29.07.2020

El acceso a la atención médica para los trabajadores migrantes está muy restringido en Líbano, debido a la naturaleza del modelo de empleo al que están vinculados, conocido como el sistema Kafala, que los hace dependientes de un 'patrocinador'. La salud mental de los trabajadores migrantes (muchos de ellos son mujeres jóvenes), refleja las dificultades que han sufrido mientras viven y trabajan en Líbano.  

Las y los trabajadores migrantes a menudo están sujetos a largas horas de trabajo, salarios bajos, restricciones en sus movimientos y en su comunicación con el mundo exterior, condiciones de vida precarias y falta de privacidad. Muchos también son sobrevivientes de abuso físico y sexual.

Durante el inicio del encierro por COVID-19, que se sumó a la actual crisis económica en Líbano, se vio un deterioro dramático en las condiciones de vida de los trabajadores migrantes y está teniendo un grave impacto en su salud física y mental.

En abril de 2020, MSF lanzó una línea de ayuda médica de emergencia para los migrantes afectados por la crisis y que necesitan atención médica. La línea de ayuda recibió más de 400 llamadas en sus primeros tres meses, la mayoría fueron solicitudes de consultas médicas. MSF proporciona evaluaciones sociales, mentales y médicas a través de la línea de ayuda y deriva a los pacientes a MSF o clínicas asociadas cuando es necesario. MSF también está trabajando junto con el Movimiento Antirracismo (ARM), una organización libanesa local que brinda asistencia social y legal a pacientes que necesitan más apoyo.

Del 3 de abril al 20 de junio de 2020, en MSF atendimos a 63 pacientes en consultas de salud mental a través de los servicios de la línea de ayuda y visitas en el terreno, la mayoría eran mujeres menores de 30 años. MSF también identificó al menos a 20 pacientes psiquiátricos durante este corto periodo de tiempo, nueve requirieron hospitalización urgente, todas menos uno, eran mujeres.

La mayoría de las mujeres que acudieron a MSF para obtener servicios de salud mental habían sufrido una amplia gama de abusos, incluido el trabajo forzado, la explotación, el acoso y la trata. Cerca de la mitad de las mujeres que buscaban atención de salud mental revelaron que habían experimentado abuso físico y/o sexual.

En MSF hemos publicado un informe que describe las necesidades críticas de salud mental de los y las trabajadoras migrantes que viven en Líbano. Los trabajadores migrantes, incluidos los que no tienen estatus legal en el país, deben tener acceso a servicios integrales de salud, incluida la atención médica mental. En el contexto actual de colapso económico y la COVID-19, la prestación de estos servicios es urgentemente necesaria.

 

Puedes leer el informe (en inglés) haciendo click aquí.