28.01.2017
NUEVA YORK, 28 de enero de 2017 - La orden ejecutiva del presidente Donald J. Trump, que suspende el ingreso de refugiados a los Estados Unidos, es un acto inhumano contra personas que huyen de zonas de guerra, dijo hoy la organización médica humanitaria internacional Médicos sin Fronteras (MSF) y pidió la reanudación de la acogida de refugiados.
 
"Todos los días nuestros equipos en el terreno ven a personas que buscan desesperadamente seguridad en fronteras cerradas y en zonas de guerra de las que no pueden huir", dijo Jason Cone, director ejecutivo de MSF USA. "Cerrar las puertas de los Estados Unidos de América, que ya ha seleccionado rigurosamente a los refugiados durante años, es un ataque a la noción básica aceptada de que las personas deben poder huir para salvar sus vidas".
 
La prohibición indefinida de esta orden ejecutiva para los refugiados sirios, es especialmente perjudicial para millones de sirios desplazados por una terrible violencia. Casi cinco millones de personas han huido de Siria hacia los países vecinos, entre ellos Jordania y Líbano, los cuales tienen poblaciones más pequeñas que muchos estados norteamericanos (Estados Unidos, por el contrario, ha aceptado a menos de 20,000 refugiados sirios). Muchos sirios más se encuentran atrapados dentro de su país, incluyendo a decenas de miles en el desierto cerca de la frontera jordana, que se encuentra cerrada y en otras fronteras cerradas en toda la región.
 
La orden ejecutiva del presidente mantendrá a las personas atrapadas en zonas de guerra, poniendo directamente en peligro sus vidas.
 
Todos los días, los miembros del personal de MSF que trabajan en la primera línea de la crisis mundial de refugiados, son testigos de las dificultades extremas que enfrentan los refugiados y los desplazados internos. En las zonas de conflicto de Siria, Irak, Afganistán, Yemen, Sudán del Sur y la República Democrática del Congo, estas dificultades incluyen ataques a civiles y a la infraestructura civil (incluyendo hospitales), la negación de ayuda, así como políticas que impiden la huida de las personas.
 
"Los refugiados son madres, padres y niños que quieren lo que todos queremos: un lugar seguro para vivir sus vidas, lejos de la guerra y la persecución", dijo Cone. "Son refugiados debido a fuerzas fuera de su control. Hacemos un llamado al gobierno de Estados Unidos para que elimine esta prohibición, reanude el reasentamiento de refugiados y acabe con la exclusión de personas de países específicos, donde muchos de nuestros equipos trabajan y son testigos directos de la extrema violencia de la que algunos de estos refugiados están tratando de escapar".
 
Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, más de 65 millones de personas en todo el mundo han sido desplazadas forzadamente de sus hogares, el número mayor desde la Segunda Guerra Mundial.
 
MSF trabaja en casi 70 países, proporcionando ayuda médica de emergencia a las personas afectadas por conflictos, epidemias, desastres naturales y exclusión de la atención médica.