16.09.2015
El pasado domingo 13 de septiembre, un barco de madera que transportaba a más de 130 refugiados y migrantes se hundió frente a la isla griega de Farmakonisi. 34 personas perdieron la vida, entre ellos 4 bebés y 11 niños.
 
Las personas rescatadas fueron trasladadas por la Guardia Costera griega a la vecina isla de Leros. De inmediato, un equipo de Médicos Sin Fronteras (MSF) se trasladó desde Kos a Leros para brindar apoyo en materia de salud mental y proporcionar atención médica a los supervivientes. 
 
La gente está sobrecogida y aterrada por la experiencia que ha vivido. Algunos han perdido a sus familiares, otros han visto como fallecían sus hijos”, afirma Vangelis Orfanoudakis, coordinador de MSF.
 
Muchas personas lloran continuamente o parecen distantes de quienes les rodean; están paralizadas por el horror del naufragio y la inquietud que sienten por el futuro del resto de personas que viajaban con ellas y a quienes, ahora, no ven a su alrededor y suponen que han perdido la vida. Con la ayuda de nuestro mediador cultural de habla árabe, los psicólogos de MSF se quedan a su lado, brindándoles un apoyo psicológico crucial en estos momentos. Además, intentamos asegurarnos de que sus necesidades básicas están cubiertas y estamos disponibles para aquellos que deseen hablar con alguien”.
 
Un médico y una enfermera de MSF han atendido a personas con infecciones en las vías respiratorias y que, a menudo, han sido causadas por la aspiración de agua de mar. El personal de MSF también ha tratado casos de laringitis aguda provocada por el esfuerzo y los gritos de auxilio y socorro así como enfermedades gastrointestinales y lesiones en las extremidades inferiores y superiores.
 
El equipo médico proporciona atención médica a los migrantes y refugiados que siguen llegando desde la isla de Farmakonisi a la isla de Leros.
 
Cada semana continúan muriendo personas intentado cruzar el mar para llegar a Europa. No deberían tener que arriesgar sus vidas para obtener protección y asilo. Los esfuerzos de búsqueda y rescate tienen que intensificarse inmediatamente, y la UE debe ofrecer alternativas legales y seguras a esos viajes en barcazas que son tan peligrosos", dice Orfanoudakis.