17.10.2015
Chad se encuentra en medio de una crisis de desnutrición. Se estima que unos 3.4 millones de personas carecen de un acceso fiable a la alimentación y que 398,000 niños en todo el país están en riesgo de desnutrición severa.
 
Por cuarta vez en cinco años, los equipos médicos de Médicos sin Fronteras (MSF) están respondiendo a esta crisis en Bokoro, en la región Hadjer-Lamis del centro de Chad.
 
Esta es la historia de uno de esos niños: Abaya
 
 

Historia en imágenes

 
 
Abaya Adoum de nueve meses, pesa sólo cuatro kilogramos. Su madre murió ocho días antes de ser admitido en la sala de cuidados intensivos del hospital de MSF en Bokoro, y su abuela, Fatimé Brahim, está cuidando de él.
 
Fue examinado por el equipo de tratamiento ambulatorio de MSF en el pueblo de Moyto, y fue trasladado a Bokoro debido a su grave estado.
 
Aquí, Abaya y su abuela llegan al hospital de Bokoro después de haber sido transferidos desde el  centro de alimentación ambulatoria en Moyto, a 65 kilometros.
 
 
 
Poco después de llegar al centro hospitalario de Bokoro, se mide la frecuencia cardíaca de Abaya como mientras su abuela lo sostiene en sus manos.
 
 
 
Una enfermera de MSF continúa el examen de Abaya en el centro de alimentación terapéutica del hospital de Bokoro.
 
 
 
La enfermera de MSF, Adeline, lleva a Abaya desde la sala de triaje a la sala de cuidados intensivos del centro de alimentación terapéutica del hospital de Bokoro.
 
Les acompaña la abuela de Abaya, Fatimé.
 
 
 
Personal de MSF atiende a Abaya en la sala de cuidados intensivos del centro de alimentación terapéutica del hospital de Bokoro.
 
 
 
La enfermera Adeline Gaugnon se ocupa de los pacientes, incluyendo Abaya, que se encuentran en la sala de cuidados intensivos del centro de alimentación terapéutica de MSF, en el hospital Bokoro, mientras Bétel carga a su hermano pequeño, Hassan.