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13.09.2021
El mayor número de muertes y personas heridas por el terremoto del 14 de agosto en Haití se produjo en la región sur del país, en el departamento de Sud. Antes de este desastre, los hospitales y las clínicas ya eran escasos en las áreas remotas de Sud; el terremoto dañó o destruyó muchas instalaciones sanitarias y carreteras, lo que dificultó que sobrevivientes de las áreas rurales pudieran recibir atención rápidamente.
 
En el Hospital de la Inmaculada Concepción (HIC) en Les Cayes, capital del departamento de Sud, nuestro equipo médico brinda atención quirúrgica y postoperatoria a más de 90 pacientes a través de una colaboración con el Ministerio de Salud.
 
“Llegamos a Les Cayes el 23 de agosto”, dice Prunau Mimose, supervisora de enfermería de urgencias de MSF. “El hospital estaba abrumado. Niños, niñas y personas adultas estaban juntas. La gente llegaba al hospital después de varios días con heridas infectadas”.
 
 

Cirugía y cuidados postoperatorios

Nuestros equipos comenzaron a brindar atención quirúrgica, postoperatoria y psicosocial en el hospital e instalaron siete carpas con un total de 62 camas adicionales para pacientes. La sala de cuidados postoperatorios del hospital, donde trabaja Prunau Mimose, se llena casi continuamente desde el terremoto. En cuanto un paciente abandona una cama, llega otro a ocuparla.
 
Mimose gestiona las actividades de enfermería y el ir y venir de pacientes. Elogia al equipo voluntario local que se ofrece a trabajar en el hospital, así como al personal. “Si no fuera por las personas voluntarias, nuestro trabajo sería más difícil”, dice. "Son excelentes, trabajan sin parar".
 
Muchos y muchas pacientes, especialmente quienes vivían en las zonas rurales montañosas de la región, tuvieron que realizar un difícil y largo viaje hasta Les Cayes.
 
“Iba a cuidar el ganado cuando de repente la tierra tembló”, dice Jean Nader Joseph, conocido como Dèdè. “Estaba con un amigo y él fue el primero en ver el deslizamiento de tierra. Apenas gritó: "¡Dèdè las rocas vienen hacia nosotros!" cuando una roca lo golpeó en la cabeza”, relata.
 
 
“Murió instantáneamente, y esa misma roca golpeó mi pierna. Pasé la noche en el monte y fue hasta la mañana siguiente cuando mi esposa y vecinos vinieron a rescatarme”.
 
Dèdè dice que primero buscó tratamiento con un curandero tradicional para sus heridas, pero cuando se enteró de que el HIC brinda atención gratuita a las personas sobrevivientes del terremoto, decidió acudir allí.
 
Después de 12 días en el hospital, fue dado de alta y estaba a punto de regresar a su pueblo en las montañas más allá de la ciudad de Camp Perrin. Sin embargo, como muchos pacientes con traumatismos, seguirá necesitando atención de seguimiento. A medida que más pacientes avanzan en su tratamiento, comenzamos a brindar servicios de fisioterapia en el hospital.
 
“Una vez superada la fase aguda de hacerse cargo de las lesiones, tenemos mucho trabajo por hacer en el cuidado postoperatorio, en particular para evitar el riesgo de infección y garantizar una rehabilitación adecuada”, dice Carla Melki, coordinadora de emergencias de MSF. “La idea es evitar infecciones postoperatorias, que podrían tener consecuencias bastante graves para su movilidad a largo plazo”.
 

Equipos médicos móviles

"Los hogares de muchas personas que atendemos quedaron destruidos, lo que dificulta la tarea de brindar atención de seguimiento una vez que se les da el alta. Trabajamos para asegurarnos que las y los pacientes que salen del hospital tengan refugio", dice Melki.
 
Para llegar a pacientes que no pueden acudir a Les Cayes por su cuenta, el 23 de agosto comenzamos a enviar de dos a tres clínicas móviles por día en las áreas rurales y remotas severamente afectadas por el terremoto. Para viajar a algunas zonas, los equipos tienen que utilizar motocicletas o viajar a pie con burros para llevar suministros. Otras áreas solo son accesibles por aire o mar. 
 
“La mayoría de las áreas cercanas al epicentro, especialmente cerca de Maniche o Aquin, son de difícil acceso”, dice Bram Keijzer, coordinador médico de emergencia de MSF. “Hemos realizado visitas exploratorias para identificar pueblos donde podemos brindar atención. También visitamos campos para personas desplazadas en el centro de Les Cayes, algunas de ellas han estado allí desde el terremoto de 2010”.
 
Las clínicas móviles brindan servicios de atención primaria y de salud mental, y cada una puede atender hasta 100 pacientes al día. En la primera semana, las clínicas móviles atendieron a casi 1,000 pacientes. Los que necesitan atención especializada son trasladados a instalaciones médicas en funcionamiento, como el HIC en Les Cayes, cuando es posible. 
 
Además de las lesiones provocadas por el terremoto y las heridas e infecciones relacionadas, las y los pacientes de las clínicas móviles a menudo tienen infecciones respiratorias y vaginales, afecciones de la piel, signos de desnutrición y otras enfermedades asociadas con las malas condiciones de vida y la falta de agua potable e instalaciones de higiene. 
 
Nuestros equipos también trabajan, junto con otras organizaciones, para mejorar el acceso al agua potable y el saneamiento en estas comunidades y apoyan a las instalaciones de salud locales con suministros médicos y estructuras temporales desde el terremoto.  
 
Continuaremos buscando formas de llegar a los pueblos más remotos afectados por el terremoto. Mientras tanto, nuestro proyecto regular de atención de la salud materna, sexual y reproductiva en la ciudad de Port-a-Piment, en el sur, también sigue funcionando, a pesar de que nuestro edificio fue severamente dañado por el terremoto.
 
 
 
Además de nuestro trabajo en Sud, tenemos equipos de respuesta a emergencias trabajando en las regiones de Grand'Anse y Nippes, que también se vieron fuertemente afectadas por el terremoto. En Grand'Anse, apoyamos a tres centros de atención primaria que derivan pacientes a Les Cayes cuando es necesario. MSF lleva 30 años en Haití y, además de responder a desastres naturales, como el terremoto de 2010 y el huracán Matthew en 2016, nuestro objetivo es abordar las brechas críticas en el acceso a la atención médica. Nuestras actividades regulares continúan, incluso en el hospital de Tabarre en Puerto Príncipe, donde nuestros equipos están tratando a pacientes con quemaduras graves, así como a personas con traumatismos potencialmente mortales. Abrimos un centro de emergencia en el barrio de Turgeau de Puerto Príncipe en agosto de 2021. También atendemos a víctimas de violencia sexual y de género en Puerto Príncipe y Gonaïves.