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14.06.2021

En Tegucigalpa, la capital hondureña, desde MSF operamos tres ambulancias y brindamos atención médica integral vía telefónica para contener el repunte de casos de COVID-19.

Desde Médicos Sin Fronteras (MSF) tenemos un nuevo proyecto para responder a la COVID-19 que reduce el tiempo de espera de los pacientes graves, mediante tres ambulancias que trasladan estos casos desde los centros de triaje hasta los hospitales.

Las autoridades médicas en Tegucigalpa, encargadas de la emergencia, manifestaron que las ambulancias tienen que atender varias situaciones médicas y como no dan abasto, la espera por un traslado puede demorar hasta 12 horas. Desde abril, justo cuando inició el alza de casos, desde MSF realizamos 868 traslados con un tiempo promedio de espera de menos de dos horas.

El mes de mayo de 2021 se convirtió en el más funesto desde que inició la pandemia en el país, con 1,072 muertes, superando las 840 muertes registradas en julio de 2020, el pico más alto de la enfermedad en Honduras. Los 112,670 contagios registrados en los primeros cinco meses de este año, casi alcanzan los 125,557 contagios registrados en el primer año de la pandemia. Actualmente, se han confirmado 6,353 muertes por COVID-19.

Contraria a la intervención en 2020, en la que MSF montó un centro de tratamiento, hoy el desafío está en la gestión de los casos ante la saturación hospitalaria, la limitada estructura para los traslados de pacientes y la necesidad de ajustes en el circuito recién establecido, el cual esperamos incida en el número de casos graves que son atendidos”, expresó Edgard Boquín, coordinador adjunto del proyecto de respuesta de emergencia a la COVID-19 que tiene MSF.

Según la Secretaría de Salud (SESAL), en mayo se encontraban hospitalizadas 839 personas contagiadas de COVID-19, de ellas 382 están estables, 265 graves, 125 críticas y 59 permanecen en cuidados intensivos. En Tegucigalpa, la capacidad hospitalaria de cuidados intensivos es de 32 camas.
 

Apoyo psicológico y telemedicina

Desde MSF, además, trabajamos con telemedicina para dar seguimiento a los casos. Apoyamos a pacientes hospitalizados por medio de llamadas telefónicas de personal de psicología y visitas de promotores y promotoras de la salud. También, trabajan para sensibilizar sobre la prevención de la COVID-19 a las comunidades en zonas de alto índice de contagio como El Manchen y San Miguel.

Por su parte, la doctora Keyla Pérez Williams, coordinadora del Centro de Atención de pacientes con COVID-19 del Polideportivo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) manifestó: “además de los traslados a hospitales, estamos muy agradecidos con el aporte de Médicos Sin Fronteras por el manejo de la salud mental de los pacientes en sala, que brinda un soporte psicoemocional durante su recuperación”.

En mayo, tras capacitar a siete psicólogos y ocho promotores de la salud, en MSF iniciamos la segunda etapa de este proyecto para fortalecer el soporte psicológico a pacientes hospitalizados con COVID-19. El equipo se encarga de llamar, visitar y realizar actividades con las y los pacientes para mantener estable su salud emocional. Por otro lado, tres médicos realizan seguimiento de pacientes en telemedicina con casos positivos en la comunidad.

“Es impresionante lo agradecida que está la población que se encuentra en casa y requiere de monitoreo. Una llamada del médico no sólo aclara las dudas del paciente ante la enfermedad que su cuerpo está combatiendo, también lo tranquiliza emocionalmente, al sentir el respaldo durante su recuperación”, comenta el doctor Rigoberto Sequeira, gestor de actividades médicas de MSF.

La tercera etapa de nuestro proyecto con enfoque comunitario ya inició sus labores en seis comunidades. En tan solo un mes han abordado a 963 personas a través de charlas, interacciones con líderes comunitarios, distribución de información de bioseguridad y salud mental. También han realizado referencias de pacientes con COVID-19 que requieran servicios de salud mental, telemedicina o apoyo psicosocial, junto a acciones de perifoneo en La Era y Sosa. El trabajo de los promotores y promotoras de salud busca reforzar las medidas de bioseguridad para prevenir la COVID-19 y disminuir la estigmatización de los pacientes en la comunidad.

 

Médicos Sin Fronteras (MSF) está comprometida desde hace 46 años en brindar apoyo médico humanitario a la población hondureña. La primera intervención de MSF en Honduras fue en 1974, en el contexto del huracán Fifí y desde entonces, ha brindado atención de manera independiente, neutral e imparcial, a la población en respuesta a variadas crisis que han afectado al país. Actualmente en Tegucigalpa brinda atención médica integral (médica, psicológica y de trabajo social) a sobrevivientes de violencia y violencia sexual. En Choloma, también brinda atención en salud sexual y reproductiva, tanto en la Clínica Materno Infantil como a nivel comunitario. En algunos municipios de Cortés y El Progreso, MSF sigue brindado atención post emergencias para restablecer el acceso a la salud, evitar la propagación del dengue y brindar apoyo psicosocial a las personas afectadas por los huracanes Eta e Iota.