18.03.2015
Como resultado de los ataques de Boko Haram en el noreste de Nigeria, miles de personas han huido recientemente a través de la frontera con el vecino Chad y se han instalado en un campo de refugiados y dentro de las comunidades de la zona. Las estimaciones oficiales señalan que alrededor de 18,000 refugiados han buscado refugio en la región del Lago Chad. La inseguridad dentro del Chad mismo también ha aumentado desde que un ataque a la ciudad de Ngouboua, a 25 kilómetros de la frontera con Nigeria, provocara que refugiados y residentes huyeran en busca de seguridad.
 
En respuesta, Médicos Sin Fronteras (MSF) ha desplegado un equipo de emergencia en la región para evaluar las necesidades humanitarias. El equipo ha logrado llegar tanto a los principales pueblos como al campo de refugiados Dar as Salam, el cual es actualmente el hogar de aproximadamente 3.700 personas. Sin embargo, debido a la inseguridad, no ha podido acceder a varias de las pequeñas islas del lago, en donde muchos refugiados están prácticamente atrapados y sin poder salir.
 
"La gente está viviendo en condiciones de extrema precariedad", dice Stéphanie Giandonato, Jefe de Misión de MSF en Chad. "Los residentes de Chad no se han salvado de la inestabilidad, y muchos han sido obligados a huir de sus hogares. Los refugiados de Nigeria han llegado sin ninguna posesión. En las comunidades, los centros médicos están bajo presión debido a la afluencia de miles de personas en los últimos meses".
 
 
Apoyo psicológico y atención médica como prioridad
 
El apoyo psicológico será un componente clave de las actividades médicas de MSF en respuesta a esta situación. En los próximos días, los psicólogos de MSF comenzarán a ofrecer atención en salud mental a través de sesiones individuales y de grupo en el campo de refugiados de Dar as Salam, en Bagasola y Ngouboua. MSF también proporcionará apoyo psicológico y asistencia médica a las víctimas de violencia sexual.
 
"La gente está aterrorizada después de haber experimentado el trauma de los ataques por primera vez en Nigeria y luego en el Chad", continúa Giandonato. "Muchos han perdido a miembros de sus familias, están ansiosos, y no saben lo que les depara el futuro."
 
Con los servicios de salud bajo presión, MSF también ha proporcionado botiquines médicos al centro de salud Ngouboua, con suficientes medicamentos y equipos médicos para 1000 personas. Esta semana también se crearán clínicas de salud primaria para ofrecer asistencia sanitaria en algunas de las zonas más afectadas.
 
Distribución de artículos de primera necesidad
 
Junto con las autoridades locales, MSF ha distribuído alrededor de 6.000 kits de higiene y refugio en Ngouboua, Bagasola y cerca Forkouloum. Los kits incluyen mantas y lonas de plástico, así como mosquiteros para protegerse contra la malaria, que es endémica en la región.
 
El acceso al agua potable es una preocupación importante, sobre todo debido a la alta tasa de enfermedades diarreicas en esta área. Luego de impartir sesiones de educación sobre la importancia del agua limpia, el equipo ha distribuido kits de cloración de agua a los refugiados y a los residentes en Ngouboua y Forkouloum.
 
 
MSF continuará evaluando las necesidades humanitarias en la región del Lago Chad conforme se desarrolla la situación, y se mantiene lista para ampliar sus actividades médicas y de ayuda en caso de que haya una mayor afluencia de personas.
 
MSF trabaja en Chad desde hace más de 30 años. La organización lleva a cabo programas regulares en Abéché, Am Timan, Massakory, Moissala y Tissi. En 2014, MSF inició proyectos de emergencia en Bokoro en respuesta a la desnutrición aguda, y en Sido y Gore en el sur de Chad para responder a las necesidades médicas y humanitarias de los refugiados que huyen de la República Centroafricana.