07.01.2016
Desde el 15 de julio, las fuerzas del gobierno sirio impusieron un estado de sitio sobre la ciudad de Madaya, en la gobernación rural de Damasco, cerca de la frontera con Líbano. Desde la única distribución de comida, el 18 de octubre, éste se ha convertido en un estado de sitio total. 
 
Cerca de 20,000 residentes de la ciudad se están enfrentando a una privación mortal de los básicos para sobrevivir y, desde el 1 de diciembre, 23 pacientes del centro de salud apoyado por MSF han muerto de hambre.
 

Actualización al 8 de enero de 2015 

Los médicos que reciben apoyo de MSF en Madaya han identificado 250 personas con desnutrición aguda severa, incluyendo 10 personas con necesidad de hospitalización inmediata y cuyas vidas corren serio peligro. El número de personas con necesidad de atención médica está creciendo rápidamente. En el caso de que se estableciera un proceso de evacuación segura, MSF estaría preparada para identificar a los pacientes que con necesidad de ser evacuados.
 
 
MSF da la bienvenida a los reportes que anuncian que el gobierno sirio permitirá la entrada de alimentos al área, pero insta igualmente a que se dé prioridad a la entrega inmediata de medicamentos para salvar vidas, y pide, además, que permitan a los pacientes enfermos una evacuación médica urgente hacia lugares seguros en los que puedan recibir tratamiento. 
 
 
De las 23 personas que han muerto, 6 tenían menos de un año, 5 más 60, y los otros 12 tenían entre cinco y 60 años. 18 eran hombres y cinco eran mujeres. Esto indica que la situación está afectando a todos los grupos de edad y género, y provoca la alarma de MSF por los pacientes que actualmente se encuentran bajo tratamiento y por los 20,000 residentes que han tenido muy poco alimento durante meses.
 
 
“Este es un claro ejemplo de las consecuencias de utilizar un estado de sitio como una estrategia militar,” dice Brice de le Vingne, director de operaciones de MSF. “Ahora que el sitio se ha estrechado, los doctores a quienes apoyamos tienen sus estantes de medicamentos vacíos y filas de pacientes enfermos y de personas hambrientas a las que atender. Los médicos incluso están recurriendo a alimentar a los niños severamente malnutridos con soluciones médicas, ya que son la única fuente de azúcar y energía, acelerando así el consumo de los pocos suministros médicos que quedan. Así como es importante un suministro de alimentos, también urge una evacuación médica de los pacientes enfermos y un reabastecimiento urgente de medicamentos. Esta es la única forma de evitar que se agrave una situación que ya es catastrófica.”
 
La situación en Madaya es un ejemplo extremo de los sitios que hay en muchas partes de Siria, forzados por el gobierno sirio y por los grupos de oposición armados. MSF está muy preocupada por la probabilidad de que situaciones similares se desarrollen en otras zonas sitiadas.
 
“Madaya ya es una prisión al aire libre para un estimado de 20,000 personas, incluyendo bebés, niños y ancianos. No hay forma de entrar o salir, dejan morir a la gente,” dice de le Vingne. “Los médicos a quienes apoyamos reportan heridas y muertes provocadas por balas y minas terrestres, heridas de personas que han intentado huir de Madaya. La desesperación está agravándose tanto que ayer hubo un disturbio cuando la gente intentaba conseguir lo poco que queda de comida en el punto de distribución de alimentos apoyado por MSF, que intenta proveer a los más vulnerables.”
 
MSF ha estado apoyando a instalaciones médicas y a un punto de distribución de alimentos en Madaya desde agosto de 2015, cuando el estado de sitio comenzó a agravarse en la ciudad. Aunque era complicado, al principio todavía era posible suministrar alimentos y medicamentos, pero actualmente es casi imposible lograr introducir algo a través de las fronteras del sitio.
 
MSF tiene preocupaciones específicas respecto al personal médico que apoya. Están trabajando bajo condiciones intolerables, con grandes necesidades médicas que ahora se han exacerbado por la falta de alimentos y las preocupaciones nutricionales, y hay una urgente necesidad de reabastecerlos con medicamentos básicos. 
 
"Por otra parte, las temperaturas bajo cero actuales en esta zona montañosa aumentaron el sufrimiento, sobre todo para los pacientes enfermos que son menos capaces de recuperarse con el clima helado. El combustible para la calefacción se debe incluir en la ayuda humanitaria, ya que la gente está tratando de recoger leña incluso a riesgo de los disparos y las minas terrestres".
 
MSF hace un llamado para que se realice inmediatamente una evacuación médica de los pacientes enfermos hacia lugares seguros en los que puedan recibir tratamiento. MSF hace una petición igualmente importante para que se permita el acceso sin trabas inmediatamente a suministros médicos vitales para la población civil de Madaya. Este acceso debe ser constante, dado que una distribución única no aliviará los problemas en los meses por venir.