07.11.2019
Las lluvias fuertes que han afectado Sudán del Sur también han dañado gran parte del centro y sur de Somalia, donde hay unas 270,000 personas desplazadas. La población carece de todo: urge brindar agua potable, comida y refugio.
 

Gautam Chatterjee, nuestro representante en Somalia y Somalilandia

 
Las fuertes lluvias que han afectado Somalia a finales del mes de octubre han provocado severas inundaciones en muchas partes del país, sobre todo en el sur y en el centro. La región más afectada es Hiiraan, donde se inunda el distrito de Beledweyne. Esto ha causado muchos desplazamientos, personas y ganado muertos.
 
En concreto, ahora mismo unas 270,000 personas están desplazadas allí, según la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés).
 
La gente ha abandonado sus hogares y ha ido a buscar refugio en las zonas más altas. El principal hospital de Beledweyne no funciona debido a las inundaciones y la ciudad aún está inundada.
 
Hemos enviado un equipo para evaluar las condiciones y vemos que las personas lo necesitan todo. Lo primero es agua potable, baños y letrinas. También necesitan comida, refugio y atención médica urgente. Vemos afecciones médicas como diarrea, enfermedades transmitidas por vectores e infecciones del tracto respiratorio. Además, nos preocupa que aumenten las tasas de desnutrición entre los niños.
 
Hemos empezado comenzado a distribuir carpas y kits para cocinar, construir baños y proporcionar agua potable. Es muy importante movilizar rápidamente y traer recursos al terreno para que las personas puedan recibir apoyo y ayuda. También hacemos un llamamiento a todas las partes en conflicto en Somalia para que proporcionen acceso sin trabas a las personas necesitadas.