
“Hay cinco años de evidencia acumulada y disponible públicamente que demuestra que las condiciones de recepción inhumanas, los injustos procedimientos de asilo, solo conducen a un ciclo de desastre y sufrimiento inconmensurable”, asevera Oberreit. “Año tras año, leemos declaraciones de que la situación mejorará, y que se desplegarán los medios”.
 
“En el terreno, los equipos de MSF solo ven más miseria, más sufrimiento humano, una rutina de humillación, xenofobia y violencia”, continúa Oberreit. “Continuar con este modelo significa perseverar en un mecanismo deliberado de violencia intencional, con pleno conocimiento de su costo humano”.
 
A pesar de la naturaleza orquestada por políticas de esta crisis, las autoridades europeas nunca han cuestionado las causas fundamentales de este desastre y no se ha hecho nada para revisar por completo un sistema que estaba podrido hasta la médula.
 
Ahora, los líderes europeos deben responder proporcionando mecanismos de reubicación eficientes y regulares para garantizar un alojamiento seguro y digno de las personas en la Grecia continental y en otros países europeos. Cualquier campo nuevo que se establezca debe ser solo para fines de tránsito o previos a la reubicación.
 
“El argumento de algunos líderes europeos de que si se trasladan personas de las islas se repetirán los flujos de 2015 es peligroso y completamente engañoso”, explica Oberreit. “La situación actual no es comparable a la de 2015; las llegadas a Grecia nunca han sido tan limitadas. Literalmente, no hay evidencia de que la llegada de unos pocos miles de personas, principalmente familias, constituya un 'factor de atracción' para que lo sigan más personas ".
 
Desde MSF seguiremos exigiendo la creación de caminos seguros y legales para las personas buscan un lugar seguro para vivir y un futuro mejor para ellas y sus familias. Las políticas de disuasión no detendrán a las personas; hoy no hay crisis de refugiados ni de inmigración. Siempre ha habido una crisis de acogida europea y un sistema de asilo inadecuado en general.
 
"Ya es suficiente. Es posible tener soluciones decentes”, asevera Oberreit. “Muchos países y comunidades de Europa han expresado su voluntad de acoger a personas en busca de seguridad. Ha llegado el momento de que los países de la UE reconozcan el fracaso de las políticas de disuasión y dejen de utilizar la inmigración como medio para realizar cálculos políticos a corto plazo”.