14.01.2019
Seis años después del lanzamiento de una intervención de emergencia en Bassikounou, en el sureste de Mauritania, para responder a las necesidades de los refugiados que huían del conflicto en Mali, en Médicos Sin Fronteras (MSF) hemos entregado nuestras actividades a la organización internacional no gubernamental ALIMA (The Alliance for International Medical Action, por sus siglas en inglés).
 
"A pesar de la volatilidad del contexto, la situación en el campo de Mbéra y en los distritos circundantes ahora es mucho más estable", explicó Rene Colgo, jefe de misión de MSF en Mauritania. "Como organización médica de emergencia, seguiremos monitoreando la situación epidemiológica y sanitaria en el país; y seguiremos preparados para intervenir en caso de que sea necesario".
 

Un millón de consultas en seis años

 
Inmediatamente después de que iniciara el conflicto en Mali, en febrero de 2012, en MSF comenzamos actividades médicas y nutricionales en Mauritania para apoyar a los refugiados que huían de la violencia, así como para la población local. Posteriormente, ofrecimos atención médica primaria y de emergencia a la población del campo de refugiados de Mbéra y a las comunidades de acogida en los distritos de Bassikounou y Fassala. Nuestros equipos trabajaron en varios centros de salud en Mbéra, Bassikounou y Fassala, y brindaron apoyo a dos clínicas más en el área; igualmente, apoyaron al hospital regional de Nema con el fin de garantizar que las personas más vulnerables tuvieran acceso a una atención médica gratuita.
 
 
Entre 2012 y 2018, en MSF realizamos más de un millón de consultas en colaboración con el Ministerio de Salud de Mauritania. En estas consultas se incluyen aquellas de atención pre y post natal, de planificación familiar, obstetricia y neonatología, para enfermedades crónicas e infecciosas y proyectos de atención nutricional. Entre 2013 y 2018, más de 8,500 personas fueron hospitalizadas en Bassikounou y, a partir de 2014, se realizaron casi 1,500 intervenciones quirúrgicas, incluidas las relacionadas con ortopedia, cirugía visceral y cesáreas (estas últimas representan un tercio de todas las operaciones).
 
También implementamos un innovador proyecto para tratar enfermedades crónicas como la hipertensión y la diabetes, con una cohorte de más de 1,000 pacientes. En 2017 comenzamos un proyecto de salud mental que brindó apoyo a alrededor de 100 pacientes refugiados. Adicionalmente, construimos una unidad obstétrica en el centro de salud de Barkeol, y también le proporcionamos equipos y suministros.
 
En 2018, antes de entregar nuestras actividades, lanzamos una campaña de vacunación multi antígenos en el campo de Mbéra y en el distrito de Bassikounou, mediante dos rondas organizadas en agosto y en octubre. Más de 7,000 niños de hasta 5 años de edad, así como 18,000 mujeres, fueron vacunados contra enfermedades como la difteria, el tétanos, la poliomielitis, la tuberculosis y el sarampión.
 
 

Una respuesta médica sostenible en un contexto estable.

 
De acuerdo con cifras del ACNUR de noviembre de 2018, el campo de Mbéra aún alberga a 57,000 refugiados de Mali, cuyo retorno sigue comprometido por la inestable situación del país. La situación humanitaria en el campo de Mbéra ahora es más estable, lo que significa que el enfoque puede pasar de ser una respuesta humanitaria de emergencia a uno más concentrado en la salud y el desarrollo.
 
Basándose en este análisis, a finales de 2018 nuestros equipos entregaron sus actividades a la organización ALIMA, que cuenta con la capacidad y experiencia para trabajar en contextos posteriores a una emergencia, para apoyar a las personas vulnerables y ayudarles a reforzar su capacidad de resilencia.
 
"Esta experiencia será nuestro activo más valioso en Bassikounou y en el campo de Mbéra, pues continuaremos atendiendo a las poblaciones locales y de acogida", explicó Mahaman Saley, coordinador de emergencias y apertura de misiones de ALIMA.
 
Desde 2009, ALIMA ha estado presente en unos 10 países en África occidental y central, y se hará cargo de las actividades con el apoyo del ACNUR y en colaboración con el Ministerio de Salud. MSF sigue dispuesta a intervenir en caso de que haya nuevas emergencias humanitarias en Mauritania o en cualquier otro lugar de la región del Sahel.
 
 
Médicos Sin Fronteras (MSF) está presente en la región del Sahel desde 1981 y en Mauritania desde 1994, proporcionando atención a las poblaciones más vulnerables. Actualmente los equipos de MSF están desplegados en más de 15 proyectos en países como Burkina Faso, Mali, Níger y Chad, brindando atención médica primaria, pediátrica y materna (atención pre y postnatal, planificación familiar y atención obstétrica), respondiendo a enfermedades crónicas e infecciosas, realizan cirugías de emergencia y ejecutan programas nutricionales. Los equipos de MSF también están desplegados en la región (Mali y Chad) para responder a epidemias y emergencias.

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