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14.12.2020

Un total de 13 casos de violencia sexual han sido atendidos por la organización en las últimas semanas. MSF hace llamado para que esta problemática se trate como una emergencia médica 

 

Médicos Sin Fronteras (MSF) extiende su respuesta médica a la emergencia en Honduras tras el paso de los huracanes Iota y Eta, donde más de 250,000 personas tienen acceso limitado a los servicios de salud. En el país, alrededor del 50% de los centros de salud continúan cerrados, dañados o presentan dificultades para brindar sus servicios. Estos desastres naturales han generado una crisis humanitaria comparable con la del huracán Mitch en 1998, en la que 123 centros de salud fueron afectados y 100,000 personas dejaron de tener acceso a la atención médica.

“La crisis humanitaria que Honduras vive hoy se suma, además, a la de varias emergencias olvidadas e invisibles, como la violencia sexual que requiere una respuesta médica prioritaria o la atención en salud mental que es insuficiente o en muchos lugares inexistentes”, aseguró Juan Carlos Arteaga, coordinador de proyecto de MSF en Choloma. 

Durante más de un mes de asistencia integral a los afectados por los huracanes Eta e Iota en Choloma, departamento de Cortés, MSF ha atendido a más de 4,000 personas, brindado 2,087 consultas médicas generales, en las que se han identificado enfermedades de la piel, traumatismos físicos, infecciones respiratorias, así como pacientes con enfermedades crónicas que han suspendido su tratamiento. También las personas atendidas presentan síntomas relacionados con el estrés agudo, la ansiedad y el duelo, según el reporte de MSF Honduras: Un llamado para una crisis humanitaria. 

Los equipos han realizado atenciones médicas, psicológicas y de promoción de la salud en más de 190 albergues, ubicados en las zonas más afectadas por los huracanes. Igualmente, han atendido a 13 sobrevivientes de violencia sexual, 11 de estos casos son anteriores a los huracanes y dos corresponden a violencia dentro de los albergues. 

 

 

“Estas cifras son sólo la punta del iceberg de la violencia basada en género. En un contexto de doble emergencia sanitaria como el que estamos, por la pandemia de COVID-19, hacemos un llamado a las autoridades para que la violencia sexual sea tratada como una emergencia médica. Es necesario que se apruebe el Protocolo de Atención Integral a Víctimas y Sobrevivientes de Violencia Sexual para que los y las sobrevivientes puedan recibir la atención médica adecuada”, expresó Arteaga. 

En el mismo sentido, ante las agudas y urgentes necesidades humanitarias actuales en Honduras, MSF hace un llamado a la comunidad internacional para incrementar la respuesta de emergencia; reforzar el trabajo coordinado para mejorar las condiciones de agua y saneamiento de los albergues, y asegurar que los recursos asignados a la respuesta contemplen la reestructuración del sistema de salud y la vigilancia sanitaria, frente a los brotes de enfermedades vectoriales y enfermedades causadas por la falta de acceso a agua potable. 

 

Lee nuestro reporte al respecto: Honduras, un llamado para una crisis humanitaria.

 

Médicos Sin Fronteras sigue comprometida desde hace 46 años en brindar apoyo médico humanitario a la población hondureña. La primera intervención de MSF en Honduras fue en 1974, en el contexto del huracán Fifí, y desde entonces ha brindado atención de manera independiente, neutral e imparcial, a la población en respuesta a las variadas crisis que han afectado al país. Actualmente en Tegucigalpa brinda atención integral (médica, psicológica y de trabajo social) a sobrevivientes de violencia y violencia sexual. En Choloma brinda atención en salud sexual y reproductiva en la Clínica Materno Infantil de la ciudad.