10.12.2015
El 14 de diciembre de 1995 se firmaron los Acuerdos de Paz de Dayton, dando fin a la guerra en la Antigua República de Yugoslavia. Los acuerdos llevaron al nacimiento de Bosnia-Herzegovina, que comprende la Federación de Bosnia y Herzegovina y la República Serbobosnia.
 
Con más de 100,000 muertes y cerca de 4 millones de personas desplazadas, esta guerra fue devastadora.
 
A 20 años de este suceso, MSF publica el texto MSF and the War in the Former Yugoslavia 1991-2003, que habla sobre sus tensas experiencias en las operaciones realizadas y ofrece su testimonio sobre este conflicto marcado por la limpieza étnica, crímenes en contra de la humanidad, crímenes de guerra, ataques directos a organizaciones humanitarias e individuos, y la promesa no cumplida de protección hacia la población por parte de la Comunidad Internacional.
 
En un contexto donde la asistencia humanitaria independiente era casi imposible MSF se centró en primer lugar en la distribución de artículos médicos y material de primeros auxilios. Sin embargo, MSF aseguró que estas distribuciones masivas de ayuda eran la “excusa humanitaria” de la comunidad internacional para compensar por la falta de compromiso para tomar acciones políticas y militares para terminar el conflicto, e incluso pidió que se realizara una intervención armada en contra de la artillería serbia que rodeaba Sarajevo.
 
En diciembre de 1992, MSF publicó un primer reporte basado en testimonios de antiguos prisioneros de los campos de concentración de las fuerzas serbobosnias. Estos testimonios describen cómo se ejecutaba la política serbobosnia de limpieza étnica.
 
En agosto de 1995, MSF denunció una falta de acceso a los refugiados serbios que huían de la contra ofensiva de las fuerzas de Croacia y Bosnia en Krajina y en Banja Luka. Desde el año 2000, MSF pidió que se crearan comisiones parlamentarias que investigaran las responsabilidades políticas y militares de los Estados involucrados en la crisis de Srebenica.Cuando los reportes de Francia y Holanda fueron publicados, MSF comentó que no habían mencionado las responsabilidades políticas e hizo un llamado a los Estados Unidos y al Reino Unido a que comenzaran sus propias investigaciones.
 

Enfrentando dilemas

Este estudio explora la gran variedad de dudas y dilemas a los que se enfrentó MSF durante este conflicto, entre ellos:
 
¿Hasta que punto debe MSF arriesgar la vida de su personal para poder operar en zonas de conflicto?
 
¿Debe MSF, como una organización médico humanitaria, denunciar el hecho de que la ayuda humanitaria era presentada por los líderes políticos internacionales como la única solución al conflicto para después hacer un llamado a que las fuerzas armadas actuaran, provocando así la pérdida de vidas humanas?
 
Al acceder a brindar un nivel mínimamente aceptable de alivio a una población sitiada, ¿contribuía MSF a la estratagia de las tropas al mismo tiempo que endulzaba su imagen?
 
 
Si te interesa leer el informe completo, puedes encontrarlo en inglés aquí: