15.09.2015
Viajando en jeep y en motocicletas, un equipo médico móvil de MSF está haciéndose camino a través de una remota e insegura región de la República Democrática del Congo para examinar y tratar a personas que sufren de la enfermedad del sueño.
 
En una pequeña y oscura clínica en la región noreste de la República Democrática del Congo (RDC), Germaine, de 24 años, está recostada en un camastro, incapaz de caminar debido a sus mareos. Ella fue picada por una mosca tse-tsé y los médicos de MSF la han diagnosticado con la enfermedad del sueño. 
 
Germaine es una de las 42,000 personas que MSF está buscando examinar y tratar por la enfermedad tropical en un periodo de ocho meses.
 
En mayo de 2015, los equipos móviles médicos compuestos por doctores, enfermeras y laboratoristas, comenzaron a viajar a través de las densas e inestables regiones de la Provincia Oriental, de los territorios de Ango y Banda, cerca de la frontera con la República Centroafricana, para visitar aldeas en donde la elevada tasa de incidencia de la enfermedad ha alcanzado niveles históricos.
 

Acercándose a los nómadas y refugiados

Estamos haciendo un esfuerzo para acercarnos a la gente que vive más allá de las aldeas,” dice Rolland Kaya, jefe de misión de MSF para la enfermedad del sueño. “Nos estamos enfocando en los grupos de personas más vulnerables y difíciles de alcanzar, entre ellos los refugiados y nómadas que viven en áreas rurales. Un equipo de promotores de salud está viajando a comunidades granjeras y pesqueras remotas para hacerles saber que estamos en el área. Estamos invitando a las personas a que vengan y se examinen, debido a que son los que más riesgo corren de ser picados por las moscas y contraer la enfermedad.”
 
Desde mayo, MSF ha realizado pruebas diagnósticas a 12,183 personas, de las cuales,hasta el momento, 91 han sido diagnosticadas con la enfermedad del sueño. 
Debido a que el equipo trabajando en áreas tan remotas, MSF también está aprovechando la oportunidad para brindar atención médica general a la gente, especialmente a mujeres embarazadas, niños menores de cinco años, y adultos que presentan síntomas de malaria. Desde mayo, el equipo ha tratado a 6,884 personas enfermas de malaria. 
 

Demasiado mareados para trabajar. 

Los primeros síntomas de la enfermedad del sueño incluyen fiebre, dolores de cabeza, dolor en las articulaciones y comezón. Los medicamentos utilizados para tratar a las personas que se encuentran en los primeros estados de la enfermedad son no-tóxicos y relativamente sencillos de administrar. Si se diagnostica rápido la enfermedad, hay más posibilidades de curarla. 
 
En la segunda etapa, los parásitos cruzan la barrera entre la sangre y el cerebro e infectan el sistema nervioso central. Es en este momento cuando aparecen los síntomas más obvios de la enfermedad, incluyendo un ciclo de sueño anormal, razón por la que la enfermedad del sueño es llamada como tal. 
 
Germaine comenzó a mostrar síntomas de la enfermedad del sueño hace tres meses, después del nacimiento de su tercer hijo. Como sufría de fatiga y vértigo, no le era posible ir a trabajar a los campos. “Estaba tan mareada que me caía al suelo,” recuerda, “no tenía energía, no podía comer y sólo podía tomar pequeños tragos de agua.”
 
Germaine pasará siete días en la clínica para recibir inyecciones del medicamento pentamadine. “Mi familia no podía entender lo que me pasaba,” dice Germaine. “Ahora están muy aliviados porque estoy recibiendo tratamiento y por fin estoy comenzando a sentirme mejor.”
 

Enfermedad del sueño, a la baja. 

La enfermedad del sueño continúa afectando a millones de personas en 36 países del África Subsahariana. La mayoría de los afectados viven en remotas áreas rurales con acceso limitado a los servicios de salud. Muchos han sido desplazados de sus hogares por la guerra y la pobreza. Estos factores hacen difícil que se mantenga una vigilancia que permita diagnosticar y tratar casos de la enfermedad.  
 
Sin embargo, durante la última década, el número de casos de la enfermedad del sueño alrededor del mundo ha disminuido y los tratamientos han mejorado.
 
MSF ha estado participando activamente en tratar la enfermedad del sueño durante 25 años en la RDC, República Centroafricana, República de Congo y Sudán del Sur. Los equipos de MSF dicen que han visto que las personas de la RDC se han hecho más conscientes de los peligros de la enfermedad; mientras que los cambios de conducta, relacionados con la inseguridad, también están contribuyendo a la reducción de los casos.  
 
“Creemos que la disminución que estamos viendo en el número de casos está relacionada con los cambios de conducta que ha hecho la población debido a la inseguridad en el área”, dice el Dr. Turid Piening, Asesor de Salud de MSF. “Están abandonando la tradición de pescar y cazar cerca de los ríos en los que se reúnen las moscas tse-tsé y, en cambio, están haciendo cultivos más cerca de sus hogares.
 
 
Pero para erradicar la enfermedad aún falta mucho por hacer, como es el desarrollo de una prueba rápida y fácil de utilizar que reemplace los complicados procedimientos de diagnóstico, aunado al desarrollo de medicamentos orales que puedan ser administrados en casa.  Hasta que eso pase, MSF está comprometido a encontrar, diagnosticar y tratar a las personas que sufren de esta enfermedad que amenaza sus vidas, sin importar qué tan remota sea el área en la que viven.
 

Conoce más acerca de la enfermedad del sueño o tripanosomiasis humana africana