02.03.2020
En los últimos días, el gobierno griego tomó una serie de severas medidas para hacer retroceder a miles de solicitantes de asilo y migrantes que intentaban ingresar al país desde Turquía. 
 
Grecia envió fuerzas militares a la frontera, diciendo que suspendería las solicitudes de asilo y deportaría a los migrantes que ingresaron de manera irregular. Un niño murió y 47 migrantes fueron rescatados después de que su bote volcara frente a la isla de Lesbos, según dijo la guardia costera griga.
 
Separado a este hecho, un video publicado por el gobierno turco parece mostrar a miembros de la guardia costera griega disparando al agua cerca de los migrantes. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha urgido a las autoridades a no utilizar fuerza excesiva o desproporcionada, y pide recursos continuos de otros estados europeos.
 
Stefano Argenziano, coordinador de proyecto de Médicos sin Fronteras (MSF) para Grecia, hizo la siguiente declaración; pidiendo al gobierno griego y otros estados miembros de la Unión Europea (UE) que tomen medidas inmediatas para abordar la emergencia en curso que enfrentan las personas atrapadas en horribles condiciones:
 
“Han pasado casi cuatro años desde que el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y Turquía cambió las vidas humanas por ganancias políticas. Una vez más, en Médicos Sin Fronteras vemos que los estados miembros de la UE están dispuestos a disuadir a las personas de buscar seguridad a toda costa en lugar de proporcionar la asistencia más básica a hombres, mujeres y niños necesitados. Estas políticas de disuasión ponen a las personas en mayor peligro.
 
En los últimos días, las severas medidas han provocado la muerte de un niño, que personas sean sujetas a sufrir los efectos de gases lacrimógenos en las fronteras terrestres, y también hay informes de que integrantes de la guardia costera interfieren violentamente en lugar de ayudar a los barcos en peligro.
 
Con 40,000 personas atrapadas en las islas griegas, la situación ha llegado a un punto crítico. Tanto para los solicitantes de asilo como para las comunidades locales que han sido abandonadas por los líderes europeos en aras del acuerdo UE-Turquía. En consecuencia, el aumento de las tensiones ha provocado disturbios, bloqueos de carreteras y ataques contra aquellos que intentan proporcionar ayuda humanitaria. 
 
Las personas necesitadas en las islas se ven privadas de una asistencia crítica, pues los equipos de MSF y otros actores han tenido que limitar el volumen de sus actividades debido a preocupaciones de seguridad. El gobierno griego y la Unión Europea deben tomar medidas inmediatas para menguar la situación.
 
Las medidas de emergencia anunciadas por el gobierno griego tendrán consecuencias devastadoras pues eliminan el derecho de los solicitantes de asilo a reclamar protección; y apuntan a empujar a las personas que huyen de la guerra de vuelta a Turquía. Esto solo generará más caos, muertes en el mar, una escalada de la violencia y un peor desastre humanitario.
 
Los estados miembros de la UE deben abordar esta verdadera emergencia y tomar medidas para evacuar a las personas de las islas hacia los países de la UE, crear un sistema de asilo que funcione y dejar de atrapar a las personas en condiciones horribles”.
 
Actualmente, los equipos de MSF en Lesbos, Grecia, están ajustando sus actividades diariamente de acuerdo con las condiciones de seguridad en Moria y Mitilene. Estamos comprometidos a permanecer en Lesbos para asegurar que los solicitantes de asilo reciban la atención médica y psicológica que necesitan. 
 
 
 
MSF ha estado brindando asistencia médica y humanitaria a solicitantes de asilo y migrantes en Grecia desde 1996. En 2014, MSF amplió sus actividades en Grecia para satisfacer las necesidades de un número cada vez mayor de solicitantes de asilo, refugiados y otros migrantes que llegan a las islas griegas y continente de Turquía. Desde 2016, los equipos médicos de MSF en Grecia han brindado servicios que incluyen atención médica básica, tratamiento para enfermedades crónicas, atención de salud sexual y reproductiva, fisioterapia, atención psicológica clínica y atención psiquiátrica, junto con un paquete integral de apoyo social. Hoy, los equipos de MSF trabajan en las islas de Lesbos y Samos y en el centro de Atenas.