09.08.2019
 
Por: Joanne Liu
 
El 25 de julio, un estimado de 150 personas se ahogaron mientras huían de Libia. En lo que va de este año, ya van al menos 576 personas. Esta pérdida de vidas se hubiera evitado si se hubiera visibilizado la falta de capacidad de búsqueda y rescate en el mar, así como la terrible situación de aquellos que huyen de Libia.
 
Médicos Sin Fronteras es testigo directo del costo humano inimaginable, consecuencia de las políticas de interceptación y detención de migrantes y refugiados. Ver los centros de detención de Libia es ver el sufrimiento humano en una escala enorme. Para muchos de los sobrevivientes del desastre del 25 de julio, el círculo vicioso de detención arbitraria, violencia y explotación no para.
 
Todavía hay personas detenidas en Tajoura, el mismo centro que fue impactado por un ataque aéreo hace un mes, matando a 53 personas y dejando otras 70 heridas. Un médico de MSF que presenció el devastador momento, describió la escena como un baño de sangre: “Había cuerpos por todos lados y partes de cuerpos que sobresalían de los escombros. En algún punto, tuve que parar. Conocía a muchos de los muertos por su nombre, conocía sus historias”.
 
Como aquellos que continúan ahogándose ene el mar, las muertes en Tajoura eran predecibles y prevenibles. Como las muertes que continuarán durante el tiempo que se ignoren las llamadas a evacuar. No hay nada que proteja a las personas de futuros ataques aéreos o de la violencia militar en Libia. Forzar a la gente a que regrese a los centros de detención es, para muchos, una muerte sentenciada.
 
La tragedia humana que enfrentan las personas atrapadas en Libia es una tragedia provocada por el ser humano. Cuando los despliegues marítimos bajo la Operación Sofía frenaron, los líderes europeos no pudieron pretender más que estaban salvando vidas. La única “alternativa” de las personas que intentaban huir de Libia estaba entre quedarse atrapados en un centro de detención o arriesgarse a morir en el mar. Parece que los líderes europeos consideraran que las personas ahogadas son el precio aceptable por detener el flujo en el Mediterráneo Central. Nada puede justificar el hecho de que las personas estén atrapadas en Libia, o que mueran en el mar a las puertas de Europa.
 
Hace unas semanas, algunos líderes de la Unión Europea llamaron para dar solución al tema de búsqueda y rescate, y a terminar con las detenciones arbitrarias en Libia. Esta situación no puede esperar: Conviertan estas palabras en hechos reales.
 
Estas acciones concretas deben incluir las operaciones de búsqueda y rescate. Un mecanismo claro para desembarcar en puertos seguros debe establecerse, además de evacuar a los cientos de migrantes y refugiados atrapados en los centros de detención de Libia, sin más demora. Cientos de personas depende de sus acciones. Ellos no pueden esperar más.
 
* Joanne Liu es presidenta internacional de Médicos Sin Fronteras (MSF).