07.01.2019
Necesitan urgentemente alimentos, refugio y atención médica. El país atraviesa varias crisis de desplazamiento que podrían empeorar debido a las continuas tensiones étnicas. Seguimos vigilando la situación, listos para lanzar una nueva respuesta de emergencia si fuera necesario.
 
A medida que Etiopía atraviesa una grave crisis de desplazamiento simultáneamente en varias partes del país, alertamos de que se necesitan esfuerzos continuos para garantizar que las personas que huyen de sus hogares debido a la violencia puedan acceder a servicios básicos como alimentos, refugio y atención médica.
 
Este llamamiento se produce cuando nuestros equipos ponen fin a una respuesta de emergencia en el sur del país, mientras se preparan para responder donde sea que surja la próxima crisis.
 
En concreto, nuestra respuesta de emergencia en la zona de Gedeo de la Región de las Naciones, Nacionalidades y Pueblos del Sur (SNNPR), y en el área de Guji, en la región de Oromia, comenzó en julio de 2018 después de que la violencia étnica se intensificara en mayo y cientos de miles de personas huyeran de sus hogares, quedándose sin servicios básicos y poniendo en riesgo su salud.
 
"Miles de personas vivían hacinadas", explica nuestro coordinador de emergencias, Josh Rosenstein. "Las familias dormían al raso en edificios vacíos, sufrían diarreas, parásitos intestinales, infecciones del tracto respiratorio e infecciones de la piel causadas por las condiciones de vida precarias y de hacinamiento y por falta de agua potable".
 

Casi tres millones de litros de agua limpia

 

Por ello, nuestros ingenieros comenzaron a trabajar de inmediato para mejorar el saneamiento y proporcionar agua potable limpia. Entre agosto y diciembre de 2018, transportaron en camiones más de 2,8 millones de litros de agua limpia a varios lugares, repararon varios sistemas de suministro de agua e instalaron y repararon numerosas bombas manuales.
 
Mientras, nuestros equipos médicos apoyaron dos hospitales, nueve centros y puestos de salud y 11 clínicas móviles en las áreas de Gedeo y Guji. Entre julio y diciembre, llevaron a cabo casi 80,000 consultas y trataron a unos 6,000 niños menores de cinco años por desnutrición aguda severa.
 
En agosto, nuestros equipos en Gedeo vacunaron a más de 103,000 niños menores de 15 años contra el sarampión en colaboración con el Buró Regional de Salud. Nuestros compañeros también brindaron apoyo en salud mental, trataron a supervivientes de violencia sexual y distribuyeron artículos básicos de primera necesidad. Seis meses después, los indicadores de salud en estas dos zonas se han estabilizado y transferimos las actividades médicas a las autoridades sanitarias de Etiopía y otros actores.
 
"En las últimas semanas, la gravedad de las enfermedades ha disminuido de manera constante, los centros de salud que apoyamos están admitiendo un menor número de niños con desnutrición aguda severa y la cosecha de café ha permitido a las personas generar algunos ingresos", explica Mohamed Morchid, nuestro coordinador general en Etiopía. "Con el final de la temporada de lluvias, el riesgo de brotes de enfermedades infecciosas también se ha reducido".
 
A medida que concluye la intervención, hemos donado suficientes suministros médicos y logísticos para los próximos dos meses, incluidos kits para tratar las enfermedades más comunes.
 
 

Pendientes y listos

 
Sin embargo, a pesar de que la situación en Gedeo y Guji ha mejorado sin duda, muchas personas desplazadas aún viven en condiciones precarias en campamentos y recintos de iglesias o se refugian con familiares y amigos. Al mismo tiempo, las continuas tensiones étnicas e informes de violencia esporádica han llevado a más personas a huir de sus hogares en las últimas semanas.
 
Seguiremos vigilando la situación, listos para lanzar una nueva respuesta de emergencia si es necesaria a causa de un brote mayor de violencia, un deterioro significativo en el estado de salud de la población o un nuevo aumento en la desnutrición infantil, ya sea en Gedeo, Guji o en cualquier otro lugar del país.
 
Al mismo tiempo, instamos a otras organizaciones a prepararse para intensificar los esfuerzos y poder garantizar que las necesidades de la población se satisfagan de manera imparcial en las diversas crisis de desplazamiento interno en todo el país.
 
"Es crucial continuar los esfuerzos de movilización, a nivel local, regional y federal, para garantizar que las necesidades más apremiantes de las gente en materia de atención médica, refugio y alimentos estén cubiertas, y que quienes deseen regresar a sus hogares puedan hacerlo libremente y de manera segura", añade Morchid.
 
Trabajamos en Etiopía desde hace más de 30 años, respondiendo a emergencias en todo el país, incluida la desnutrición, la malaria, la diarrea acuosa aguda, la salud de los refugiados y el acceso a la atención médica. Proporcionamos atención médica gratuita y de calidad, a menudo en asociación con las autoridades gubernamentales de salud, instituciones y otros socios.