31.07.2020

Tres personas fueron abatidas a tiros y dos resultaron gravemente heridas en el sitio de desembarco en Khoms, durante la noche del martes 28 de julio, después de ser retornadas a Libia, el país del que intentaban huir. Las víctimas tienen entre 15 y 18 años. Este es otro acontecimiento trágico que muestra cómo los migrantes en Libia se enfrentan a una violencia y brutalidad que amenazan sus vida. Las personas vulnerables deberían beneficiarse de una protección y de ser evacuados fuera del país, en lugar de sufrir retornos forzosos y detenciones arbitrarias.

Inmediatamente después del tiroteo que tuvo lugar en un sitio de desembarco en Khoms el martes 28 de julio,desde Médicos Sin Fronteras (MSF) organizamos la derivación de los dos sobrevivientes heridos a un hospital cercano y apoyamos su atención. Ambos resultaron heridos por disparos y aún están profundamente conmocionados por el evento. Uno de los dos sobrevivientes es pariente de una de las tres víctimas, quien fue asesinada a tiros frente a él.

Los testimonios de primera mano reunidos por MSF indican que las tres víctimas y los dos heridos eran parte de un grupo de 73 personas que fueron interceptadas en el mar por los guardacostas libios y llevadas de regreso a Khoms. Entre ellos, decenas de personas, todos ciudadanos sudaneses, intentaron huir del sitio de desembarco para evitar ser detenidos y al hacerlo, les dispararon.

Mientras que algunos lograron escapar, 26 personas finalmente fueron llevadas a un centro de detención. Los equipos de MSF, que brindan asistencia a migrantes vulnerables en centros de detención, los visitaron y encontraron a muchos que aún estaban angustiados y en estado de shock.

El grupo estaba compuesto por personas muy jóvenes; las tres personas que fueron asesinadas y las dos heridas tienen entre 15 y 18 años. Hay al menos ocho menores entre las 26 personas que fueron llevadas al centro de detención.

 

"Lo que sucedió el martes es impactante e inaceptable", aseveró Sacha Petiot, representante de MSF en Libia. “Estas personas desarmadas fueron asesinadas a tiros solo porque corrían desesperadas para huir de la detención arbitraria. Esto es inconcebible . Como muchos otros refugiados y migrantes en Libia, estos jóvenes han sido involucrados en un ciclo de brutalidad y represión, cuando necesitan humanidad y protección", concluyó.

 

Esta no es la primera vez que ocurren eventos trágicos como este en Libia: en una situación similar, un ciudadano sudanés fue asesinado en un sitio de desembarco en Trípoli en septiembre de 2019.

Otros ejemplos recientes de violencia contra los migrantes en Libia incluyen los atroces asesinatos en masa de traficantes de personas de 30 migrantes bangladesíes detenidos en un hangar en Mizdah. Paralelamente, durante el último mes ha habido un aumento en el número de salidas y de retornos forzosos, así como una tendencia renovada de transferencias a los centros de detención.

Dado que las vías legales como los vuelos de evacuación y los esquemas de reasentamiento están actualmente suspendidas en el contexto de la pandemia de COVID-19, intentar el viaje que amenaza la vida a través del Mar Mediterráneo es la única opción para que las personas huyan de tal brutalidad y el abuso.

 

"Una vez más, repetimos que Libia no puede considerarse un lugar seguro para las personas interceptadas en el mar; en cambio, es un lugar donde la violencia, la brutalidad, la represión y las privaciones ocurren diariamente para miles de migrantes, refugiados y solicitantes de asilo", dijo Petiot . "Desde hace mucho tiempo debió detener la política de retorno forzoso en Libia".

"La Unión Eurppea tiene que apoyar un mecanismo eficaz de actividades de búsqueda y rescate en el Mar Mediterráneo y un sistema sostenible de desembarque en puertos seguros, en lugar de alentar los retrocesos ilegales", continuó Petiot. "Las vías legales como el programa de evacuación y reasentamiento del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) deben reanudarse urgentemente".