06.08.2020

El 4 de agosto de 2020, una poderosa explosión arrasó por los almacenes portuarios cerca del centro de Beirut en Líbano, luego de que material altamente explosivo almacenando allí se incendiara. Más de cien personas murieron y casi 5,000 mil resultaron heridas.

Dos días después, el número de muertos sigue creciendo a medida que se encuentran más cuerpos debajo de los escombros. La explosión generó ondas sísmicas que sacudieron el suelo, rompieron ventanas y destruyeron edificios en toda la capital libanesa. Fue la explosión más poderosa en años en Beirut, una ciudad que ya se tambaleaba por una crisis económica y un aumento en el número de contagios por COVID-19.

"La situación en Líbano ya era crítica antes de la explosión", explica Emmanuel Massart, Coordinador de Operaciones de MSF. “El número de casos de COVID-19 aumentó en las últimas semanas y algunos hospitales estaban comenzando a abrumarse al tener que tratar con todos los pacientes. Más personas también estaban luchando para acceder a la atención médica debido a la crisis económica. En cuestión de segundos, la explosión transformó lo que ya era una situación muy difícil en un caos".

Según el Ministro de Salud, en las horas posteriores a la explosión miles de heridos ingresaron a los hospitales que seguían en funcionamiento. La mayoría se abrumaron rápidamente con el flujo de pacientes y comenzaron a quedarse sin suministros. Otras estructuras de salud más cercanas al puerto fueron completamente destruidas, y varias otras sufrieron daños tan graves que tuvieron que cerrar y trasladar a todos los pacientes a otro lugar. Los hospitales y los servicios de ambulancia dieron prioridad al tratamiento de casos graves y críticos, como lesiones en la cabeza y en el pecho, durante esa primera noche. Desde entonces, miles de pacientes más han sido tratados por lesiones menos graves, como cortes causados por vidrios de ventanas rotas.

"Algunos de nuestros colegas fueron espontáneamente a los centros de salud para ver cómo podían ayudar a los médicos que se ocupaban de responder a la emergencia", explica Jonathan Whittall, coordinador de la respuesta de emergencia de MSF en Beirut. "Inmediatamente después donamos botiquines de primeros auxilios a la Defensa Civil”.

Desde entonces, desde MSF hemos estado organizando donaciones adicionales de suministros médicos para ayudar a quienes atienden a la gran cantidad de personas heridas, y estamos evaluando si podemos establecer un equipo móvil para apoyar los servicios médicos y de la sociedad civil que brindan atención actualmente. Hay un número abrumador de personas con lesiones superficiales que todavía tienen dificultades para acceder al tratamiento.

Los equipos de MSF continúan evaluando las necesidades de los hospitales y los servicios de emergencia y buscando nuevas oportunidades para brindar apoyo al sistema médico en Líbano, en colaboración con el Ministerio de Salud Pública y otros actores de la salud. También estamos analizando las necesidades de las comunidades que viven en áreas desatendidas de Beirut.

Además, la salud mental es un pilar clave de la intervención de MSF en Líbano, y nuestro equipo está preparándose para brindar apoyo psicológico en la ciudad a quienes lo necesiten. El hospital Bar Elias de MSF, en el valle de Beqaa, también se está preparando en caso de que necesite recibir a pacientes que necesiten atención tras sus operaciones. "Continuamos identificando formas adicionales de ayudar al pueblo del Líbano en medio de esta tragedia", dice Whittall.

Sobre MSF en Líbano

Médicos Sin Fronteras (MSF) es una organización médico humanitaria internacional e independiente que ofrece ayuda de emergencia a personas afectadas por conflictos armados, epidemias, desastres naturales y que han sido excluidas de la atención sanitaria en casi 70 países.

MSF ofrece asistencia a las personas en función de sus necesidades e independientemente de su raza, religión, género o afiliación política. Médicos Sin Fronteras (MSF) comenzó a trabajar en Líbano en 1976 en respuesta a la guerra civil, enviando equipos médicos al sur del país y a Beirut. Esta fue la primera misión de MSF en una zona de guerra. Hoy, MSF brinda atención médica gratuita en varios lugares con más de 600 miembros del personal en Líbano.