22.01.2019
Hemos distribuido colchones y mantas a más de 240 familias libanesas y sirias que viven en Khat el Petrol, una población situada a 200 metros de la frontera siria, y en la que sus habitantes libaneses y sirios viven en casas a medio construir, en condiciones deplorables.
 
En Líbano, hay comunidades vulnerables que están sufriendo un invierno especialmente duro, con días seguidos de frío extremo, nevadas, lluvias torrenciales y fuertes vientos. Algunas regiones han sido afectadas por inundaciones, erosiones o grandes nevadas. Las consecuencias se hicieron notar sobre todo en zonas rurales del país, y han afectado mucho a la población local y a los refugiados sirios.
 
Como parte de nuestra labor de ofrecer asistencia humanitaria en áreas remotas donde hay escasos actores presentes, nuestros equipos iniciaron una respuesta en Khat el Petrol, un área aislada afectada por grandes inundaciones situada en Akar, al norte del Líbano.
 
Mientras otros actores humanitarios centraban sus respuestas en asentamientos informales de tiendas, que están muy afectados, organizamos una distribución de colchones y mantas a más de 240 familias libanesas y sirias que viven en Khat el Petrol, una población situada a 200 metros de la frontera siria, y en la que sus habitantes libaneses y sirios viven en casas a medio construir, en condiciones deplorables.
 
“Khat el Petrol experimentó lluvias torrenciales e inundaciones durante tres días, y el nivel del agua llegó a subir hasta un metro y medio en algunas zonas. El agua de lluvia entró en las casas, refugios y tiendas, muchos enseres se mojaron y las habitaciones se quedaron con un alto nivel de humedad”, relata Evita Mouauad, nuestra coordinadora en Akar.
 
“En coordinación con el distrito de Khat el Petrol, distribuimos mantas secas y colchones a más de 240 familias afectadas. En total pudimos dar apoyo a cerca de 1,400 personas libanesas y sirias”, añade Evita.
 
En el valle de la Bekaa, en el que se da la mayor concentración de asentamientos informales de tiendas del país, nuestros equipos proporcionaron más de 4,600 litros de combustible a cerca de 250 familias en las localidades de Bar Elías y Arsal. La mayor parte de estas familias fueron trasladadas desde asentamientos informales de tiendas afectados por las inundaciones.
 
Al llevar a cabo donaciones puntuales donde se necesitan, en Médicos Sin Fronteras buscamos asegurar que la asistencia humanitaria llega a las poblaciones afectadas incluso en áreas remotas, donde hay menos actores presentes.