06.05.2020

La apenas recién estrenada cancha de basquetball que fuera hasta hace algunos meses la casa del equipo profesional de Tijuana, “Los Zonkeys”, es hoy una Unidad Hospitalaria Auxiliar donde los equipos de Médicos Sin Fronteras comenzarán a asistir desde este miércoles a pacientes Covid-19 no críticos.

La respuesta de MSF en este espacio estará coordinada con la Secretaría de Salud de Baja California y la organización de la sociedad civil “Apoyemos Tijuana”, quienes han acondicionado la cancha con todos los requerimientos necesarios para ser empleado como una extensión hospitalaria del Hospital General de Tijuana y han confiado la operación médica a los equipos de la organización médica humanitaria.

“Estaremos brindando apoyo a las instituciones sanitarias con el objetivo de aliviar la carga hospitalaria de esta ciudad, que concentra la mayor cantidad de casos acumulados de Baja California y es una de las zonas urbanas con el mayor número de decesos de esta enfermedad en todo el país. Por medio de este apoyo queremos desahogar la enorme carga de trabajo de los trabajadores sanitarios que están respondiendo a esta pandemia y ayudar a aliviar el sufrimiento de los pacientes”, comentó María Rodríguez Rado, responsable de la respuesta a la emergencia COVID de MSF en México.

El equipo de MSF estará conformado por 120 personas, de las cuales más del 60 % será personal sanitario que permanecerá en Tijuana durante el tiempo que dure la emergencia. “Hemos reclutado a personal médico de diferentes lugares de México porque sabemos la necesidad que existe de personal sanitario en las estructuras de salud pública de la ciudad”, señala Rodríguez.

En esta unidad de extensión hospitalaria, adecuada durante los últimos días por la iniciativa local “Apoyemos Tijuana”, MSF tendrá la capacidad de atender hasta 50 camas para pacientes moderados.

“El inicio de la atención será escalonado en los primeros días hasta llegar a la máxima capacidad de operación”, afirma Laura Gómez, coordinadora de MSF en Tijuana.

Las instalaciones fueron acondicionadas como un circuito que permite que tanto el personal sanitario como los pacientes estén protegidos. Hay líneas de oxígeno en todas las camas, zonas de descanso, baños y regaderas adaptados para los pacientes, un área de cuidados especiales y un área para saneamiento destinada al personal médico.

Los pacientes que estará atendiendo MSF en este espacio serán únicamente los trasladados directamente por la Secretaría de Salud del Hospital General de Tijuana que se encuentren en etapa de recuperación y una vez que hayan concluido su tratamiento y estén fuera de peligro serán dados de alta.

Una parte integral del tratamiento de cada paciente será la atención psicosocial por parte de psicólogos de MSF, que estarán brindando asistencia tanto a los pacientes como a sus familiares. Tijuana es hoy un lugar estratégico para los equipos de MSF en México para combatir la pandemia, no solo por ser una ciudad fronteriza limítrofe con San Diego, Estados Unidos y ser uno de los epicentros del brote en el país, sino porque es una ciudad tradicionalmente constituida por población migrante, deportada y con un número elevado de población en situación de calle, cuyo sistema de salud se encuentra colapsado.

“Hemos ofrecido nuestro apoyo porque queremos solidarizarnos y apoyar a la población tijuanense y apoyar a sus profesionales médicos que están trabajando en primera línea para detener esta pandemia así como buscar áreas de intervención para la población en extrema vulnerabilidad”, menciona Rodríguez Rado.

Dada la facilidad de propagación del virus, los equipos de MSF implementaran actividades de prevención y control dentro del centro hospitalario que eviten la propagación del virus y garanticen la seguridad de los trabajadores sanitarios.

En México, los equipos de MSF han adaptado sus operaciones en el país en respuesta a la emergencia sanitaria del COVID-19, tratando de mantener la atención prioritaria a la población más vulnerable que asiste en diferentes puntos del país, tanto a la población migrante en Tenosique, Coatzacoalcos, Ciudad de México, Nuevo Laredo, Tijuana, Reynosa y Matamoros, como en comunidades afectadas por la violencia en Guerrero.