09.01.2018
Nueva York— La decisión tomada por la Administración Trump para finalizar el Estado de Protección Temporal (TPS por sus siglas en inglés) de aproximadamente 200,000 salvadoreños que viven en Estados Unidos amenaza con poner directamente en peligro sus vidas, declaró la organización médico humanitaria internacional Médicos Sin Fronteras.
 
El TPS proporciona un estatus legal temporal y permisos de trabajo en los Estados Unidos a personas cuyos países han sido afectados por conflictos armados, desastres naturales y otros eventos extraordinarios. Los salvadoreños con autorización para trabajar y vivir en Estados Unidos a través del TPS actualmente tienen hasta el 9 de septiembre de 2019 para salir del país o enfrentarse a ser deportados. 
 
Los equipos de MSF regularmente son testigos del impacto de la violencia contra los salvadoreños a través de sus proyectos médicos y de salud mental para atender a las personas que viajan a lo largo de las peligrosas rutas migratorias en México. La mayoría de los migrantes atendidos por MSF son de El Salvador, Honduras y Guatemala: el triángulo norte de Centroamérica. Muchos huyen de la violencia, las amenazas de muerte y el reclutamiento forzado por bandas criminales.
 
Según una encuesta, con datos médicos de los proyectos de MSF en México, que fue publicada el año pasado, el 55% de los refugiados y migrantes salvadoreños reportaron haber sido víctimas de chantajes o extorsión; el 56% tenían a algún familiar fallecido a causa de la violencia y el 67% declaró que nunca se sintieron a salvo en sus hogares.
 
Durante 2015 se reportaron 6,650 homicidios intencionales en El Salvador, llegando a una impactante tasa de 103 homicidios por cada 100,000 habitantes, de acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). Los datos de la UNODC mostraron que la violencia mortal en el triángulo norte de Centroamérica causó muchas más víctimas civiles que en cualquier otro país, incluyendo aquellos que atraviesan conflictos armados o guerras. La tasa de homicidio disminuyó durante 2016 en El Salvador, pero sigue estando entre las más elevadas del mundo. En los años recientes, la tasa de muertes violentas en El Salvador ha sido más alta que en todos los países que sufren de conflictos armados, con la excepción de Siria. 
 
En este contexto es inimaginable regresar a El Salvador a personas que viven en Estados Unidos,” declaró Jason Cone, director ejecutivo de MSF Estados Unidos. “EE.UU. está regresando a los salvadoreños a uno de los lugares más peligrosos del mundo y poniéndolos en riesgo de muerte. Esto viola uno de los principios fundamentales del derecho internacional, que deja en claro que las personas no deben ser enviadas de regreso a países en donde se enfrentan a la persecución o la violencia. Al ser una organización médica humanitaria que atiende a personas que huyen de los asesinatos y la violencia en El Salvador, urgimos a la Administración Trump a reconsiderar su decisión y ampliar el TPS a los salvadoreños que viven en Estados Unidos. El Congreso debe encontrar una solución permanente que proteja a cientos de miles de salvadoreños de la deportación. Para muchas de las personas afectadas por esta decisión, esta es una situación de vida o muerte.”

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