28.11.2018
La gran cantidad de pacientes con heridas de bala complejas y de gravedad son abrumadoras para el sistema de salud de la Franja de Gaza, y dejan a miles en peligro de sufrir una infección o discapacidad. 
 
Se está desarrollando una emergencia médica a cámara lenta en la Franja de Gaza a medida que aumentan las necesidades acumuladas de los pacientes baleados por el ejército israelí, que resultaron gravemente heridos durante las protestas. La gran mayoría de los 3,117 pacientes tratados por MSF entre el 30 de marzo y el 31 de octubre, de un total de 5,866 que, de acuerdo con el Ministerio de Salud resultaron heridos por fuego activo, recibieron disparos en las piernas. Es decir, casi la mitad padece de fracturas abiertas y gran parte del resto de los pacientes sufrieron daño en sus tejidos blandos.
 
Son lesiones complejas y severas que no sanan rápidamente. Su gravedad y la falta de tratamiento adecuado en el debilitado sistema de salud de la Franja de Gaza hacen que las infecciones sean un riesgo alto, especialmente para los pacientes con fracturas abiertas. Actualmente la Franja de Gaza carece de la capacidad para diagnosticar adecuadamente las infecciones óseas, pero de acuerdo con la experiencia de MSF, se estima que al menos el 25% de los pacientes con fracturas estén infectados. De aproximadamente 3,000 fracturas abiertas, es probable que más de 1,000 pacientes estén infectados.
 
Basándonos en un análisis preliminar de los pacientes de MSF en la Franja de Gaza, estimamos que al menos el 60% del número total de lesionados atendidos por todos los proveedores de salud (unas 3,520 personas), necesitarán cirugía, fisioterapia y rehabilitación adicionales. Además, una parte significativa de esos pacientes requerirá algún tipo de cirugía reconstructiva para curarse adecuadamente, pero las infecciones no tratadas evitarán que eso suceda. Esta carga es demasiado para el sistema de salud de la Franja de Gaza en su forma actual, que ya está debilitado debido al bloqueo que ha durado más de una década.
 
Esta cantidad tan elevada de lesiones no solo afecta a los heridos, también dificulta la provisión de atención médica regular en la Franja de Gaza. Las consecuencias de estas heridas, especialmente si no se tratan, serán una discapacidad de por vida para muchos; y si no se abordan las infecciones, los resultados podrían ser una amputación o incluso la muerte.
 
Aunque MSF y otras organizaciones están trabajando arduamente para brindar tratamiento a estos pacientes, la escala de las necesidades se está volviendo abrumadora de forma veloz, desafiando nuestra capacidad de respuesta continua. La situación también está empeorando a medida que más personas reciben disparos, la carne y los huesos heridos mueren y el riesgo de infección aumenta. Una respuesta adecuada costará millones de euros, dinero que se necesita urgentemente.
 
"MSF ya ha triplicado su capacidad en la Franja de Gaza, pero el volumen que se requiere de cirugías, antibióticos administrados de forma cuidadosa, cuidados intensivos de enfermería, fisioterapia y rehabilitación a largo plazo es impresionante", explicó Marie-Elisabeth Ingres, jefa de misión de MSF en Palestina. "Esta cantidad de pacientes sobrepasaría a los mejores sistemas de salud del mundo. En Franja de Gaza es un golpe aplastante ".
 
“Lo que se requiere ahora es que las autoridades israelíes y palestinas hagan todo lo posible para facilitar el acceso gratuito y el trabajo de todos los proveedores de atención médica en Franja de Gaza que están intentando desarrollar la capacidad avanzada para atender a estas personas; para facilitar que otros países de la región y de todo el mundo den un paso adelante y ofrezcan financiamiento y espacio en sus hospitales donde exista una capacidad quirúrgica avanzada; y que las autoridades de Palestina e Israel faciliten la transferencia de estos pacientes al extranjero ”, continuó Ingres.
 
"La alternativa, dejar que miles de pacientes lidien solos con lesiones terribles, muchos de ellos con discapacidades permanentes y dependientes de sus familias, es irreprochable cuando el tratamiento adecuado está al alcance de todo el mundo".
 
NOTA: MSF tiene a más de 260 empleados trabajando en cuatro hospitales y cinco clínicas postoperatorias en la Franja Gaza que brindan cambios de vendajes, servicios de fisioterapia y cirugías plásticas y ortopédicas.