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22.09.2020

Después de completar un proyecto de respuesta ante la COVID-19 en hogares para personas mayores e instalaciones de atención para esta población en Michigan, Estados Unidos, desde Médicos Sin Fronteras (MSF) trasladamos nuestra experiencia a Texas, otro punto con alta incidencia en el número de casos por el coronavirus en Estados Unidos.

Las muertes en hogares para adultos mayores representan más del 30 por ciento del total de muertes por COVID-19 en Texas desde marzo. Más de 23,000 residentes de 1,093 hogares para personas mayores en Texas han dado positivo por COVID-19. De ellos, más de 3,200 han fallecido, según los datos estatales al 27 de agosto.

“Las personas mayores se encuentran entre las más vulnerables a la enfermedad”, asevera Whitney Ward, coordinadora de emergencias de MSF. “Nuestro proyecto en Houston evaluará las necesidades en los centros de atención y analizará en dónde puede MSF agregar valor en las áreas de bienestar del personal y control de infecciones”.

En Michigan, desde MSF realizamos capacitaciones en persona sobre prevención y control de infecciones (IPC) y brindamos asistencia técnica y sesiones sobre bienestar al personal y a los residentes en más de 50 hogares para personas mayores e instalaciones de atención para adultos mayores. El proyecto en Houston brindará los mismos servicios. Dos equipos médicos, cada uno compuesto por personal de enfermería y una persona especialista en bienestar, realizan evaluaciones sobre control de infecciones en los hogares para personas mayores y crean planes de acción de control de infecciones personalizados para el personal clínico y no clínico. Posteriormente, los equipos realizarán capacitaciones, brindarán asistencia técnica y, si es necesario, incorporarán a una enfermera de MSF para brindar orientación y apoyo adicional. Los especialistas en bienestar diseñan programas personalizados para ayudar al personal de las instalaciones a manejar el estrés adicional que supone trabajar en un entorno que se vuelve aún más exigente a causa de la COVID-19.

“Los trabajadores son el personal de primera línea, en un entorno cerrado donde tienen contacto físico frecuente y cercano con los residentes y otras personas durante todo el día, durante una pandemia”, explica Kira Smith, enfermera de enfermedades infecciosas de MSF. “El personal enfrenta peligros al brindar atención directa, como alimentar, asear y trasladar a los residentes. Pero también está el estrés emocional que han estado cargando durante más de cinco meses. Los y las trabajadoras no solo están sobrecargados de trabajo por la escasez de personal, sino que cuando sus residentes contraen el virus o mueren a causa de él, se lamentan por perder a personas que conocen y cuidan desde hace años”.

MSF tiene experiencia desarrollada en la atención de salud mental de la mano con los proyectos de atención médica directa en nuestra historia de casi 50 años de trabajo en crisis humanitarias en todo el mundo. Nuestros proyectos de bienestar para el personal esencial en hogares para personas mayores se desarrollaron cuando desde MSF comenzamosa responder a los brotes de COVID-19 que se extendieron por los hogares para ancianos en Bélgica, Francia, Italia y España y Portugal. Los equipos de MSF en EE. UU. adaptaron el proyecto de bienestar para satisfacer las necesidades específicas de nuestro proyecto piloto de Michigan y haremos lo mismo en Texas.

"Los riesgos asociados con la COVID-19 estarán con nosotros en el futuro previsible", dijo Ward. “Los desafíos del bienestar del personal y de la aplicación de medidas de control de infecciones en los asilos para personas mayores se extienden mucho más allá de la pandemia actual. Hemos buscado asociarnos con instituciones educativas locales para que nuestros esfuerzos puedan mantenerse a largo plazo".

En Houston, en MSF hemos firmado un memorándum de entendimiento con la Facultad de Enfermería de la Universidad de Texas, Houston, para que el kit de herramientas de capacitación en prevención y control de infecciones (IPC) de MSF se pueda incorporar al plan de estudios de la escuela de enfermería y se puedan realizar esfuerzos concertados para promover más prácticas para los estudiantes de enfermería, en centros de cuidados a largo plazo.

También planeamos expandir nuestro alcance a las escuelas de enfermería en Estados Unidos, ya que la necesidad de apoyo en prevención y control de infecciones (IPC) en los hogares de personas mayores es un problema nacional.

“Las escuelas son parte de la comunidad, así que tenemos a la comunidad cuidando de su comunidad”, dijo Smith, quien también dirigió los esfuerzos de medidas de prevención y control de infecciones (IPC) con MSF en la Nación Navajo esta primavera"Esta es una solución sostenible que puede abordar el alto costo de las personas mayores durante esta pandemia y más allá".

 

 

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En Estados Unidos, los equipos de respuesta de MSF ante la COVID-19  brindaron asistencia a los trabajadores agrícolas migrantes en Florida, ayudaron a las personas sin hogar y con inseguridad de vivienda en la ciudad de Nueva York, apoyaron a las comunidades nativas americanas en la Nación Navajo y Pueblos, y capacitaron a trabajadores esenciales en hogares para personas mayores y en centros de acogida para ancianos en Michigan. En Puerto Rico, MSF tiene tres equipos médicos móviles para brindar atención en los hogares de los pacientes o en clínicas emergentes.