11.04.2016
Roma, 4 de abril, 2016 - Los equipos de Médicos Sin Fronteras en Roma abrieron un centro para la recuperación de sobrevivientes de tortura y otras formas de trato inhumano.
 
El centro ofrecerá asistencia médica, psicológica, social y legal a todo migrante, refugiado o solicitante de asilo que haya sido torturado o sometido a otras formas de violencia selectiva, independientemente de su lugar de origen o situación legal. 
 
El proyecto va de la mano con las actividades que MSF ha estado realizando en Roma desde octubre de 2015 en colaboración con la organización italiana Medici Contro la Tortura (Médicos contra la tortura) y en colaboración con la Associazione pere gli Studi Giuridici sull’Immigrazione (Asociación de Estudios Jurídicos de la Inmigración).
 
Hasta la fecha, los equipos de MSF han brindado tratamiento de recuperación a 50 personas procedentes de 18 países diferentes -principalmente países del occidente de África, el Cuerno de África, Egipto y el Sur de Asia- que han sufrido violencia en sus países de origen o durante el peligroso viaje que realizan para llegar hasta las costas europeas.
 
“Al mismo tiempo que brindamos asistencia a migrantes y refugiados, nosotros lidiamos con relatos de historias trágicas de violencia y abusos que necesitan atención y tratamiento específico”, dijo Gianfranco De Maio, coordinador de proyecto de MSF. “"Con este centro, podemos establecer una mayor conexión con los pacientes y abordar las profundas emociones con las que están luchando al mismo tiempo que respetamos plenamente su privacidad.”
 
MSF ha diseñado el centro de manera que no vuelva a traumatizar a la gente por su parecido, por ejemplo, con los lugares donde fueron torturados. "El centro ha sido trazado para crear un espacio que ayude a fomentar una sensación de confianza mutua entre los pacientes y los cuidadores", afirma De Maio. "Es un espacio donde la gente podrá manejar sus sentimientos de rabia, miedo, sospecha o resignación, todos ellos consecuencia directa de la tortura que padecieron".
 
MSF brinda servicios de rehabilitación a través de un enfoque multidisciplinario realizado por un equipo integrado por un médico, un psiquiatra, un psicólogo, un científico forense, un fisioterapeuta, dos asistentes sociales, dos expertos legales y 12 mediadores culturales y traductores.
 
MSF se basa en su experiencia ayudando a solicitantes de asilo y migrantes que llegan a puerto y posteriormente son llevados a centros de recepción en Sicilia.
 
Alrededor del 80% de las personas que MSF asistió en el lugar afirmaron que habían sufrido de abusos y violencia durante su trayecto hacia Europa -principalmente en Libia, en donde la mayoría estuvo varada durante varios meses-. Por esta razón, el centro no asiste sólo a sobrevivientes de tortura, sino también a personas que fueron detenidas durante largos periodos de tiempo, que fueron recibieron malos tratos o fueron sometidas a la violencia en sus países de origen o cuando iban rumbo a Europa. 
 
“La tortura y los tratos inhumanos son un fenómeno generalizado, y hacemos del tratamiento un aspecto clave dentro de nuestros proyectos de migración,” dice Tomasso Fabbri, jefe de misión de MSF en Italia. “Sin vías seguras y legales para llegar a Europa, muchas personas están particularmente expuestas a sufrir abusos y violencia, que podrían tener serias consecuencias médicas y psicológicas a largo plazo. Mediante este trabajo, MSF ha desarrollado un área de habilidad al trabajar con sobrevivientes de tortura y este proyecto está diseñado para brindar una respuesta adecuada a su sufrimiento y para ofrecerles una oportunidad de recuperación completa.”
 
 
 
MSF trabaja en Italia desde 2002, especialmente en los puntos de desembarco en las costas de Sicilia y en los centros de acogida de migrantes y solicitantes de asilo. Desde 2015, los esfuerzos de MSF se han centrado, fundamentalmente, en la prestación de asistencia médica y psicológica a quienes llegan a las costas italianas tras viajes largos y peligrosos y que requieren atención médica y psicológica urgente. En 2016, MSF tiene previsto fortalecer su respuesta en materia de salud mental para migrantes y refugiados tanto en Roma como en Sicilia.