23.06.2020

En Médicos Sin Fronteras (MSF) nos estamos encargando de implementar medidas relacionadas con la educación para la salud y la capacitación sobre la COVID-19, además de medidas de prevención y control de infecciones (IPC), en hogares para personas mayores en el estado de Michigan, en Estados Unidos, para ayudar a prevenir la propagación del nuevo coronavirus. 

Estados Unidos sigue siendo un punto importante de contagio de la pandemia del nuevo coronavirus, con más de 2 millones de casos confirmados de COVID-19, según la Organización Mundial de la SaludUna crisis dentro de una crisis se ha estado desarrollando en los hogares para personas mayores y otros centros de atención a largo plazo del país. 

Debido al costo tan alto para los residentes y los trabajadores esenciales en estas instalaciones, desde MSF hemos comenzado a trabajar en coordinación con el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Michigan, y con el Departamento de Salud de Detroit, para identificar rápidamente qué hogares para personas mayores necesitan medidas de control de infecciones.

Residentes y personal de hogares para personas mayores, afectados por la COVID-19

A principios de este mes, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Michigan (MDHHS) publicó nuevos datos sobre la COVID-19, que registraron 66,000 casos confirmados y más de 6,000 muertes a causa de la enfermedad. Los residentes de los hogares para personas mayores representaron 7,100 de los casos y casi 2,000 muertes. Además, más de 3,100 empleados que trabajan en centros de atención a largo plazo han enfermado por COVID-19.

"Gran parte del enfoque inicial durante este brote ha sido proteger a los hospitales de COVID-19, pero vemos que el virus ha demostrado ser especialmente mortal para las personas ancianas en hogares para personas mayores", explicó Heather Pagano, coordinadora de emergencias de MSF en Michigan. "Estamos brindando capacitación y orientación práctica y en persona al personal para evitar la propagación de la COVID-19 en estas instalaciones". 

"La retroalimentación sobre estas capacitaciones ha sido especialmente positiva por parte del personal no médico (trabajadores de limpieza y cocina) que tienen menos probabilidades de recibir capacitación previa sobre el virus, cómo se propaga y cómo protegerse mejor a sí mismos y a los demás", dijo Pagano. 

El Wall Street Journal informó que las muertes por COVID-19 entre el personal y los residentes en centros de atención a largo plazo representan más del 40 % de todas las muertes por COVID-19 en Estados Unidos. Utilizando datos compilados por la Universidad Johns Hopkins, estiman que hasta ahora se habían producido más de 50,000 de esas muertes.

MSF prioriza el trabajo en hogares para personas mayores

La situación en Estados Unidos refleja lo que los equipos de MSF están viendo en otros proyectos en todo el mundo. Las personas mayores han sufrido las tasas más altas de muerte como resultado de la pandemia. Las personas de la tercera edad que viven en centros de atención a largo plazo, o en hogares para personas mayores, corren un mayor riesgo de infección y complicaciones debido a los espacios de vida compartidos y a sus condiciones médicas subyacentes.

En los países europeos, que fueron de los primeros en verse afectados fuertemente por la propagación de la pandemia en todo el mundo, hemos respondido priorizando la asistencia en cuestiones de IPC a los trabajadores de la salud y al personal en hogares para personas mayores para frenar las nuevas infecciones y, por extensión, reducir la hospitalización y las muertes prevenibles entre las personas mayores. Estas acciones también ayudan a proteger al personal que trabaja en estas instalaciones. En MSF apoyamos a las personas mayores y al personal que trabaja en hogares para personas de personas mayores en Bélgica, Francia, Italia, Portugal y España. 

Nuestros equipos están aportando un enfoque similar a nuestro trabajo en Estados Unidos con el lanzamiento de nuestro proyecto COVID-19 en Michigan. El equipo ofrece tres conjuntos de actividades para ayudar a proteger a los residentes y al personal: 

 

  • Evaluaciones y orientación general para mejorar las prácticas de prevención y control de infecciones;
  • Soporte técnico y capacitación en el sitio;  
  • Talleres de salud mental para abordar el alto nivel de estrés y dolor que enfrenta el personal de primera línea todos los días.

 

"La carga emocional en la fuerza laboral ha sido inmensa", dijo Pagano. "Todos los días, se enfrentan al peso que supone trabajar y cuidar a los residentes en medio de una pandemia que no parece tener un final. Algunos expresan su dolor por haber perdido a muchos residentes, a quienes habían cuidado durante mucho tiempo, en un corto período de tiempo. También experimentan un mayor estrés y miedo de contraer el virus a casa y contagiar a sus familiares".

En Michigan, los afroamericanos representan el 14% de la población, pero representan un tercio de los casos positivos y el 40% de las muertes, según el departamento de salud del estado de Michigan. La COVID-19, que afecta desproporcionadamente a los afroamericanos, ha exacerbado las disparidades de salud racial en el acceso a la atención médica y los resultados de salud. 

"A medida que el estado comienza a reabrir, para prevenir infecciones nuevas y graves, hospitalizaciones y muertes prevenibles, los responsables de la toma de decisiones deben permanecer vigilantes", dijo Pagano. "Deben comprometerse a desarrollar y adherirse a un plan integral de respuesta COVID-19 que aborde las disparidades raciales de salud y apoye las instalaciones para abordar los problemas de falta de personal y una mayor carga de trabajo, especialmente cuando el personal se enferma o tiene que aislarse por sí mismo".

 

En Estados Unidos, MSF cuenta con equipos de respuesta a la COVID-19 que trabajan para apoyar a los trabajadores agrícolas migrantes en Florida; a las personas sin hogar y a personas en situación de calle en la ciudad de Nueva York; trabajando con organizaciones que ayudan a comunidades vulnerables en Puerto Rico; y apoyando a las comunidades nativas americanas en la Nación Navajo y en Pueblos. En Michigan, MSF se enfoca en apoyar al personal en hogares para personas mayores y centros de atención a largo plazo que albergan a ancianos. MSF ha estado ejecutando programas similares en residencias de ancianos en Europa.