21.05.2018
En los últimos dos meses Kenia ha estado soportando grandes cantidades de lluvia que han provocado inundaciones y, hasta el momento, han cobrado la vida de más de 170 personas y desplazado a más de 300,000.
 
Nuestros equipos médicos de emergencia han estado respondiendo a los brotes de cólera en los condados de Turkana y Garissa. En el campo de Dagahaley, en el complejo de campos de refugiados de Dadaab, donde MSF tiene un hospital con 100 camas y dos centros de salud, nuestros equipos han tratado a más de 250 pacientes con cólera en nuestro centro de tratamiento de cólera (CTC) durante el último mes. Cinco personas han muerto en el campo desde que se reportó el primer caso el 31 de marzo.
 
"Nos preocupa que podamos ver a más pacientes llegar si las fuertes lluvias e inundaciones continúan así", declaró Alfred Davies Jr, coordinador de terreno de MSF en Dagahaley. "Estamos considerando expandir nuestro centro de tratamiento, que actualmente tiene capacidad para 60 camas, a fin de satisfacer esta creciente necesidad".
 
A la vez que ofrece tratamiento a los pacientes con cólera, MSF también desplegó un equipo de alcance comunitario en los campos, educando a la comunidad de refugiados sobre la prevención y el tratamiento del cólera, y mientras realiza el rastreo de contactos en un intento por frenar la propagación de la enfermedad.
 
En el condado de Turkana, donde han sido ingresados más de 700 pacientes con cólera y han muerto siete personas desde enero, MSF ha estado transportando suministros a la zona por vía aérea debido al mal estado de las carreteras que ha provocado por el clima. El viernes pasado, MSF desplegó a un equipo para ayudar al departamento de salud del condado a responder al aumento de casos de cólera en Kakuma. El mes pasado, Médicos Sin Fronteras también ayudó a establecer una unidad de tratamiento de cólera en el Hospital de Referencia del Condado de Isiolo para ayudar a atender a los pacientes que se presenten con esta enfermedad.
 
Sin embargo, incluso en medio de esta respuesta durante las inundaciones, todavía hay preocupación por la malaria que puede venir después de las lluvias e inundaciones.
 
"Esta sigue siendo una de nuestras mayores preocupaciones, y ya hemos comenzado a capacitar a los trabajadores de la salud en el condado de Turkana sobre la vigilancia de la malaria y cómo responder en caso de un brote", declaró David Croft, Jefe de Misión de MSF en Kenia.